guardaré todos los documentos en la carpeta de impresión y cerraré los programas abiertos y abriré las piernas y moveré los pies y me crujiré los dedos de las manos con fuerza. apagaré la impresora y los dos ordenadores y también la luz del piso de arriba y me despediré de mi jefa que fuma en el piso de abajo, marlboro, hasta mañana, hasta mañana, otro marlboro más. y cerraré la puerta con cuidado para no hacer ruido, para no molestar a los fantasmas. el camino a casa son tres minutos, quizás cuatro si voy lento. y mañana es jueves, pero los días se funden y se pegan entre ellos, como un trozo de plástico que ennegrece y apesta si lo quemas