viernes, 23 de julio de 2010

motherwell es de puta madre, alcanzo a pensar. el viernes también es de puta madre, sigo. la cabeza se me queda casi en blanco durante dos minutos o dos horas. vuelvo a las puertas cerradas, las que impiden que me desangre, las que contienen mi vida en cómodas habitaciones llenas de recuerdos

(corto la pechuga de pollo en trocitos minúsculos, mastico despacio, retraso el final de las películas con una pausa que miente tan bien como respira. las ensaladas siempre con limón. el poeta vive en un piso de la calle marquès de sentmenat. hoy hace un año que murió betty. me gustaría no tener miedo casi por cualquier cosa)

(todo me recuerda a todo. acabo los días agotado, con la piel gastada de tanto reflejarme en los detalles triviales y el corazón en un ovillo. hoy, pese a la cadena de suciedad en contra, ha sido un buen día para saltar y sonreír y revolotear y dejar la mesa limpia de proyectos hasta el lunes. ahora me queda lo más difícil: respirar)

(casi en blanco es literalmente en blanco, vacía de emociones y de estímulos. antes de ese instante de desconexión, un cuadro: the tomb of captain ahab, de robert motherwell, sangre seca sobre mar helado y la imagen del pintor en su estudio, léase ventana y pared)