lunes, 28 de abril de 2014
(otra vez los niños que levitan, pequeños cadáveres en ataúdes diminutos, acúnalos con lágrimas hasta que la tierra roja sea el fondo del océano, otra vez helena y sofía y lucía apretándose a cascadas dentro de mí, otra vez mi cámara frigorífica, mi gancho de carnicero, mi último sueño en sosnowiec)
(sueño que estoy en una celda y los próximos cuarenta años y una mujer tatuada se sienta en el borde de la cama y me habla del día de su muerte y tengo miedo de que sea por mi culpa y es entonces que despierto y es lunes otra vez y me veo a mí mismo en un escenario: interpreto el papel que todo el mundo espera en esta fiesta de cumpleaños, me abrazan actrices desconocidas, todo está bien, todo es mentira)
viernes, 25 de abril de 2014
(sofía ya no se llama sofía ni helena ni lucía, se llama matilde y me sonríe tímidamente en esas fotografías desenfocadas, escondida en el abrazo de su hija mientras me electrocuta la polla y algo dentro de mí gira a toda velocidad, se estrella en el infierno, mi infierno, gancho de matadero, cámara frigofírica donde las paredes se caen y donde cuelgo y me desnudo y entonces se abre el culo y me clavo en el desierto y una legión de animadoras me grita al oído que es mi noche de bodas y tengo las venas llenas de mierda y vodka con naranja y dejo nubes de vómito en el ascensor, niños que levitan en mi frente mientras me muevo a puñetazos dentro de ella, chorreo sangre, escupo, me ahorco dentro de una bolsa de plástico, agito el dinero y el corazón de látex negro, estallo, vuelta a empezar, salto al vacío desde seis pisos de altura, es primavera y otra vez el peor invierno de mis vidas, vuelve pronto, sigo aquí)
miércoles, 23 de abril de 2014
martes, 22 de abril de 2014
domingo, 20 de abril de 2014
(hundo mi cuerpo en la silla como se hunden las piedras en los lagos, bebo mi cerveza y lo hago sin ansia, atento a las conversaciones que se cruzan sobre la mesa —él nada y ella mira, tiene frío, está tan abrigada como en los primeros días de invierno, toman fotos, sonríen, la vida es tranquila allí, en el mar, entre las piedras—, a los movimientos de las manos, las manchas en la piel, los huesos deformados por la artritis, la música de fondo, el brillo de las joyas. mastico mi animal —un cerdo joven y suave, razonablemente feliz hasta el cuchillo—, aprendo de él, me asaltan las dudas, camino hasta la puerta, empiezo a correr)
(estamos en una habitación vacía hasta que nuestro jefe nos dice que mañana no tendremos que volver —nuestro trabajo consiste, consistía, en mover cajas, siempre las mismas cajas a los
mismos sitios—, que todo ha terminado. nos abrazamos entre nosotros, nos besamos las mejillas, somos viejos, tenemos miedo, ahora somos libres, salimos a la calle, las olas llegan mansas a la acera)
sábado, 19 de abril de 2014
(frente a mí, un hermoso ejemplar de belgium blue con ojos gris incendio y los brazos llenos de rosas negras, pantalones enrollados en las piernas y venenosas zapatillas deportivas. frente a mí, la vida en marte, un hombre que es un iceberg atrapado en la ventana, un hombre que paga, se desnuda, se masturba mirando cómo la mujer fuma, habla, ríe, besa las mejillas del ternero, orina mientras canta)
viernes, 18 de abril de 2014
(siempre es la misma piedra pero callo y ella calla y ambos bajamos la vista y pensamos en la misma imagen de una ciudad en ruinas, idénticas venas llorando amor eléctrico. siempre es la misma piedra y el mismo animal que respira quejándose, qué hacer cuando ya no quedan argumentos o laberintos que nos guíen)
jueves, 17 de abril de 2014
(el jabón quema los ojos, la brillantina y el acné queman los ojos, las minifaldas alemanas en el asfalto de la pequeña manila, la desidia y la diarrea, las pintadas en la puerta del lavabo porque putos rumanos fuera de aquí y laura me hace una paja con las tetas y teléfonos donde te la chupo, te corres y te vas, los mendigos clónicos de piernas hinchadas y forúnculos, veinte céntimos para coger el tren / a auschwitz)
miércoles, 16 de abril de 2014
lunes, 14 de abril de 2014
domingo, 13 de abril de 2014
sábado, 12 de abril de 2014
viernes, 11 de abril de 2014
jueves, 10 de abril de 2014
(tengo frío y miedo. las casas y las calles y las personas se curvan pesadamente sobre mí a cada paso que doy. paco habla y procuro reír; cuando hablo yo, intento mirarle a los ojos o las manos. tiene que parecer que estoy allí, frente a él. todas las mesas del bar están llenas y me obligo a beber cerveza al salir del trabajo: alcohol en vaso de tubo y anécdotas como el único camino posible para seguir caminando en línea recta. aquí casi todo son mujeres jóvenes con cachorros incansables, pequeños garabatos sucios de polvo, hembras tatuadas a las que morder en el cuello mientras palomas arcoiris y colchones ardiendo y pasillos de supermercado con toda nuestra vida en oferta tres por dos)
miércoles, 9 de abril de 2014
(sopa que sólo es agua sucia y la polla llena de odio o lágrimas, según el vaivén del día, estrellándose contra el sueño. en él, desconocidas y onduladas plantas crasas en una jaula de madera y un viejo sudoroso con la cara llena de venas azules, gruesas como lombrices, hablando del asustado howard phillips lovecraft mientras la luz atraviesa la habitación al despertar)
domingo, 6 de abril de 2014
sábado, 5 de abril de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
jueves, 3 de abril de 2014
(ahora vivo en la casa de la curva, en sant martí, hay un coche aparcado sobre la grava y júlia está ahí, en la puerta, preciosa con su vestido a rayas azules y una bolsa de plástico llena de toallas limpias para mí, no puedo entrar, dice, me están esperando, dice, tiene manchas de sangre en los pies desnudos pero pienso en mermelada de cerezas y en su pareja en el asiento del conductor)
miércoles, 2 de abril de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
(caminar a través del bosque que se agita a través de cuerpos borrosos de acuarela a través de animales escondidos en otros ataúdes a través de ciudades blancas que disfrutan cayéndose a pedazos a través de la carne cruda de los niños a través de las venas de alcohol y trenes vacíos a través del sueño de las cerdas que juegan a golf)
viernes, 28 de marzo de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
(el matadero apesta a carne en descomposición, hay grandes cubas de madera que sudan grasa ácida, le indico al conductor del camión dónde aparcar, bajan cerdos por la rampa, también perros viejos que olisquean las cajas con huesos de la entrada. aquí los mejores matarifes son críos con machetes, hay uno en especial que golpea con fuerza, una y otra vez, persigue a los animales, los acorrala contra la persiana, a cada golpe, los cerdos dejan de ser cerdos y se convierten en otros niños sucios que intentan huir a cuatro patas, niños que gritan, niños cuya carne se abre sin sangre, asisto a la escena hasta que despierto y sigo en ella mientras desayuno, me lavo los dientes y el agua caliente de la ducha)
lunes, 17 de marzo de 2014
sábado, 15 de marzo de 2014
(sueño con david, david garcía, el mejor bajista del mundo, tendrías que haberlo visto detrás del muro de sonido de su thunderbird, ahora restaura muebles pero en mi sueño apaga incendios en la isla de gurpán, capital san pedro, frente a las costas de guinea, nos encontramos en baricentro, el paraíso de la compra, no me reconoce, me habla por cortesía, ahora sí, me pregunta por jeremy, no sé nada de él, no sé nada de nadie, es como si acabase de llegar porque no he visto a nadie ni sé si están aquí, le sigo a través de los pasillos y las escaleras mecánicas, tiene dos hijas pequeñas que le esperan en el coche, su madre está también, a ella no la conozco pero me hace sentir bien, las niñas son altas y delgadas y me inspiran un amor grande, les compro helados de chocolate, comemos, nos ensuciamos, ellas juegan con zancos y parecen grandes insectos enfermos de marfan, david me invita a cenar, cocina él y cocina pescado con zanahorias en paquetitos que parecen caparazones de tortuga, siento que estoy donde debería pero estoy haciendo trampa, entonces despierto y me pongo a escribir)
viernes, 14 de marzo de 2014
martes, 11 de marzo de 2014
lunes, 10 de marzo de 2014
sábado, 8 de marzo de 2014
viernes, 7 de marzo de 2014
jueves, 6 de marzo de 2014
sábado, 1 de marzo de 2014
(la aniquilación de los judíos europeos obedece a un plan cuidadosamente trazado y condensado en sesenta y siete páginas de un archivo pdf cuyas páginas están desordenadas; la imagen de raül hilberg mirando con desconfianza desde la contraportada de un libro en la estantería; josé puente sentado en la escalera que sube al número cinco del muro de pisos de la calle alcalde crespi antes de que sea demasiado tarde, despierte y se descubra a sí mismo apretando la grasa del vientre con manos de hombre sin dientes, los intestinos llenos de pescado podrido)
viernes, 28 de febrero de 2014
(en la calle balaguer, a la altura del número veinticinco, hay un agujero de cincuenta centímetros de profundidad, cemento y hormigón y arcilla roja rodeada por torpes vallas azules y viejos que discuten con pasión de ingeniero sobre el color de la tierra y las antípodas y cómo desde hace días y cómo nadie quiere)
(en la calle balaguer, a la altura del número treinta y tres, en el alféizar de una ventana a pie de calle, una dentadura postiza sobre una servilleta de papel, húmeda, rosada, latiendo como un coño huérfano)
(en la calle balaguer, a la altura del número treinta y tres, en el alféizar de una ventana a pie de calle, una dentadura postiza sobre una servilleta de papel, húmeda, rosada, latiendo como un coño huérfano)
miércoles, 19 de febrero de 2014
(sueño con enric fàbregas y está amarillo y sucio y tiene las manos ásperas de yeso, blanquecinas, con los dientes cortados en diagonal, flaco, con la piel demasiado grande y sudada. sueño que hablamos y siento que es una amenaza a pesar de su sonrisa y sus palabras tensas, algo parecido al mismo agujero en el que nos peleamos la última vez que estuve con él y despierto, bar las rejas, año noventa y cinco, los dos por el suelo con las gafas rotas. sueño que camino detrás de él y imito su cojera, que aprieto el puño americano del bolsillo del abrigo y tintinea. pasan las horas y los días, me masturbo un poco: sé que tengo un tren de mercancías recorriéndome la espalda aunque no estalle)
domingo, 16 de febrero de 2014
(cé diecinueve, el único usuario avanzado que no conozco, roba caballos, es el enemigo a derrotar por todos los padres de familia y los cortadores de diamantes, si escribo su nombre en google, el buscador me devuelve una serie interminable de siete delitos en cascada, imágenes del mismo travestido en un batín de seda)
sábado, 15 de febrero de 2014
(el amor de nuestras vidas está entre los muslos de las chicas rusas de la mesa uno, en la parapléjica agria de la mesa tres, en la pija con bulldog francés de la mesa dos, en las gafas azul cobalto del muñoz-escassi de extrarradio de la mesa cinco, rayos de sol a mediodía hirviendo en la piel, escupiendo en las pocas nubes)
(una mujer baja en bicicleta por la carretera de l'arrabassada, la rueda trasera empieza a hacer extraños hasta que el neumático se sale, ella frena, yo tiro botellas vacías en un container, carles rovira está a mi lado, pienso que si en algún momento de mi vida tuviera que decir el nombre de alguien realmente importante, diría el suyo, en ese momento el cielo se llena de aviones que caen a plomo sobre la ciudad de barcelona, primero uno, después otro, después todos, despierto)
(tengo dieciséis años y entre clase y clase salimos a fumar al rellano del segundo piso frontal; nuestra aula es la del fondo a la izquierda. carles rovira sube las escaleras desde el primer piso, camina muy pegado a la pared del pasillo y tiene una paciencia infinita con nosotros, un enjambre de humo y carne humana sin el más mínimo interés por wittgenstein, amén)
(tengo dieciséis años y entre clase y clase salimos a fumar al rellano del segundo piso frontal; nuestra aula es la del fondo a la izquierda. carles rovira sube las escaleras desde el primer piso, camina muy pegado a la pared del pasillo y tiene una paciencia infinita con nosotros, un enjambre de humo y carne humana sin el más mínimo interés por wittgenstein, amén)
jueves, 13 de febrero de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
(siguiendo el muro de hormigón hasta la última habitación después del túnel, antes de la torre, allí tienen grandes máquinas a ras de suelo colgadas del techo con gruesos cables amarillos y cadenas, caminamos a través de ellas como en un laberinto que resopla vapor de aloe a quinientos metros por segundo, gente que no conozco, compañeros de viaje que caminan de la mano, a trompicones, viejos reyes vencidos en silesia que hablan del mar contaminado, gris y espeso, casi inmóvil a pesar de las crestas y las cimas, cuatrocientos kilómetros, quizás más, quizás hasta cerdeña aunque nadie lo sepa con certeza porque nadie se atreve y todos los barcos arden en el puerto y en la playa, todo por culpa de esas máquinas que heredará el hombre que duerme en la limusina del garaje, borracho, con el pecho lleno de gatos en celo que maúllan hasta que despierto)
sábado, 8 de febrero de 2014
(gregor dzundza cuenta minuciosamente cada niño en el teatro de los niños, cada viejo enfermo, cada mujer, cada cabeza de pescado, cada tren que llega y a qué hora. mi hermano llama por teléfono, tengo un boxer de seis meses, si tú no lo quieres lo dormirán esta tarde. la sola imagen del cachorro muerto me atosiga hasta despertar lejos, donde sea)
lunes, 3 de febrero de 2014
domingo, 2 de febrero de 2014
(fantasmas azul cobalto que caben en el hueco de mis manos y me pudren las arterias mientras un paso y otro y otro más hasta que pierdo el control y entro a patadas en ese bar que hace esquina, mujeres de fósforo y strass cantando sultans of swing, fumando caballos de oro, imposible entender qué queda si las desnudan, si dejan de moverse o sonreír)
(el sonido de esta guitarra, una fender jaguar del sesenta y tres, ahora es increíble, todo es las pastillas nuevas, las mismas dimarzio de nácar de aquella gretsch, la white falcon, la que no toco ni tocaré. el brazo izquierdo de jeremy —mi brazo izquierdo— es un molino de viento, es una batidora, es una motosierra capaz de convertir en petróleo cualquier cosa viva en cien kilómetros a la redonda y yo sólo escucho, cierro los ojos, intento respirar la electricidad en las tripas de mi vox cuando él está dentro de mí)
sábado, 1 de febrero de 2014
(llovizna en la carretera de santiga, un perro empapado cojea en el arcén, junto al bosque —quién abandona un griffon korthals, un buen perro de caza—, paco conduce evitando los badenes, gigantescos camiones, monstruos blancos, rojos y amarillos con matrículas de francia, de alemania, mientras hablamos de trabajo y asfalto y pistolas cromadas en el pecho, el animal lame mis manos, muerde mi corazón, escarba en él como se escarba en las bolsas de basura cuando no hay nada que comer, oscurece y siento asco de la gente, sacos de grasa y cicatrices que lloriquean feliz cumpleaños, cómeme la polla o una barra de pan, canciones de walt disney)
domingo, 26 de enero de 2014
(sueño que compro medicinas, grandes cajas de retrovirales que guardo en un agujero en el sótano que tapo con ropa sucia perfectamente doblada, ordenada por colores, que compro medicinas, grandes cajas de retrovirales que guardo en un agujero en el sótano que tapo con ropa sucia perfectamente doblada, ordenada por colores, que compro medicinas, grandes cajas de retrovirales que guardo en un agujero en el sótano que tapo con ropa sucia perfectamente doblada, ordenada por colores, que compro medicinas, que despierto, que tengo diarreas y me duelen las rodillas, que miro el suelo y respiro como si tuviera los pulmones llenos de peces queriendo el mar, las soleadas playas polacas)
sábado, 25 de enero de 2014
(sólo estoy tranquilo ahí, en la pista de cemento, lanzando a canasta una y otra vez mientras los brazos se alargan hasta el infinito, serpentean como látigos bajo los focos siempre encendidos, recorriendo cada instante de la pelota que rueda hasta que estalla en el aro rojo, en la red de cadena, en el tablero de metal, en el suelo de placas ligeramente separadas, sintiendo el frío en las mejillas y en el pecho, mi respiración y el bote de un balón de cuero negro marca nike)
miércoles, 22 de enero de 2014
(vomito un poco sobre un kleenex, suena el timbre, abro, alguien trae un pendrive, están los documentos pero no están las fotos, illustrator chilla que no las tiene, que las reemplace, que las ignore, que cancele y apague el ordenador, que me ahorque a las dos de la tarde, alguien llama por teléfono y habla con otro alguien, me pasa el teléfono, cambio de idioma, llovizna en la calle, vuelvo a vomitar otro poco sobre otro kleenex, pienso en mermelada de fresa, pienso en antiguos compañeros de clase, pienso en el miedo que tengo resbalándome entre las piernas siempre frías mientras alguien habla sin saber ni querer saber)
martes, 21 de enero de 2014
sábado, 18 de enero de 2014
(sueño que marta nada y nada en una playa desierta, que la espero en la arena hasta que descubro que hay gente, chicas, familias correctas dentro de un pequeño espejo que guardo en un bolsillo. sueño que hablo con carles rovira, han pasado tantos años y ahora vuelve a estar ahí, pinta hierros de colores brillantes, rojos y azules, espirales y nudos que proyectan sombras de animales sobre las paredes de la nave en la que vive, llena de muebles de madera vieja, le pregunto por carles rovira y sonríe, afirma no conocerle, todo lo que soy también es culpa suya)
(el hombre que habla conmigo sin que pueda ver su rostro ahora es un buen ciudadano que pide perdón: cuando era joven me encontraba perdido, gritaba, robaba coches, los hundía en el lago sólo por el placer de verlos desaparecer, uno, dos, tres, cuatro, escucho con atención, cinco, seis, siete, todos buenos coches alemanes con asientos de piel y motores caros de porcelana, tenía amigos y eran como los tuyos, dice, nos pintábamos la cara de azul noche, enseñábamos los dientes, clavábamos cuchillos, éramos demonios como hodell, despierto, un año masticando mierda)
domingo, 12 de enero de 2014
(pero no desaparece, tan sólo se esconde en mi espalda, aplastándome contra el suelo y la carretera, ahogándome los ojos, convirtiéndome en una marisma fosforescente en la que pavel, el muerto viviente de mi último sueño, busca los huesos de las manos del asesino mitt cortone, imposible recordar los nombres de todos los asistentes a la última convención demócrata en rego park)
sábado, 11 de enero de 2014
(el espantapájaros, el león, el hombre de hojalata bailan en la pista central de la discoteca, las luces de colores brillantes convierten sus cuerpos en altas figuras monstruosas, la gente ríe y se envía mensajes de whatsapp que se salpican de un teléfono a otro, la fiebre debería desaparecer al despertar)
viernes, 10 de enero de 2014
(en el piso de arriba del restaurante de la playa de benicarló hay un arcón frigorífico donde guardan sacos de plástico con mujeres jóvenes, con lombrices gruesas como sogas, las secuestran en el piso de abajo, se las dan a los retrasados y a los testigos de jehová cuando vienen a comer con sus familias, el resto del tiempo rezan de rodillas por la salvación de su alma junto el muro del ambulatorio)
(es algo que sabe todo el mundo y todo el mundo calla, como un gran secreto que nos une, un trabajo que debemos mantener a cualquier precio. cortamos el morro de los perros para secarlos y guardarlos, dice la mujer gorda, como un amuleto que ayuda y protege. yo arrastro un saco con tierra, levanto la tapa de la nevera, hay un gruesa capa de escarcha sobre un montón de pequeñas cabezas humanas, es entonces que despierto)
(es algo que sabe todo el mundo y todo el mundo calla, como un gran secreto que nos une, un trabajo que debemos mantener a cualquier precio. cortamos el morro de los perros para secarlos y guardarlos, dice la mujer gorda, como un amuleto que ayuda y protege. yo arrastro un saco con tierra, levanto la tapa de la nevera, hay un gruesa capa de escarcha sobre un montón de pequeñas cabezas humanas, es entonces que despierto)
martes, 7 de enero de 2014
(el coño de la mujer del matadero es perfecto, suave y húmedo; follamos en su casa, yo tengo la polla más grande que nunca, ambos trabajamos en el turno de noche y a las nueve cogemos el tren, la pierdo en el andén de plaça catalunya, es entonces que me doy cuenta de que he olvidado la mochila con ropa en su casa y vuelvo, hay alguien durmiendo en su cama, alguien que se tapa con el edredón y que gruñe y respira como un jabalí)
jueves, 2 de enero de 2014
martes, 31 de diciembre de 2013
(volamos sobre los campos verde intenso después de la lluvia, los mismos helicópteros de apocalypse now, casas blancas abandonadas, pequeñas, escondites en los que pasar la noche a resguardo al pie de la montaña de berañain, el bebé que llevo en brazos tiene la frente fría a pesar de haberlo peinado con aceite, miedo detrás de cada puerta, pasillos y sótanos)
viernes, 27 de diciembre de 2013
(han nacido terneros en el establo. el taxista, su hija y yo preparamos lechos de paja y papel con las páginas de viejas revistas musicales serbias, artículos sobre polifonía y copos de nieve, sobre luces azules siguiendo secuencias complejas, sobre goran ibic, lawn dog, y su última canción antes de morir)
jueves, 26 de diciembre de 2013
(un avión que vuela demasiado bajo entre las nubes grises que amenazan
tormenta, desapareciendo a ratos, deshilachándose, volviéndose a armar,
tan cerca que podría atraparlo entre los dedos)
(los sueños de uno caminan deprisa, se dispersan como vapor, se alejan y otro los respira, ojalá volvamos a cruzarnos)
(los sueños de uno caminan deprisa, se dispersan como vapor, se alejan y otro los respira, ojalá volvamos a cruzarnos)
miércoles, 25 de diciembre de 2013
lunes, 23 de diciembre de 2013
domingo, 15 de diciembre de 2013
sábado, 14 de diciembre de 2013
(treinta despidos a final de año y la empresa cerrada en marzo, ése es el plan. mastico en silencio, hay patatas, hay zanahorias. los argumentos estallan en el suelo y boquean en cada pequeña palabra. el hombre calza unas karhu marrones, tiene hijos y gafas de pasta, su vida es tan tranquila como la del señor höss)
(demasiados frutos secos en el plato de postre, las conversaciones de las otras mesas gravitando alrededor del moscatel, postres de músico, ratas entre las mesas, helado de plátano. todos somos tan previsibles como un trozo de cerdo sobre el fuego, el sol calienta las mejillas, vacía los vasos, los vuelve a llenar de las mismas canciones tristes)
(el timbre de la puerta, abro, el mensajero de halcourier y un paquete con una pequeña caja fuerte, estás igual, dice, cuántos años hace, pregunta, me esfuerzo pero no sé quién es, se apaga la luz en el rellano y el hombre desaparece, cuando vuelve la luz, su cabeza cortada en los escalones que bajan al parking, despierto con un grito)
viernes, 13 de diciembre de 2013
(es mientras me ducho —viernes, agua hirviendo, cepillo de dientes, ocho y treinta y cinco de la mañana— que me doy cuenta del agujero entre las piernas, días, semanas, meses sin polla, tan sólo un cráter o un acantilado o una fosa común llena de niños, una playa sucia, un polígono industrial abandonado, un amasijo de hierros después del accidente allí donde debería colgar un trozo de piel vieja, por mucho que busque con puños y garras)
jueves, 12 de diciembre de 2013
martes, 10 de diciembre de 2013
(me concentro en sentir el sudor en el pecho y en la espalda, en los brazos, empapándome la camiseta llena de agujeros de bala, en el frío helándome las manos y en los pasos rápidos a través de las hojas secas en la plaza. me concentro en el cabeza de turco miguel ricart y en rip van winkle y en los caballeros de la orden de malta, en la pareja que se abraza en el semáforo y en el hombre que escupe el alma en la alcantarilla, en el que baja las escaleras hablando por teléfono, en los que fuman basura en la puerta del kebab, en la mujer que sale a husmear, en el gitano que descubre las jaulas para que canten los jilgueros, en los polipastos blancos moviéndose como lentos gigantes antediluvianos, en el sol de mediodía mientras espero que suceda)
lunes, 9 de diciembre de 2013
(perdido entre los bloques idénticos y sucios, ropa y banderas en los nichos, balcones oxidados a un palmo del suelo y persianas reventadas a pedradas, illa àurea, illa magna, illa bella, illa digna, illa noble, incapaz de encontrar el bloque once de illa sacra, incapaz de entender el plano con los destinos marcados en rosa fluorescente, incapaz de asimilar lo que sucede en la cabeza del urbanista, la jaula de rampas, escaleras, túneles y plazas, incapaz de seguir caminando entre la nieve que pronto borrará mis huellas y las de los árabes de chilabas celestes que fuman mierda en los columpios)
(yo vivo en el veintidós, que es ése de ahí, y mi hija la pequeña, en el trece, dice la mujer, pero el once, no sé, nunca he estado)
(yo vivo en el veintidós, que es ése de ahí, y mi hija la pequeña, en el trece, dice la mujer, pero el once, no sé, nunca he estado)
domingo, 8 de diciembre de 2013
(lanzo a canasta un millón de veces desde ciento ochenta grados, lanzo hasta que se hace de día y se vuelve a hacer de noche, lanzo hasta quedarme dormido con el cuerpo tenso como un arco a punto de romperse, lanzo hasta que me lleno de amor y de lágrimas y siento que mi madre está ahí para guiarme hasta el verdadero sótano de anna frank)
sábado, 7 de diciembre de 2013
(escucho a los swans hasta que las piedras se aburren de tanta electricidad y en la televisión nelson mandela muere entre flores y vuvuzelas y en la calle arrastra un carrito de supermercado lleno de chatarra y flota a la deriva en el estrecho a las dos semanas del naufragio y muere en el desierto una y otra vez para resucitar en una mezquita de bangui un segundo antes del machete. escucho a los swans hasta que me canso de ser michael gira pidiendo más volumen y me concentro ciegamente en el pasillo de la carne del mercadona, con todos nosotros envueltos en plástico y porexpán, listos para consumir, para seguir consumiendo)
viernes, 6 de diciembre de 2013
miércoles, 4 de diciembre de 2013
(sueño que tengo la polla como un trozo de carne enrojecida y blanda, que la herida en el escroto se transforma en una boca sin dientes, una boca pálida y arrugada por la humedad, una boca que gritaría pidiendo socorro si no fuera porque despierto para caer en otro sueño, uno en el que todos los días son iguales y la cara de àngels se confunde con la cara de paco y con mi cara, nuestros cuerpos sudados, nuestras voces, nuestra ropa sucia, nuestro poco futuro más allá de mañana jueves)
martes, 3 de diciembre de 2013
(atravesamos el desierto de ur en procesión, evitando las ciudades y las carreteras negras, siguiendo las rutas curvas del mapa del capitán. dejamos a nuestro paso los cuerpos rotos de los sacrificios humanos, revientan la planta de sus pies con barras de hierro, cómo aúllan y piden perdón mientras los pasos se mecen)
lunes, 2 de diciembre de 2013
(el ratón más pequeño del mundo y está ahí, durmiendo su muerte junto a un remolino de hojas secas, a la altura del número setenta y cuatro de la calle lluçanès, en ca n'oriac, pegado a la acera, entre un coche granate y uno azul cobalto. pienso en envolverlo con cuidado en un kleenex limpio, en darle calor con el nido de mis manos, en soplarle la piel suave para que salga corriendo otra vez, avisándole de las noches frías)
viernes, 29 de noviembre de 2013
(ahí están los mejores jóvenes de su generación, recorriendo las calles, sacando a los cerdos de sus camas, matándolos a tiros en la puerta de sus casas, nosotros no tenemos nada que temer, aplaudimos la escena desde la ventana, los niños en la habitación están nerviosos, asustados, cuando pase todo regresaremos a portbou, compraremos una pizarra y tizas de colores, compraremos hígado de oveja, volveré a cocinar)
miércoles, 27 de noviembre de 2013
(fortaleza de arenisca en el desierto, una gran puerta negra y, detrás, la enfermedad, la epidemia, prohibido entrar solo, abrazar a los niños, protegerlos, huir a través de escaleras estrechas y empinadas hasta el cercado de caballos, guardar los palosantos con cuidado, los enfermos morirán y querrán venir y morder hasta que despierte)
lunes, 25 de noviembre de 2013
(en la fotografía, el culpable, el condenado a muerte, no tiene manos ni pies, tan sólo muñones llenos de pelo y dientes como pequeños topos disecados al final de las mangas del abrigo, al final de los pantalones de pana, tendrías que ver cómo le abraza su hija, cómo le sonríe, amor del que hace llorar)
viernes, 22 de noviembre de 2013
(los padres duermen en los colchones del comedor, en el suelo hay papel de periódico húmedo, amplificadores encendidos y guitarras sin apenas volumen, todos los niños en las habitaciones al final del pasillo, uno de ellos llora, lo tomo en mi pecho, intento calmarlo, su cuerpo es suave, una perfecta muñeca de látex que no puedo dejar de cuidar a pesar de notar el precinto de calidad mientras acaricio su espalda)
jueves, 21 de noviembre de 2013
miércoles, 20 de noviembre de 2013
(el soldado polaco que camina cojeando delante de mí no es mi guía pero es seguro seguirle a través de las ciudades que son siempre la misma ciudad y siempre las mismas calles de la zona franca, los mismos edificios altos, las mismas ventanas de luz amarilla, la misma bauhaus aquí y allí y hasta el centro de la tierra, sólo sus pasos y los míos porque él sabe el camino y yo sólo quería irme)
martes, 19 de noviembre de 2013
(sueño que todos esos niños que duermen en mi cama son mis hijos, apiñados como cachorros calientes bajo el edredón, que la comida se enfría en la cocina, que dentro de veinte años habrá un entierro y mis pequeños estarán muertos con jeringuillas clavadas en los brazos, que todo está en las versiones corregidas y ampliadas del manuscrito voynich que tim roth hojea sobre la mesa de cristal negro del comedor)
lunes, 18 de noviembre de 2013
(sueño que milène joirr me regala trozos de musgo fresco, se sienta en el suelo, sobre la alfombra de hilo rojo, juega a cascabeles con un gato que antes no estaba allí, en la televisión encendida hay imágenes del último planeta descubierto, cascadas y medusas, hay un plum cake en el horno y me obsesiona haber cortado los trozos de frutilla exactamente regulares. despierto, ha dejado de llover y la cama está extraña, como si no se decidiera a desordenarse del todo y todavía bostezara)
domingo, 17 de noviembre de 2013
(sueño que acompaño a los cuatro niños con síndrome de down hasta el taller donde trabajan, en la via trajana, cosiendo batas de hospital. sueño que nos orientamos por las nubes con forma de dragón que viajan desde el mar y así sabemos cuál es el camino. cuando se despiden de mí, el pequeño paquistaní me besa y yo siento pena porque ahora no hay dragones que me ayuden a volver a casa)
sábado, 16 de noviembre de 2013
(las mismas manos de salvador sans —imagina a jim jarmusch enfermo y tambaleándose, apenas treinta kilos de piel y hueso y polvo, dientes negros y palabras lentas, resbalando, cayéndose del acantilado, estrellándose contra las rocas, desapareciendo en el agua sucia—, su mismo abrazo con el corazón, hacía tiempo que no te veía, me dice, pensé que te habías muerto, me dice, hijoputa, le digo, río, reímos, yo pensaba lo mismo pero callo —debo callar— porque salvador sans ya está muerto, lleva muerto la vida entera, nació muerto y ahí sigue, confundiéndonos a todos, el muerto más hermoso de la calle montcada)
(el profesor de izquierdas ahora es un trozo de piel inmóvil y suave al que cuida ainhoa rebolledo, antigua alumna y militante, medicación, limpieza, comidas, horarios, es su manera de expresar gratitud por haberle descubierto el valor de los últimos héroes de kronstadt)
(ainhoa rebolledo le acomoda la gorra roja —niki lauda ardiendo para siempre en su amasijo de hierros—, él intenta sonreír y tiene las manos sin carne, sólo piel y hueso, encogidas en un garra incapaz de atrapar nada)
(ainhoa rebolledo le acomoda la gorra roja —niki lauda ardiendo para siempre en su amasijo de hierros—, él intenta sonreír y tiene las manos sin carne, sólo piel y hueso, encogidas en un garra incapaz de atrapar nada)
viernes, 15 de noviembre de 2013
(ibrahim es profesor de primaria, pálido, de ojos claros, sin afeitar, por encima de los cincuenta, vestido con ropa cómoda, acostumbrado a mandar según los galones de su chaqueta, quiere mis manos pero no se las doy, estamos en el bar de una estación de tren, quiero pagar dos cafés y son dos euros con treinta y cinco pero el camarero se confunde continuamente con el importe, me da dinero de más, se lo devuelvo, ahora de menos, lo reclamo, me siento tenso y observado, río nervioso, ibrahim me pide el dni para fotografiarlo, no te conozco, dice, yo tampoco a ti, respondo, hubiera follado con él si no fuera por ese detalle de desconfianza, necesito desaparecer, las monedas no cuadran encima de la barra, el camarero levanta la voz y siento que todo el mundo me mira, nos mira, putos maricas, fuera de aquí, es entonces que despierto y dejo de caer)
(sueño que ainhoa rebolledo juega con su tablero de pinterest —estampados geométricos, skinheads, labios pintados de rojo— mientras ainhoa rebolledo lava los platos después de la cena, con picaduras en los brazos que se rasca hasta convertirlos en pulpa de palosanto que le chorrea hasta los pies y aviones de papel que caen desde el ático hasta que despierto)
jueves, 14 de noviembre de 2013
(sueño que lionel messi habla con su polla que es como una especie de hermano siamés entre sus piernas de mejor futbolista del mundo en horas bajas. sueño que lionel messi y su poronguita son un prodigio médico y ocupan las portadas de todas las revistas y hasta la imbécil de ariadna oltra les insiste preguntas como martillos en una entrevista de la que quiero huir pero es poco menos que imposible porque se me cuela en el edredón y me ahoga el pecho con un cuchillo de cocina y la camiseta mojada de fiebre hasta que despierto y pienso en jueves a patadas)
domingo, 10 de noviembre de 2013
(el marica gordo deja de entretenerse con las niñas del instituto y me sigue a través de los vagones del tren que nos lleva de portbou hacia el sur. ambos miramos por una ventanilla desde la plataforma: el mundo se mueve rápido, se balancea sobre las olas, se borra de mis ojos, no está donde debería estar)
sábado, 9 de noviembre de 2013
(hay una mujer albina que se despide de sus alumnos y echa a correr, perdiéndose en una calle oscura que sé que se adentra en el bosque, el mismo bosque que mañana estará lleno de niños de colores corriendo como ponis rabiosos, animales a empujones queriendo ganar el futuro con mayúsculas doradas)
(pero sigo y sólo veo un gigante asombrado rodeado de más niños, suenan las campanas y son las ocho de la tarde, un hummer atascado en una calle peatonal atestada de gente y una boda a la que llego tarde porque me pesan las piernas y caminar deprisa es como hacerlo en el fondo del mar, un millón de atmósferas de presión a cada paso y los espejos llenos de peces abisales, jadeos y diarrea apretándome el recto con puño de plomo, el sagrado corazón de jesús en el pecho de cada invitado)
(la novia más hermosa es la mujer con la cola del vestido manchada de barro y sangre, sonríe porque me ha perdonado, tiene la espalda tatuada de dragones y lotos y tierra de nadie en el pubis, camareros filipinos preparan jeringuillas con buen jaco afgano porque esta vez sí vamos a ganar la guerra al despertar)
(pero sigo y sólo veo un gigante asombrado rodeado de más niños, suenan las campanas y son las ocho de la tarde, un hummer atascado en una calle peatonal atestada de gente y una boda a la que llego tarde porque me pesan las piernas y caminar deprisa es como hacerlo en el fondo del mar, un millón de atmósferas de presión a cada paso y los espejos llenos de peces abisales, jadeos y diarrea apretándome el recto con puño de plomo, el sagrado corazón de jesús en el pecho de cada invitado)
(la novia más hermosa es la mujer con la cola del vestido manchada de barro y sangre, sonríe porque me ha perdonado, tiene la espalda tatuada de dragones y lotos y tierra de nadie en el pubis, camareros filipinos preparan jeringuillas con buen jaco afgano porque esta vez sí vamos a ganar la guerra al despertar)
viernes, 8 de noviembre de 2013
martes, 5 de noviembre de 2013
(daniel conduce el toyota robado a través del desierto de nevada, apenas hay luz, la tormenta se desploma sobre la ciudad al final de la carretera: cuatro grandes colmillos de agua que caen como cataratas o martillos mecánicos, nubes de alambre negro que se derraman una y otra vez y asustan a los niños en el asiento de atrás, pequeños somalíes adoptados por laura sans —por quien siento un amor triste y ahogado que se pierde en el tiempo— y que protejo en mi abrazo para que no lloren, beso sus frentes, su pelo rizado, cada una de sus lágrimas, hablándoles en voz baja para salvar su corazón)
(marcus tiene hidrocefalia y ahora estamos a salvo, en casa, jugando sobre la alfombra de rombos difíciles de tejer, toco una vox phantom de cuerdas doradas y finísimas, los pequeños aplauden y ríen hasta que empiezan a sangrar por los oídos, despierto y son las tres de la mañana)
(marcus tiene hidrocefalia y ahora estamos a salvo, en casa, jugando sobre la alfombra de rombos difíciles de tejer, toco una vox phantom de cuerdas doradas y finísimas, los pequeños aplauden y ríen hasta que empiezan a sangrar por los oídos, despierto y son las tres de la mañana)
viernes, 1 de noviembre de 2013
(el perro es un cachorro mezcla de pastor alemán con pánico a la gente y a los coches y a los ruidos, hoy es el primer día que sale de casa y camina con miedo rozando las piernas de la chica, casi arrastrándose, mirándolo todo nervioso y asustado hasta que llegamos al semáforo y ella le ordena sentarse mientras le acompaña el lomo con un gesto enérgico, rozo su morro con los dedos, su lengua, su saliva, el hombrecito rojo ahora es verde y nos da el paso ante los coches)
(imagina la mejor cena de tu vida, los platos más deliciosos, los alcoholes únicos, incomparables. cierra los ojos y piensa que todo al final es mierda y gas y orín y sudor, manchas en la ropa a la mañana siguiente. abre los ojos y comprueba que la vida es realmente eso, lo que queda después de la vida, tan sólo el mismo miedo del perro que me atenaza el corazón y no me deja hacer nada que no sea vivir asustado, triste, viejo, cansado, menos que nada después de una jornada de trabajo, retroceder constantemente hasta donde ya no hay luz)
(imagina la mejor cena de tu vida, los platos más deliciosos, los alcoholes únicos, incomparables. cierra los ojos y piensa que todo al final es mierda y gas y orín y sudor, manchas en la ropa a la mañana siguiente. abre los ojos y comprueba que la vida es realmente eso, lo que queda después de la vida, tan sólo el mismo miedo del perro que me atenaza el corazón y no me deja hacer nada que no sea vivir asustado, triste, viejo, cansado, menos que nada después de una jornada de trabajo, retroceder constantemente hasta donde ya no hay luz)
domingo, 27 de octubre de 2013
(sueño que morgen, el niño médico de la última fila, me aparta de los demás, me señala los ganglios hinchados y duros como piedras, bultos que se mueven como cabezas de serpiente dentro de uno, estás enfermo, dice, quédate aquí, escóndete en el carbón, escarbo un túnel y alguien me sigue, me abraza, aguas calientes y estancadas, no me duelen pero temo que reviente, todo lo que has querido está aquí, despertar, cambiar la hora, domingo y seguir vivo)
martes, 22 de octubre de 2013
(sueño con un viaje en coche fúnebre y con niños que son perros franceses que vuelven a ser niños y que me llenan de amor mientras el arquitecto al volante recorre una via aurèlia infinita y bordeada de magnolios que llueven mariposas nocturnas sobre nosotros hasta que despierto gritando porque están en mi pecho y se mueven lentamente, con las alas grises, temblando un ruido sordo)
lunes, 21 de octubre de 2013
martes, 15 de octubre de 2013
lunes, 14 de octubre de 2013
(mis tripas se derraman sobre las agujas de pino de la calle mauritània, sobre los pequeños cachorros dorados que me lamen las manos, sobre las hojas secas de plátano que caen girando sobre el asfalto, sobre la sonrisa de ana barluenga y el sudor de nuestros vientres y sobre todos esos niños de rodillas sangrantes que algún día morirán de frío en el ártico)
domingo, 13 de octubre de 2013
sábado, 12 de octubre de 2013
viernes, 11 de octubre de 2013
(sueño con valentín roma y un avión holandés que se estrella en la pantalla de televisión y nuestro viaje a través de la ciudad a oscuras buscando niños supervivientes, laberinto de escaleras, asfalto, neones, veteranos de guerra que mendigan sólo una moneda para poder limpiarse, camino de la última dársena del puerto, del silo donde su mujer está dando a luz entre los agentes de consigna)
martes, 8 de octubre de 2013
(mi padre espera en el porche de la casa que tenemos en el bosque, tiene una hermosa corbata azul con estrellas que dibujan plagas, la primera hojarasca del otoño desvela mis pasos, sus manos manchadas de sangre, las piernas de una mujer en la puerta entreabierta, nylon sin zapatos, despierto, martes, silla de madera en la que seguir cortando los días)
sábado, 5 de octubre de 2013
(la princesa rusa cena sola en la última mesa del restaurante y yo quiero ser el charol de sus zapatos bicolor y la seda china de su vestido selva negra y el cuerpo de cristo y también su sangre pero sólo soy un hombre que se deshace en el espejo, una mancha marrón sin cara, una sombra que tamborilea sobre la mesa de madera con las manos como serpientes albinas o medusas, manos como pequeñas garras de oso sobre las que vomitar el sueño que se desvanece con el primer rayo de sol)
viernes, 4 de octubre de 2013
jueves, 3 de octubre de 2013
(sueño que el falsificador jonatan lara, apodado el sucre, ha dejado la cárcel y ahora cuelga velas de santero y collares de colores y páginas arrancadas del antiguo testamento en el cuarto de luces rojas donde seguimos trabajando con el ruido de la máquina japonesa manchando papel a siete mil hojas por hora y el olor caliente del revelador y las manchas en la película que nadie en el taller podrá disimular. sueño que el falsificador jonatan lara, apodado el sucre, ahora ha tomado el mando de la situación y ya no sonríe, ahora sabemos que es el mejor en su trabajo, que siempre lo ha sido, despierto y otra vez el fondo del mar)
martes, 1 de octubre de 2013
(en el sótano que vaciamos de carbón, tom bennet y el más pequeño de sus hijos con las caras convertidas en un amasijo de ratas y hurones que un segundo antes de despertar querrán comerme las manos, tragárselas enteras, un pozo negro en el centro del mar)
(horas después, mi reflejo en el espejo: la piel blanca y salada, la herida en el costado, la nariz sangrando mientras cruzo el desierto con los ojos cerrados)
(horas después, mi reflejo en el espejo: la piel blanca y salada, la herida en el costado, la nariz sangrando mientras cruzo el desierto con los ojos cerrados)
domingo, 29 de septiembre de 2013
martes, 24 de septiembre de 2013
(la dirección está apuntada en el sobre pero el número no existe, o no existe a la vista. sí conozco la calle pero sé que el sesenta y tres no está allí donde debiera estar, entre el sesenta y uno y el sesenta y cinco, el último gran edificio antes del bosque)
(hay una pequeña puerta metálica, una puerta como de cuarto de contadores, ábrela. las indicaciones de paco son precisas, baja las escaleras, son grandes tramos que desembocan en una gran plaza oscura con una puerta al fondo que te llevará a otro tramo de escaleras y a otra plaza y a otra puerta. la séptima de ellas es la que buscas, todas cuestan de abrir)
(despierto cuando miro detrás de mí y sé que hay niños bajando conmigo al infierno aunque no pueda verlos)
(hay una pequeña puerta metálica, una puerta como de cuarto de contadores, ábrela. las indicaciones de paco son precisas, baja las escaleras, son grandes tramos que desembocan en una gran plaza oscura con una puerta al fondo que te llevará a otro tramo de escaleras y a otra plaza y a otra puerta. la séptima de ellas es la que buscas, todas cuestan de abrir)
(despierto cuando miro detrás de mí y sé que hay niños bajando conmigo al infierno aunque no pueda verlos)
domingo, 22 de septiembre de 2013
(madejas de hilo tatuadas en los brazos para recordar su cáncer de testículos. el hombre está sentado frente a mí, sólo quiere que alguien le escuche y me violenta que nadie aquí sea capaz de entender lo que está diciendo, sólo yo, que quiero quedarme solo para follar con las dos negras de tetas grandes que ahora cambian las sábanas de la cama en la habitación del fondo)
(la entrada al bloque, el portal está lleno de crías chinas que quieren ser putas y insisten en tomarme de la mano. intento explicarles que deben volver con sus familias, estudiar, jugar con otros niños, pero no entienden mis palabras y sólo repiten mecánicamente puta, yo feliz)
(hay un coche aparcado sobre la acera. una ventanilla se baja y un chino con inquietantes gafas de sol azul metalizado. sé que no debo mirar en el maletero por muchas señas que me haga. las negras cruzan la calle: ahora no son negras ni tienen las tetas enormes, sólo son dos mexicanas flacas que arrastran grandes bolsas de viaje con los cuerpos de trabajo dentro. despierto y pienso en la invasión de los ultracuerpos y en donald sutherland y en todas esas crías amarillas que sudan en el parque con los pies blancos de tierra)
(la entrada al bloque, el portal está lleno de crías chinas que quieren ser putas y insisten en tomarme de la mano. intento explicarles que deben volver con sus familias, estudiar, jugar con otros niños, pero no entienden mis palabras y sólo repiten mecánicamente puta, yo feliz)
(hay un coche aparcado sobre la acera. una ventanilla se baja y un chino con inquietantes gafas de sol azul metalizado. sé que no debo mirar en el maletero por muchas señas que me haga. las negras cruzan la calle: ahora no son negras ni tienen las tetas enormes, sólo son dos mexicanas flacas que arrastran grandes bolsas de viaje con los cuerpos de trabajo dentro. despierto y pienso en la invasión de los ultracuerpos y en donald sutherland y en todas esas crías amarillas que sudan en el parque con los pies blancos de tierra)
(la princesa rusa camina entre los cuerpos que se amontonan en la trinchera, envuelta en gas y hiedra, con el tiempo dilatándose como el esfínter de sabrina la gourmande, parpadeando entre explosiones, ahogándose al respirar. amo a la princesa rusa)
(la mujer de la mesa contigua se duerme después de cenar, tamborileo she's lost control sobre el mantel, despierta, se vuelve a dormir, vuelvo a hacer ruido porque quiero salvarla de las miradas de compasión del resto de cerdos de la piara, su marido está lejos, perdido en sus silencios de viejo hijodeputa, ambos son demasiado mayores para tener dos mellizos de ocho años, niños que preguntan por qué no adelgazas, niños a los que se les cae la comida al suelo porque nunca pasaron hambre)
(la mujer de la mesa contigua se duerme después de cenar, tamborileo she's lost control sobre el mantel, despierta, se vuelve a dormir, vuelvo a hacer ruido porque quiero salvarla de las miradas de compasión del resto de cerdos de la piara, su marido está lejos, perdido en sus silencios de viejo hijodeputa, ambos son demasiado mayores para tener dos mellizos de ocho años, niños que preguntan por qué no adelgazas, niños a los que se les cae la comida al suelo porque nunca pasaron hambre)
sábado, 21 de septiembre de 2013
(a esas chicas no las conozco de nada pero a albert palomar sí y eso me hace sentir un poco más seguro entre el monólogo de una y el silencio incómodo de las otras dos. el piso es antiguo, de techos bajos, con suelo de madera por toda la casa. albert lleva zapatos con puntera de hierro, pienso en tener unos iguales, la clase de martens rojos que sólo usaba darío, bebemos agua del grifo en vasos de cristal ultrafino antes de salir, ahora ya estamos en la calle y es el centro de manresa, el barri antic, hay una tienda de bicicletas g.a.c., grandes armatostes negros con ruedas amarillas imposibles de ensuciar, hay geranios cayendo por los balcones, hay un bar donde podríamos desayunar)
(otra vez los australianos, han aparecido antes en el sueño, cuando comprábamos medusas para teñir la ropa de azul. él apenas habla y ella me escruta con la mirada porque sabe que escondo algo y que sólo es cuestión de tiempo que cometa un fallo y me descubra. mientras, hablamos de lo que hicimos ayer y de lo que haremos ahora, sucesión de rutinas marcadas por el ritmo horario, qué quieres desayunar, pregunta, algo que me cambie las tripas, el cerebro, los pulmones y el corazón, respondo sin pensar, ella me mira y siento que ahora soy vulnerable porque sonríe y despierto)
(otra vez los australianos, han aparecido antes en el sueño, cuando comprábamos medusas para teñir la ropa de azul. él apenas habla y ella me escruta con la mirada porque sabe que escondo algo y que sólo es cuestión de tiempo que cometa un fallo y me descubra. mientras, hablamos de lo que hicimos ayer y de lo que haremos ahora, sucesión de rutinas marcadas por el ritmo horario, qué quieres desayunar, pregunta, algo que me cambie las tripas, el cerebro, los pulmones y el corazón, respondo sin pensar, ella me mira y siento que ahora soy vulnerable porque sonríe y despierto)
miércoles, 18 de septiembre de 2013
martes, 17 de septiembre de 2013
sábado, 14 de septiembre de 2013
(sueño que júlia vomita una y otra vez y no hay médicos porque ya no queda nadie y me desespero, ella llora entre arcadas, me toma fuerte de la mano, bebo del charco como un perro porque sé que eso la calma, la abrazo, qué enfermedad es ésa, despierto, siento que ella ahora duerme a mi lado, camina por la casa, hunde sus manos en mi pecho antes de desnudarse)
viernes, 13 de septiembre de 2013
(me apestan las manos a coño, la mujer las lame, chupa mis dedos mientras no deja de masturbarse en la cama que está debajo de mi cama, corriéndose una y otra vez con ruiditos de cachorro. despierto, siento que me estoy hundiendo en el mar, pienso en moscas y en fruta podrida que se aplasta sobre el moho)
jueves, 12 de septiembre de 2013
miércoles, 11 de septiembre de 2013
martes, 10 de septiembre de 2013
lunes, 9 de septiembre de 2013
domingo, 8 de septiembre de 2013
sábado, 7 de septiembre de 2013
(la película terminará cuando ya no esté en la habitación, más o menos cuando el temporizador llegue al final y la música en los títulos de crédito y las explosiones sobre una vieja carretera que no sale en los mapas. un vaso de té, fruta, pan blanco demasiado blando a las dos de la mañana, otro vaso de té, ahí están los pasos inseguros por la casa a oscuras, pasos como peces abisales que esperan inmóviles en el fondo del océano, pasos como trampas fosforescentes para animales en peligro de extinción, sólo tengo que seguir las huellas con el índice, el corazón rozando la pared)
(alguien me espera en la cama y no tendré miedo cuando me atraviese la piel porque sé de su amor, una cadena de copos de nieve)
(alguien me espera en la cama y no tendré miedo cuando me atraviese la piel porque sé de su amor, una cadena de copos de nieve)
viernes, 6 de septiembre de 2013
(gina —un precioso cachorro de tres meses de bull terrier, completamente blanco— se encapricha de mis tobillos, de mis manos, se enreda en su correa rosa mientras se traga mis dedos, los muerde, los araña con sus colmillos diminutos, completamente feliz de haber encontrado un trozo enorme de carne y grasa para ella sola, es su primer día en la calle y el mundo es así de blando, tanto como las tetas gigantes de su dueña, de su voz de flauta camino del parque y los niños, todos ellos asfixiándose después del último ataque con gas sarín)
jueves, 5 de septiembre de 2013
(estoy en el fin del mundo porque más allá no hay pisos ni naves industriales ni apenas cielo ni nubes, tan sólo un parque raquítico lleno de escaleras metálicas que llevan a otros parques y a otras calles en las que nadie ha construido ni construirá jamás)
(y hay un scooter y un gato pelirrojo que dormita a su sombra y pienso en aplastarlo con una piedra pero no hay piedras, tan sólo un sol que cae a plomo a las tres de la tarde en este agujero y todo el asco que siento por los viejos que abren los sobres, que leen las cartas en voz baja, preguntándose qué hicieron, cercos de sal en la camiseta negra)
(y hay un scooter y un gato pelirrojo que dormita a su sombra y pienso en aplastarlo con una piedra pero no hay piedras, tan sólo un sol que cae a plomo a las tres de la tarde en este agujero y todo el asco que siento por los viejos que abren los sobres, que leen las cartas en voz baja, preguntándose qué hicieron, cercos de sal en la camiseta negra)
(sueño que itzel duerme en mi cama hasta que se asusta y huye y desaparece, hay demasiada gente en el piso y todos tejen sábanas blancas y frías, sábanas de fiesta, de luto, de mortaja, no la encontraré jamás, despierto y el ahogo dura más que cualquier detalle acerca de, me obligo dormir pero el espejo ya está roto)
miércoles, 4 de septiembre de 2013
(javi ha guardado fruta en grandes cubos de plástico y ésta ha ido pudriéndose poco a poco y ahora apesta y hierve de moscas pero podremos aprovechar los lixiviados para teñir la ropa de esther que se seca al sol desde hace días y nadie la recoge, quema en las manos y deja las uñas negras, nos hacemos daño con sólo mirarnos)
lunes, 2 de septiembre de 2013
domingo, 1 de septiembre de 2013
(toda la noche guarreando en facebook y en bares donde la música está alta y en vasos de plástico rebosantes de cualquier mejunje que queme las tripas y licúe los ojos, toda la noche dormitando en portales, meándose encima, rascándose los brazos y los pies y las ingles y el cuello, surcos de mierda y sudor, toda la noche y ahora afónica, balanceándose antes de)
viernes, 30 de agosto de 2013
jueves, 29 de agosto de 2013
(la enfermedad amarga la boca, pienso mientas miro las lágrimas tatuadas en los ojos de coco, la reina punk de los dientes rotos, dime que fuma como greta garbo mientras la chica del chador se sienta para descansar el embarazo, mientras los ruidosos rumanos ensucian el aire que respiran, mientras el óxido empapa la espalda si te apoyas en la baranda antes de dejarte caer una vez más)
miércoles, 28 de agosto de 2013
(la música de arenas movedizas en la escalera de la catedral, la rave de turistas que se fotografían con smartphones y sonrisas clónicas y perfectas, mejillas sonrosadas y protector solar en capas gruesas. la cerveza se convierte en diarreas, el café en sueño, las mujeres sentadas a mi lado en el enemigo a exterminar)
(en ese hombre que pide una moneda para café mientras llovizna, en las manchas de sudor en su camisa, en el orín de sus pantalones arrastrados, en las gafas de montura rosa del artista negro que nos mira sin mirar, en su uniforme de látex carnicero, en cada paso de desfile, en cada alambrada tejida de jirones y condenas en el balcón de los turistas, en las palabras de tania terror desmenuzando las fotografías de la paz del extrarradio, ahí está la muerte de dios y la frontera)
(el árabe del otro extremo lee un corán que cabe en un bolsillo, palabras y labios en silencio mientras las estaciones se suceden y el cielo se encapota. a su lado, una mujer embarazada y delgadísima lee en un kindle disfrazado de libro de verdad, con tapas de tela y primeras páginas de papel, tiene pulseras rosas de cuero y la piel dorada del verano que quiere terminar. a su lado, una latina gordita lee hojas sueltas en una carpeta de plástico con las instrucciones para hacer un perfecto masaje capilar. a su lado, un trozo de carne y grasa suda y se muere de frío mientras se seca la frente con un kleenex)
(el trozo de carne y grasa piensa en la insoportable sensación de que le toquen la cabeza, la espalda, el pecho, las tripas o la polla. piensa también en cuántas semanas le quedan a la chica preñada, dos como mucho, parirá un cerdo enano o un demonio de tasmania. piensa también en las dos maletas del árabe: es gigantesco y todos esos explosivos podrían ser su última oportunidad para escapar)
(el trozo de carne y grasa piensa en la insoportable sensación de que le toquen la cabeza, la espalda, el pecho, las tripas o la polla. piensa también en cuántas semanas le quedan a la chica preñada, dos como mucho, parirá un cerdo enano o un demonio de tasmania. piensa también en las dos maletas del árabe: es gigantesco y todos esos explosivos podrían ser su última oportunidad para escapar)
martes, 27 de agosto de 2013
(el hombre envuelve el libro en una gran toalla azul y lo deja en la arena, se acaricia el vientre tembloroso, camina hasta el agua y se lanza a las olas blancas y grises, desaparece durante unos segundos interminables hasta que emerge un poco más allá y empieza a nadar con brazada lenta, constante, nadar de metrónomo suizo, nadar perfecto de copo de nieve, nadar brillante y anaranjado que se aleja en diagonal hasta desaparecer en la distancia, un poco más allá de las boyas amarillas que marcan el límite del mundo y las rutas de los grandes petroleros y el cielo gris preñado de tormenta y lluvia y infierno de medusas y todas esas canciones que júlia me enseñó y que ahora se ahogan en el suelo de cemento)
domingo, 25 de agosto de 2013
sábado, 24 de agosto de 2013
(las palabras de ferran ugarte se reblandecen en un cerebro que arde en alcohol como una antorcha que jamás podrá guiarte, defenderte, mi cerebro. los ojos azules inyectados en sangre, los años vividos a toda velocidad, pensar que éramos amigos y ahora sólo somos carne y grasa, vastos silencios de pus)
jueves, 22 de agosto de 2013
(rené clement y yo bebemos café en el bar génesis mientras la cara de michael stipe pintada de azul en la televisión, el cuerpo flaco atrapado en un haz de música inaudible desde aquí, la batería de bill berry, las mesas de madera llenas de quemaduras, los pómulos tensos y sonrosados de rené clement, los dientes de rené clement como de festón sucio, las manos grandes y frías de rené clement, de uñas recortadas con cuidado, la voz y la vida en guerra contra el mundo y uno mismo, sin más testigos que yo, que me quedé a escuchar el miedo de rené clement)
(alejándose en el tiempo a una velocidad indeterminada, el cuerpo desnudo de rené clement con una bolsa de plástico en la cabeza en el sótano de la antigua casa de su padre. alejándose también, en una foto llena de ternura que ilumina su perfil de facebook, la hermana de rené clement besando a su pareja en la mejilla, avanzar es retroceder a estas alturas sin vértigo)
(alejándose en el tiempo a una velocidad indeterminada, el cuerpo desnudo de rené clement con una bolsa de plástico en la cabeza en el sótano de la antigua casa de su padre. alejándose también, en una foto llena de ternura que ilumina su perfil de facebook, la hermana de rené clement besando a su pareja en la mejilla, avanzar es retroceder a estas alturas sin vértigo)
(paco conduce con cuidado por la carretera de santiga, las ventanillas bajadas, un medley de hard rock lleno de caspa en el reproductor de cd, pájaros extraños en la cuneta, las camisetas empapadas de sudor, último jueves de agosto haciendo trabajos de mierda, haciendo que encajen las piezas del puzzle, el sueldo a fin de mes)
miércoles, 21 de agosto de 2013
(sueño que no sé qué hacer con todas esas personas a las que he matado —un matrimonio de sicarios chinos, un conductor de autobús, hermano gemelo de stanley tucci— y tengo miedo de que alguien me descubra, de que alguien entre en casa con cualquier excusa porque no hay puertas, de que el calor de agosto empiece a pudrir los cuerpos, de que mi madre deje de quererme cuando sepa quién soy en realidad. despierto, son las doce y media de la noche, el reloj parpadea, la casa en silencio, me hundo cada vez más en el colchón porque era tan real)
martes, 20 de agosto de 2013
sábado, 17 de agosto de 2013
viernes, 16 de agosto de 2013
(hay casetas bordeando el camino de regreso desde la playa, cruzando el río salado, es fiesta mayor y la música empapa aún más el calor, la ropa, la risa borracha de las chicas a mediodía, bailando en una serpiente de flamenco y purpurina, la piel de los caballos, el tinto de verano hace diez años, recuerdos como pegajosas bolas chinas)
jueves, 15 de agosto de 2013
(las chicas de la mesa contigua discuten con un gatito negro y blanco correteando entre las tazas vacías, ajeno a la tensión que provoca. pienso en criaturas celestiales, de peter jackson: ambas tienen las tetas grandes, las uñas de luto y el mismo tatuaje de charmed en el brazo, los silencios desplomándose encima de mis fantasmas, puños, cepos y gemidos, ahí están otra vez los trozos de carne y grasa, prometiéndose el amor eterno y la carnicería)
(en el túnel abandonado que une arc de triomf con las casas baratas del bon pastor se hacinan inmigrantes a los que intentamos cuidar, dar de comer conectándolos a los cables de argón que nacen de las paredes mientras llegan las neveras con carne, con sémola, con botellas de agua que se descongela poco a poco, las mantas de la cruz roja, el resto de voluntarios)
(un trozo de carne y grasa que suda encima de otro trozo, moviéndose torpe, lamiéndose guarradas en las mejillas, en la comisura de los labios, en cada jadeo y cada palabra que se ahoga, el amor es una conversación de teléfono hecha realidad y matadero)
(hay ropa tendida y polvo en el suelo, en todos los rincones del castillo, en los niños que juegan en el foso, en mi cabeza llena de una sola isla y una mujer que alumbra mi terror)
(hay ropa tendida y polvo en el suelo, en todos los rincones del castillo, en los niños que juegan en el foso, en mi cabeza llena de una sola isla y una mujer que alumbra mi terror)
miércoles, 14 de agosto de 2013
martes, 13 de agosto de 2013
(la hermosa sensación de velocidad sobre el skate —una preciosa madera indian longboard, fabricado por john ketcham justo después del descubrimiento, con ruedas bajas de madera y silicona— mientras desciendo la calle mandri hasta la biblioteca modernista donde trabaja núria, con el suelo de mosaicos de colores brillantes y las estanterías llenas de libros que no encontrarás en ningún lugar del mundo)
(ahora estamos en una terraza, mesas de metal y adolescentes de buena familia que escuchan hardcore, olvido la tabla, regreso corriendo, está rota por la mitad dentro de una papelera, sé que ha sido él —el peor de todos, un animal flaco, de pelo largo y zapatillas caras, con un collar de serpiente, naranja, negro y blanco a intervalos venenosos—, golpea mi garganta con un dedo de cuchillo, empiezo a toser, escupo y despierto con ganas de orinar)
(ahora estamos en una terraza, mesas de metal y adolescentes de buena familia que escuchan hardcore, olvido la tabla, regreso corriendo, está rota por la mitad dentro de una papelera, sé que ha sido él —el peor de todos, un animal flaco, de pelo largo y zapatillas caras, con un collar de serpiente, naranja, negro y blanco a intervalos venenosos—, golpea mi garganta con un dedo de cuchillo, empiezo a toser, escupo y despierto con ganas de orinar)
lunes, 12 de agosto de 2013
(nu nu y ana carbó ahora son antonia y camina desnuda por la comuna de los médicos rumanos, más allá del coll de parpers, lijando tablas de madera con las que fabricará mesas de artesano. miro sus pies y sus uñas pintadas y cómo me mira con ojos borrosos y siento amor y pena, hay niños que corren hacia los columpios y que nunca serán míos y un perro que me abraza fuerte, que llora como una persona, que me habla al oído y siento que me rompo por dentro y despierto llorando)
(antes de eso, júlia al final de la calle, en la casa ocupada de na bastardas, habrá música en directo y paco me espera detrás de la puerta del lavabo. pienso en ella y siento rabia y pena y vuelvo a despertar llorando, otro charco de amor)
(antes de eso, júlia al final de la calle, en la casa ocupada de na bastardas, habrá música en directo y paco me espera detrás de la puerta del lavabo. pienso en ella y siento rabia y pena y vuelvo a despertar llorando, otro charco de amor)
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