viernes, 16 de julio de 2010
(do not lean on door. llevo una semana en new york y apenas he hablado con nadie. estoy en el apartamento de mi hermano mayor pero nunca coincidimos. los horarios diferentes se traducen en el papel amarillo de los post-it pegados en la pantalla de la televisión. paso los días en el metro, yendo de un lado a otro de la ciudad, sin ver más cielo que el de los tramos abiertos a la luz, utilizando las estaciones de enlace para comprar salchichas y cocacola light. hoy iremos a un restaurante chino que ya conozco de otras veces, con dos dragones enormes y dorados junto a la puerta de entrada, destellos de purpurina en las llamas de sus bocas, guardianes frente a las paredes rojas de madera. vuelvo a casa la semana que viene, pero será por pocos días, cuestión de papeleo, cuestión de que suene el despertador, viernes, seis de la mañana, mear con los ojos cerrados)