hoy hemos ido a ver two lovers, de james gray, y he tenido ganas de vomitar. demasiado cercana como para no sentir náuseas, no sé. el amor te encharca los pulmones y tu vida se convierte en una mentira a punto de estallar. sin respiración, las imágenes se suceden en la pantalla, icaria yelmo, sesión matinal, las mismas arias de ópera que le gustan a todo el mundo ardiendo en el aire del mediodía