lunes, 30 de abril de 2012

(vivimos, trabajamos, queremos, somos queridos. luchamos, pero ya no es suficiente)

domingo, 29 de abril de 2012

(uno. el niño se acurruca en el rincón, se tapa la carita con las manos, las lágrimas y las pistolas, la luz en la ventana, en el espejo, el aire caliente del desierto, la vida empañando el cristal y la piel)

(dos. el león enjaulado y cualquier animal triste, cualquier animal sin tiempo, la rabia de cerrar los ojos y sentir el cuerpo en la cornisa)

(tres. polvo debajo de la cama, chicas sonrientes y preñadas, monólogos que rozan el infierno, una nube de jarabe para la tos, el olor a fresa falsa entre los muslos)

(cuatro. adventureland, de greg mottola, angst adolescente, el hombre en cuarentena, jadeando, hundiéndose en el mar con los bolsillos llenos de piedras, quién dijo comedia)

sábado, 28 de abril de 2012

(no puedo dormir, se me cierran los ojos y se abren inmediatamente, un minuto, dos, tres, un nudo que habla y habla solo detrás de la frente, un monólogo que no lleva a ningún sitio, desiertos de tercer nivel, gerry caminando con una camiseta enrollada en la cabeza, todo trabajo, todo cansancio, todo falta de ilusión y ladridos y estiércol, vivir así es morir de amor)

(inteligencia artificial, de steven spielberg, el corazón encogido, algo de té en las tripas, el joven david buscando al hada azul, la redención en el fondo del mar)

martes, 24 de abril de 2012

(justo ahí debería haber una persona y sólo hay un agujero, un pozo lleno de niños ahogados, un animal que babea antes de vomitar, una pared llena de sangre seca. justo ahí debería estar yo y sólo queda un hombre que arde vivo)

(el mal equilibrista químico: los días gruñen como cerdos en celo, se empujan los unos a los otros, se apretan contentos en la cámara de gas)

domingo, 22 de abril de 2012

(según el apartado de estadísticas de blogger, la mitad de las visitas que tiene esta página son de rusia. desde aquí, un afectuoso saludo a la inquietante momia de lenin)
(una mujer en chándal que pasea un pequeño perro negro, son las ocho y media de la mañana, los bancos incomprensibles de la plaza clos, dibujo en la libreta que compré el otro día, lápiz rojo de carpintero de dos puntas afiladas, la montaña que soñé, una y otra vez, una y otra vez)

(hoy trabajo. la empresa de la que todavía cobro el sueldo aprovecha que aquí se celebra el día de sant jordi para vender libros de historia local, sol y gente en la calle. me pido el turno del mediodía, cuando no hay nadie en el mundo. aprovechar para leer, para escribir un rato, para disfrutar un poco de la luz)

(hoy no tengo piel. me pregunto cuántas de las personas que caminan a mi alrededor tienen semen en su estómago. el viento se lleva las flores rosas de los árboles y las chiquillas de la carpa contigua ríen y bailan con sus disfraces de princesa, see that girl, watch that scene, diggin' the dancing queen)

sábado, 21 de abril de 2012

(las manos abiertas, una nube de imágenes que dicen aléjate, el pez negro querrá follarte, tu piel es tan suave y sólo es piedra, burbujas, remolino, el amor de mi vida, los ojos abiertos, la luciérnaga atrapada en la luz y la danza)

(te quiero, me quejo, tu madre y la mía son sucias, compré papel, sólo había coños menstruantes y dedos que apenas sabían encontrar el camino, te dejaba a medias y ahora está pasando)
(las mujeres envejecen amando a otros hijos, enseñándoles todo lo que saben, lo que aprendieron de sus madres, olvidando a aquellos que crecieron en sus vientres y ahora se anudan en las algas, besando las sirenas, las coronas de flores a la deriva, el amor sin adiós)
(esa sensación es constante: todo se puede desplomar encima de mí, un paso más y puedo hundirme en el suelo. grandes esfuerzos para no pensar, atención máxima a cualquier pequeño ruido que indique el funcionamiento del mundo)
(sueño que estoy en una casa de madera, hay un río cerca y también un pueblo como un diorama y también una montaña inmensa que es una pared vertical de color rojizo, siento pánico a que se derrumbe encima de nosotros porque en la cima hay unas piedras que cuelgan, puños, dientes, mordiscos, eso parecen esas piedras)

(en esa casa hay dos mujeres con hijos pequeños, estoy cocinando, hiervo pasta en una olla granate como la que teníamos cuando éramos pequeños, un estruendo enorme en la parte de atrás y el agua sucia, gelatinosa, nos arrastra)

(ahora estoy en cádiz a pesar de que he visto esas calles en donostia, camino junto a una chica y hay un edificio acristalado que es un hotel, mientras subimos en el ascensor ella me explica que los chicos sobrevivieron pero no pudieron encontrar a sus madres, que han crecido con otras familias, con otros idiomas aunque conservan el acento y alguna palabra que otra, ahora vamos hacia el muelle, hay un barco negro con el casco oxidado, un hombre vestido de blanco nos hace señas, despierto)

(papel y lápiz, dibujo esa montaña y pienso en marte, en el olympus mons, en la canción de los pixies, i need some place to sleep tonight)

jueves, 19 de abril de 2012

(en la televisión, imágenes en color de la segunda guerra mundial, soldados que caminan descalzos por un suelo de madera húmeda, un caballo hinchado en una carretera polvorienta, aviones que se estrellan en el mar, trenes camino del frente, julio de mil novecientos cuarenta)

(camino por la casa vacía, ya no llamará nadie más, soy un demonio con la cabeza incendiada de canas y la barba miedosa, soldados alemanes que degüellan una cabra, soldados negros en el ejército francés, carne de paredón, la raza aria, el barro en la sangre, la hermosa isla de jersey)

(había algo limpio al mediodía, apenas tres nubes moviéndose, los primeros brotes en los tilos, remolinos de polen, desordénalos con el dedo, un pasillo de cielo azul entre los bloques de la calle anselm clavé, pasos frágiles rompiéndose, closer, de mike nichols, en la televisión, salir de trabajar y respirar por fin)

miércoles, 18 de abril de 2012

(estás igual, dice valentín. igual que la última vez que nos vimos, debe hacer como quince años, teníamos pelo y sueños y músculos, pasos que recorrer. estar igual se reduce a una cuestión de grasa y alopecia, se silencian las arrugas del espíritu y el crematorio del alma. estar igual equivale a un puñado de sonrisas y al sudor de las manos encajándose, a los recuerdos comunes y las historias de fantasmas. estar igual es un deseo que retumba en las paredes finas del corazón, tristes ciegos caminando en el desierto sin tártaros)

(un partido de fútbol que corona una montaña de trabajo, didier drogba retorciéndose en el centro del campo bajo una fina lluvia, la vuelta de los días fríos y enfermos, cincuenta segundos para apagar la luz, otra vez she's lost control)

lunes, 16 de abril de 2012

(una olla llena de vinagre, hervimos patas de pollo para ablandar las uñas y los huesos, masticamos la piel áspera y gomosa, daño al tragar, despierto, uno, dos, tres, cuatro)

(paso la tarde en la biblioteca, en el acto de presentación de un libro —rostros, de valentín roma: estudiamos juntos, se afeita la cabeza y lleva unos anillos de plata tan grandes que deben ser lo mismo que un puto puño americano, nos abrazamos, nos besamos las mejillas por los viejos tiempos—; a través de la ventana, un jardín, en el jardín, gatos que juegan a cazarse, pequeños gatos negros al acecho, arremolinándose entre las hojas secas)

sábado, 14 de abril de 2012

(sueño con lourdes y despierto, hace días que tengo diarreas, no me preocupo, es la tensión del trabajo, es algo que comí, es todo lo que bebí, soy yo, soy una trampa para osos. sueño que me llama lourdes, vuelvo a tener teléfono y me llama lourdes, su nombre escrito en una pantalla negra, cuelgo sin querer y devuelvo la llamada y se corta al tercer ring y despierto, la guerra en color, las hojas nuevas de las alocasias como pupas anudadas, vomitándose a cámara lenta, la invasión de los ultracuerpos, tengo diarreas, soñé con lourdes, salto y me arranco el corazón)

(antes de eso, mis amigos me regalan ropa, elige lo que más te guste y devuelve el resto, abrigos y chaquetas demasiado modernos para mí, el verde es un color que no me gusta mucho, siento que me están poniendo a prueba, despierto, sábado, martes, inventa el día que quieras y ponlo en la balanza, con la carne muerta, con el centro comercial)

miércoles, 11 de abril de 2012

(vuelvo a casa y el cielo se desploma encima de mí, me encuentro a marquitos y está trabajando en algo vago, pintar el piso de david, ahí, en la esquina, david, el hermano de guillermo, sí, claro, guillermo, la mano llena de yeso y pintura y el chándal umbro, los dientes de festón sucio, fumamos, saluda a tu madre, a ver el fútbol en el bar y mañana qué, marquitos, el hijo de lola y waldo, el hermano de estanislao y eva y david, cuerpos desnudos y ásperos, cuerpos que tiemblan, que se dan calor los unos a los otros)

(agujeros, nubes de plomo a cada paso y el sueño de esta noche, discuto con mi madre, estoy fuera de mí, la tiro al suelo, la pateo, ya no se defiende, no habla, es un cuerpo muerto que me mira con ojos llorosos, mi hermano es pequeño y me ofrece su cuenco con pasta y albóndigas, despierto y pienso en mi padre, son las tres de la mañana)

domingo, 8 de abril de 2012

(pequeñas y perfectas hojas cegándonos, las bombas bajo los coches, las sonrisas perfectas, la decisiones difíciles y el reglamento, las bellas personas y la pieles viejas)

(el ministro luis de guindos tienta la suerte, abre la puerta, mide las palabras, aguanta la respiración: cada palabra suya es un mundo que se desmorona, es un motivo más para arder la vida entera)
(pequeñas y perfectas hojas cegándonos, abril que estalla en nuestras manos. pequeñas y perfectas hojas cegándonos, la piel débil, el territorio y el puño)

(el frío de enero mató las dos alocasias y los ficus, también el manzano más joven. brotan las nuevas hojas, la tierra húmeda y fresca, el agua como lluvia sin fin cayendo sobre el cristal de la ventana)

(she's lost control. éramos pequeños, antes de que mi madre enfermase, ella nos bañaba con sales de baño de color rosa. sólo cuando se portan bien —hablándonos de usted, pequeñas personas mayores, resistentes y tristes cachorros humanos—, estructuras simples de acto y recompensa. juguetes de plástico amarillo flotando en el agua caliente, niños a la deriva)

(joy division como un faro sin luz, un punto en el horizonte, una isla en mitad de la nada. dibujos de pascal rabaté, mapas precisos de la cotidianeidad. pinturas de johannes vermeer, el detalle y la luz, la realidad y la duración, la línea que une todos los colores, todas las trincheras)

sábado, 7 de abril de 2012

"El Gobierno de Tsolakoglou ha aniquilado toda posibilidad de supervivencia para mí, que se basaba en una pensión muy digna que yo había pagado por mi cuenta sin ninguna ayuda del Estado durante 35 años. Y dado que mi avanzada edad no me permite reaccionar de otra forma (aunque si un compatriota griego cogiera un kalashnikov, yo le apoyaría), no veo otra solución que poner fin a mi vida de esta forma digna para no tener que terminar hurgando en los contenedores de basura para poder subsistir. Creo que los jóvenes sin futuro cogerán algún día las armas y colgarán a los traidores de este país en la plaza Syntagma, como los italianos hicieron con Mussolini en 1945."

—dimitris christoulas
(sueño con una procesión donde la gente lleva amapolas que crecen en los árboles, estamos en vallcarca, bajando por la avenida hospital militar, david fontanals y yo arrancamos los pistilos de las flores y los guardamos en una mochila, no es la bolsa afgana pero sirve igual, dice él, después cogeremos el autobús hasta la montaña y estará lleno de viejos abrazándose entre ellos)

(es sábado, me miro en el espejo, apreto los muslos, siento deseo, dan el partido de fútbol en todos los bares, pienso en las plantas carnívoras de javi, bostezo, soy un animal que mea, marcando un territorio que no debería existir)

viernes, 6 de abril de 2012

(movimientos mecánicos, pelota, noventa grados abriéndose hasta ciento ochenta en el punto más alto del salto, muñeca y rueda en el sentido de las agujas del reloj. juego en can massot, al lado del ambulatorio, en la canasta más cercana al edificio prefabricado, la que tiene el aro formado por una doble corona de metal, la autopista queda detrás. una mujer pasea un perro pequeño, parecido a un yorkshire. aquí nunca pintarán las líneas nuevas, tres puntos atrapados a seis veinticinco)

(movimientos lentos, coreografías de plomo y pasos que siguen rutinas. soy diestro, funciono como diestro pero prefiero el lado izquierdo, siempre ha sido así. tengo las manos grises y la piel tensa, la lluvia y el polvo. movimientos rápidos y juego debajo del aro, la vida en un metro de aire)
(la pista de baloncesto, la mañana en silencio, un no lugar. boto la pelota, corro un poco, lenta, pesadamente, lanzo a canasta, cuatro, cinco, seis metros, entran fácil, a veces estalla el aro y se va en cualquier dirección, es entonces que corro un poco más, entro o pivoto, empiezo a sudar, sé que todo está bien en el refugio)

(ni esta habitación ni aquella, un no lugar. un beso en el pasillo, un cigarrillo en el umbral, risas, palabras y silencios tranquilos, cinco minutos más de besos antes de llegar tarde otra vez, núria es vicente, es joana, es nora, es cualquier piel que haya amado, es cualquier piel mentira o culpable)

(siempre esas calles, las que recorría con lourdes hace un millón de años, cera y incienso, un no lugar al que siempre vuelvo porque es fácil volver, involuntario, criminales y fantasmas atrapados en una botella de cristal tallado, alfarería, san jorge, castilla y san jacinto, respirar aire caliente, respirar la vida entera)

(the reader, de stephen daldry, ayer la volvieron a dar, el corazón en un puño viejo y miedoso, el amor incondicional y trincheras de sueño con hanna schmitz hasta más o menos las siete, buenos días)

jueves, 5 de abril de 2012

(cuántos dimitris christoulas vendrán, lluvia floja, el día enmurallado con núria y la pequeña joana durmiendo en el sofá, me coge un dedo, me mira con sus ojos azul cobalto, beso sus mejillas, sonríe un poco, vomita entre las tetas de su madre, vicente fuma en el balcón, hablamos, reímos, bebemos cerveza, jueves santo, quizás otro día)

(después quedé con paco en el bar de la esquina de la plaza, una vieja se jugaba la pensión en la máquina de la entrada, no tengo voz, sólo quiero llegar muy lejos y estallar, hablar de trabajo es lo contrario a tenerlo todo)

miércoles, 4 de abril de 2012

(àngels dice de mí que soy suspicaz. suspicaz: adjetivo; receloso, inclinado a la sospecha y la desconfianza. ejemplo de uso: su carácter suspicaz le inclina a la paranoia. mi carácter suspicaz me inclina a la paranoia, el fin del mundo como estado mental)
(dibujo coños que son ovillos de alambrada, piernas abiertas, arañazos, escribo encima, las palabras, los incendios, los tachones y los lutos. todos los dibujos se parecen, lápiz y papel vulgar, todas las cárceles, las putas tentaciones, cualquier hilo de luz)
(a las once de la mañana, una llovizna fina y guarra, día intenso de trabajo, sueño y duermo a socavones, me arrancaría los brazos y las piernas y la cabeza, los metería en una caja, sería sólo un tronco tranquilo que buscaría quedarse quieto en la cama, respirando contra la manta marrón, sobre el musgo, los días y las jaulas)

(dormir y masturbarme, sólo querría eso. cerrar los ojos y fumar. suena brahms en la radio, apenas un murmullo resbalando por las paredes del estudio, soy el hombre impermeable)

(son las siete de la tarde, lavo los platos, ordeno la cocina, llego a casa tambaleándome y saludo a blas, siempre está en la puerta, limpio el teclado con alcohol —antiséptico general para pieles sanas, uso externo—, enciendo el ordenador, descargo el correo, ahora vamos a encontrar un lugar seguro para apretar y ahogar)

lunes, 2 de abril de 2012

(how can i find the right way to control, all the conflicts inside, all the problems beside, as the questions arise, and the answers don't fit, into my way of things, into my way of things mientras pienso alguna excusa que no sea muy patética para seguir encerrado en casa, declinando cualquier tipo de reunión social —una barbacoa, un partido de fútbol, una visita— que implique beber y hablar y mirar a los demás con algo de interés, la vida en las antípodas, acaba la canción)
(esta tarde ha venido al estudio el que fuera mi jefe durante todos estos años, marcel. el retiro en kenia le ha dejado un bonito color vacacional, aunque hay cosas que no cambian nunca por lejos que uno huya: la manera de dar la mano como si fuera un animal muerto y blando, húmedo, para qué apretar; el olor corporal lechoso y caliente, olor de granja o matadero, sudor de enfermo; la risita vacía, fingida, esquiva. cruzamos unas palabras de cortesía, todo va bien, yo tengo trabajo y él ha venido a recoger unos libros que todavía tenía por allí y a hacer un café con àngels, visita de diez minutos a las cinco y media. cuando se van, me lavo las manos, acabo el trabajo que estoy haciendo, borro el historial del firefox, apago el ordenador y enciendo un cigarrillo mientras)
(sueño que estoy metido en un ataúd demasiado pequeño, la madera es blanquecina y estoy enfermo y mi madre grita que sólo tengo que cerrar la tapa y no me importa porque me duele todo y no tengo miedo, pero sucede algo que no puedo recordar y entonces quiero salir de allí y no puedo y ella grita y despierto y)

domingo, 1 de abril de 2012

(sueño que estoy en sevilla y cruzo el puente de san telmo, que es mucho más alto de lo que es en realidad, y el agua hierve de peces negros y brillantes y les tiro pan que cae como si fueran copos)

(hay una mariposa nocturna que insiste en estrellarse contra la ventana. mientras escribo, siento que estoy mareado y empiezo a notar las manos y las teclas como algo cada vez más lejano y blando, las rodillas llenas de sueño, todo el fin de semana con esa canción en la cabeza y se enquista el estribillo, strung out in heaven's high, hitting an all-time low)

(de las cenizas a las cenizas. aquí no hay golpes de suerte ni palabras mágicas, tan sólo la vida vulnerable, el retortijón, las heces que añoran la enfermedad. suena el teléfono, vendrá isa, puedo salvarla de su miedo con un poco de conversación, me pregunto si ella puede salvarme de mí mismo, si yo quiero que me salve, si yo y el fondo del mar, los peces del sueño, si yo asustado y viejo)

sábado, 31 de marzo de 2012

(tu padre ha muerto, dice mi madre, y he comprado una palmera para poner sus cenizas. bien, claro, respondo. acabo de llegar a casa y es un sueño. justo después, como si el tiempo estuviese doblado sobre sí mismo, vuelvo a entrar por la puerta y el comedor está lleno de gente que no me resulta desconocida, la palmera ha crecido y las raíces han reventado el patio y el agua se filtra al parking y tenemos que pagar los destrozos, hasta muerto sigue jodiendo, despierto, le cuento el sueño a mi madre, ambos reímos, viernes de primavera)

(no dejo de pensar en una mujer en la manifestación del otro día: histérica, golpeando las mamparas externas del mercadona de la plaza pere quart, es alta, delgada, con gafas, sobre los cuarenta, lleva una chaqueta tejana con una bandera republicana cosida en la manga y el pelo recogido en una coleta, grita y insulta, nunca antes la había visto pero conozco a su pareja, se llama sebastián, tiene los dedos grandes llenos de pintura y la cara quemada por el sol)

(pienso en las lecciones morales que todo el mundo está dispuesto a dar, en aquellos que lo tienen todo tan claro y caminan a treinta centímetros del suelo. pienso en las imágenes del starbucks ardiendo y en lo que significa violencia y en qué líneas estaríamos dispuestos a cruzar. pienso en lo que me separa de la gente que está a mi alrededor, en la gente que quiero aunque no sepa cómo, en todos mis buenos propósitos que sólo son rayitas en un papel)

(la familia de sebastián hizo la vendimia en francia durante los últimos sesenta y los primeros setenta, en el barrio era respetados por ello, buena gente trabajadora, con el dinero que ganaron abrieron un bar —bar parada, en la carretera de barcelona—, eran un montón de hermanos y sebas era el penúltimo, todos grandes y idénticos, cabezones, con los ojos tristes y la nariz aplastada, jugábamos juntos cuando teníamos catorce años y nadie le podía quitar la pelota, no es que fuera bueno, es que era una puta bola de sebo que tardabas una semana en rodear, ahora no, ahora sólo es una montaña de farlopa y repentina conciencia social)
(sueño que hay mesas metálicas y sillas en una plaza pero sólo estoy yo y como un bocadillo y ahora también hay un perro pequeño que me mira, lo acaricio, me lame las manos, le doy trocitos de pan hasta que ya no queda nada y siento pena, podrías venir conmigo, despierto)

(otra vez esa plaza, un hombre negro camina tambaleándose, bebe leche de una botella blanca y come pan con hambre, la gente pasa por su lado como si fuera invisible)

(sueño con trabajo, pantallas de ordenador llenas de notitas amarillas con el mismo mensaje, un documento de dreamweaver que no vincula las imágenes, pasa el tiempo y el problema no se resolverá nunca, siento que fracaso)

(el aire empieza a estar lleno de polen, los ojos rojos, la vida en un montón de kleenex usados que caminan lentamente)

jueves, 29 de marzo de 2012

(desánimo porque todas las guerras están perdidas. recorremos el pueblo en el que vivo cerrando las tiendas que han querido abrir, buenas palabras, gritos y persianas que bajan un rato y después abren hasta la mitad y después abren del todo, gatos y ratones. democracia, la palabra mágica, la llave que abre todas las puertas, que valida los argumentos más tristes. tú tienes libertad para hacer huelga, yo para trabajar, dice una chica que debe cobrar setecientos euros vendiendo barras de pan en una franquicia de mierda. albert y yo pasamos el rato haciendo comentarios sarcásticos da igual sobre qué o quién, pero con predilección por un personaje con el kit de comisiones obreras, gorra, chaleco, chapas, adhesivos, panfletos y banderola. hace un día precioso, calor tranquilo y lemas que se corean sólo porque riman, pero ese tipo es capaz de joder unas vacaciones)

(una pareja de heavys que caminan de la mano, él lleva la sudadera negra llena de pelos de perro y ella es de color ampliamente azul)

(un hombre de mediana edad sopla una corneta de cien años y el ruido que sale es un estertor negro y antiguo, encharcado)

(familias enteras llenas de hijos, con pancartas improvisadas sobre trozos de cartón y palos de escoba)

(críos que se lían a patadas con las persianas de las tiendas, lo han visto en los mayores, aprenden rápido, pequeños cachorros de perfecto paleto)

(chicas que están pendientes del móvil y de lo que sucede en barcelona, el starbucks de ronda sant pere está ardiendo y se felicitan por ello)

(tres nazipunks de veintipocos a los que conozco de vista, el de la barba trabaja de cartero y lleva una camiseta de skrewdriver)

(una chica preciosa con un espeso flequillo negro, su pareja le acaricia la nuca, una niña juguetea a su alrededor, mosquita de color rosa)

(gente que aplaude desde los balcones, el sonido de un tambor, procesión de muertos vivientes, nuestra seguridad, nuestro futuro no están rotos)

miércoles, 28 de marzo de 2012

(guardar una foto doblada en el bolsillo, follar a escondidas, vomitar contra la nevera llena de imanes de colores, huelga general en veinte minutos, soy una suma de resultados que decepcionan, el hijo pródigo y el óxido en tus putas esperanzas)

martes, 27 de marzo de 2012

(hola, tengo la cabeza llena de explosivos, de mecanismos que no me dejan moverme deprisa, de grandes planes y resultados vagos. la cabeza llena de chicas que se tapan la cara y huyen en todas las direcciones a la vez. la cabeza llena de arena, vidas y desiertos, el miércoles es la cima de la montaña y el momento álgido de la piel vacía)
(también sueño con pedro arrabal jiménez, estamos en las gradas de una pista de cemento cubierta con planchas de metal, ahí jugábamos con dieciséis años, bajamos, hablamos, botamos, reímos, lanzamos a canasta y entran fácil porque todo es fácil —todo es tan fácil—, el sol que entra por los ventanales me deslumbra, despierto, martes sin excusas, estoy sentado en el borde de la cama, empapado de sudor, me seco con la camiseta, no veo nada, estoy medio dormido y son las dos de la mañana en el despertador negro que está en el suelo)

lunes, 26 de marzo de 2012

(la polla de ese hombre joven y atlético es un trozo de carne hinchada y tumefacta, tripa llena de silicona y hilos de nylon que le confieren un aspecto entre siluro y charcutería, lentas inyecciones con veinte centilitros de felicidad, el escroto lacio y vacío, tinta gastada en un tatuaje mal cuidado, siete minutos y veintidós segundos de profundo interrogatorio acerca de la belleza inútil, la belleza enferma, la belleza mentirosa y abisal, una gota de sangre, el sexo ennegrecido y enfermo, cuarenta y cuatro kilos de carne podrida en su matadero)
(sueño con daniel, con botellas de vino empaquetadas en una caja de cartón blando, con un barco gigantesco y oxidado y aguas de aceite negro, con la calle calvari como una rambla fría y tranquila donde los tilos dan una sombra que tiembla en el suelo, con una casa abandonada donde vive la madre de pedro arrabal jiménez, tiene las piernas llenas de varices oscuras y apretadas, me siento en una silla, miro hacia el cielo, quiero volver atrás pero no sé cuál es el principio, buenos días)

domingo, 25 de marzo de 2012

(sueño que cuido un niño, tiene diecinueve años y el cuerpo de un bebé enfermo, flaco y arrugado y pálido, con el corazón latiendo demasiado deprisa, como un cachorro asustado, no habla, lo envuelvo en trapos blancos, le beso la frente, siento que le quiero mucho, despierto)

(sueño que hay un hombre ante mí, estamos sentados en una cocina, paredes embaldosadas hasta media altura, intento tocar su cara y ésta cambia, ahora es un viejo con barba, ahora es una mujer pintarrajeada, ahora es un chico con un acné atroz, ahora es una mujer con síndrome de down, ahora es hasta cien o mil personas, despierto un poco)

(sueño que un perro pequeño me mira, me lame las manos, me guiña un ojo y sonríe, me ofrece su culo, hay más gente pero nadie parece advertir lo que está sucediendo, estoy sentado en el suelo y llevo unos zapatos negros demasiado grandes, están sucios, despierto riendo)

sábado, 24 de marzo de 2012

(el tiempo ralentizado. el chico de las zapatillas rojas simula la defensa de un contrario, bota, finta, pivota, se eleva, lanza a canasta con una suspensión tan lenta que recuerda el último salto de nijinsky, una vida entera en el aire mientras la pelota describe un arco infinito y entra limpiamente en el aro, swosh, así una y otra vez, swosh, swosh, pura irrealidad: nadie tiene diez segundos para tirar, salvo en las putas películas americanas)

(cansancio no equivale a sueño. alcohol no equivale a sueño. madrugada no equivale a sueño. los minutos como losas, la cabeza, los monstruos, los fantasmas, una paja, dos pajas, la ficción. me miro al espejo mientras el mundo duerme, los ojos rojos y los párpados viejos, me paso la mano izquierda por el vientre, un perro ladra en algún lugar, escojo desayuno, ducha, cepillo de dientes, escojo boxer y camiseta blanca con agujero en el costado, calcetines negros, jersey perruno de color beige, parka alemana que se cae a trozos, zapatillas negras y tejanos tristes, escojo manifestación de parados, gente que no me importa y a la que quemaría viva sólo por ver qué coño, gente a la que aprecio y respeto profundamente, verdaderos santos de la revolución proletaria, a santa compaña versión vanguardia y lucha obrera, escojo caminar lentamente, el tiempo ralentizado, escojo que no hay nada que escoger salvo nuestra buena parte de mugre y consigna, pedazo de epifanía)

viernes, 23 de marzo de 2012

(la mujer desnuda que se pinta un niño en el vientre, quiere estar embarazada, pienso en babi yar, siento pena mientras corretea por la casa, tiembla su carne blanca a cada paso)
(ahí dentro sólo hay pus, me digo, heridas, infección y peces muertos)

miércoles, 21 de marzo de 2012

(me miras por un agujerito del muro, te escondes como se esconden los niños que hacen travesuras, descubres quién soy, que huelo como un montón de mierda, que sólo tengo fantasmas y ceniza, movimientos mecánicos, mentiras y las manos sucias después de tanto escribir y arañar, buenas noches)

martes, 20 de marzo de 2012

(estar triste y arrastrar la cara por el muro, agonizar hasta que la luz se cae y se hace añicos a mis pies, hasta que se apagan las voces, carne caminando contenta hasta el barranco o la extinción. ayer descargué un recopilatorio de the go-betweens, bellavista terrace. la esperanza de darle al play y volver a tener veintinueve años. salgo del estudio a las seis y diez, cierro la puerta con triple vuelta a la izquierda y hace viento y huele a mar, sería una tarde preciosa para huir pero voy directo a casa y vuelvo a sentarme ante el ordenador durante un par de horas más, trabajos para isa, correcciones, dibujos, ella sonríe y yo me siento digno, sin muchas palabras pero digno, hoy ha sido un buen día de trabajo)

(huir sería comprar tabaco, sentarme en un bar, beber café con leche, mirar los trozos de carne sin sentirme sucio, desear una erección, perderme en el recuerdo de los besos limpios llenos de peces transparentes, cantando aguamarina y sanatorio y hierros oxidados)

domingo, 18 de marzo de 2012

(sueño con francisco javier y manuel cayetano, era gemelos y estudiaban con mi hermano menor en el colegio, buenos chicos trabajadores, francisco enlataba carne de caballo, él mismo mataba los animales con un golpe de mallo en la frente; manuel cayetano atravesaba el atlántico y el pacífico y todos los mares y estrechos en un petrolero, era el capitán, nos encontrábamos en una fiesta o una feria, todo luces y caras familiares, ruido y calor, abrazos, sonrisas, caras de sorpresa, íbamos del petrolero al matadero, de la carnicería a la noria, había un muro hasta el rompeolas y allí tirábamos las pieles al mar)
(sueño con una mujer desnuda que se pinta un niño en el vientre, quiero estar embarazada, me dice, pienso en babi yar, siento pena mientras corretea por la casa, tiembla su carne blanca a cada paso)

(sueño con hans, un alemán viejo que nunca tiene frío, la piel quemada por el sol, arrugas profundas cuando sonríe, hago dieta para perder veinte kilos, sigue sonriendo, hans está delgado y con veinte kilos menos será un esqueleto moviéndose despacio)

(es una casa grande en medio del campo, hay chiquillos en columpios viejos y coches a medio desmontar)

(sueño que tengo un reloj que se para con facilidad, me acompañarías al médico, pregunta mi madre, tiene miedo de mi respuesta, sí, claro, a qué hora, a las cuatro y cuarenta de la mañana, un análisis de sangre de madrugada, está enferma, se pone un gorro de lana, nos vestimos en silencio, chaquetas abrochadas, tengo otro reloj en el bolsillo y no funciona, está oxidado y nadie puede arreglarlo, despierto y la boca llena de arena y humo)

sábado, 17 de marzo de 2012

(jueves por la tarde, mònica y yo bebemos cerveza, no hablamos, bostezamos, ella fuma, las conversaciones en las mesas que nos rodean contaminan el aire, nos vemos de vez en cuando, nos ponemos al día, qué día, no hay día, dentro de un rato volveré al trabajo, estos últimos días han sido atroces, la vida es una zanahoria ahí, sólo tienes que cogerla y buscar la siguiente, llámala futuro)
(madres y padres con pequeños en brazos, la tarde en comunión con la bondad del consumo, las calles, la puerta del colegio, cualquier centro comercial, todo está abarrotado de pieles de tamaños parecidos, enjambres de sacos sucios que actúan sin pensar, lo quieren todo y lo quieren ahora, comer, saciarse, seguir comiendo, ninguna diferencia con los muertos vivientes que esperan un ruido —una señal en el bosque, un movimiento que signifique vida, un cristal roto, cualquier cambio en la nada que les rodea— para entrar en la granja del viejo herschel y acabar con todo, si es que quedaba algo, capítulo doce, segunda temporada, the walking dead)
(sueño que estoy pintando y superpongo capas de pintura con las manos y la situación se me escapa de las manos y los colores se mezclan porque están demasiado líquidos y podría haber escrito encima y después tacharlo, es algo que hago mucho, escribir y tachar, borrar, morderme la lengua, romperme los dedos, apretar el corazón y los dientes, respirar sin respirar)

(el caso es que los cuadros están allí, en el suelo, son seis, las seis telas en blanco que aún tengo en casa y ahora están llenas de capas de pintura azul y blanca, también otros colores, amarillo cadmio y rojo y mezclas sucias de todos ellos, estoy en un sitio que no reconozco pero sé que es manresa, quizás es una fiesta o la sobremesa de una cena, es tarde, miro constantemente el reloj, hay una chica que me habla, le gusta lo que hago y me halaga aunque me parezca una mierda, creo que es tarde y tengo que irme, mañana trabajo, es la una y media y aún me queda una hora larga hasta casa, la chica me acompaña, salimos a la calle y está llena de gente, unos chicos chutan pelotas de cuero y se esconden en los portales, me enfado y me enfrento a uno de ellos, pierdo los papeles, despierto)

(antes de eso, el hombre de la cazadora roja llega con una botella de vino dulce y especiado, todos le conocen, le echaban de menos, estaba trabajando, le abrazan, es la pareja de alguien que quiero aunque no sé bien qué significa eso, me siento incómodo, celoso, bebemos directamente de la botella, aparta los cuadros y la pintura se mueve, me pide disculpas aunque pienso que no es importante, pero respondo seriamente, como si hubiera ocurrido algo muy grave, siento que estoy fingiendo un interés que realmente no siento, eran sólo manchas y no las sentía como propias con tanto color brillante)

(el vino tiene color azafrán, ha llovido, tengo las manos suaves, mezclo los colores encima de una mesa con mantel de tela blanco, el hombre al que me enfrento es un tipo enorme y pelirrojo que podría matarme con sólo pensarlo, seguro que hay muchos más detalles que podría escarbar pero, pero nada)

viernes, 16 de marzo de 2012

(un estercolero tan grande como el mundo en la televisión, la apagaría a patadas, el sueño me vence mientras escribo, cansancio, pena y lucidez, cruzo las piernas, me acaricio el pecho, los muslos, la polla, como fresas, pienso en lourdes, qué estará haciendo, llueve en sevilla, ella también se levantaba temprano, ha sido un buen día de trabajo, no he aprendido nada pero ha sido un buen día de trabajo, me miro las manos y el último cigarro en el paquete, soplo y desaparezco)

martes, 13 de marzo de 2012

(la vida de los demás ha dejado de interesarme, corazón de humo, apenas un mordisco de pan caliente y mantequilla, la noche sin celofán, sin medicación)

(días de trabajo que no prometen nada más que eso, trabajo, una noria de horas ocupadas y el vacío después, la libertad es un pez que boquea en el suelo, ahogándose, por mucho que me aleje siempre está a mi lado. hoy he soñado con jeringuillas llenas de algo blanco, un pinchazo en el corazón, despierto y sigo arrodillado)

lunes, 12 de marzo de 2012

(uno. miro la pantalla, dibujo unas líneas gaseosas en varios tonos de azul, remolinos y ciclones que no servirán de nada, todos acabaremos ahogados, río y bolsillos llenos de piedras)

(dos. no sucede nada, todas las rutinas del día son una amplísima coreografía que no sería difícil registrar, trabajar, comer, dormir, cagar. en medio, una hermosa nube de algodón rojo. en medio, una llamada de teléfono. en medio, un espejo y la frente llena de arrugas, los ojos del pescado)

(tres. la lupa se detiene en los dientes, ligeramente rotos en los bordes, blancos, heridas metálicas en el fondo del mar, la barba rala y las canas, la piel como una jaula llena de animales asustados, perros que nadie quiere)

(cuatro. la lupa en el corazón, la lupa en el amor quieto y el amor ausente, ceniza después de la gran guerra)

(cinco. recordar, ir más allá, entornar los ojos. mi madre sigue allí, incapaz de moverse de la cama, quieta en un charco de sangre, mi hermano y yo limpiamos como podemos la hemorragia, somos demasiado pequeños para saber leer, la luz brilla en el borde del vaso, me puedo pasar horas sin beber, hipnotizado por ese círculo que se acerca y se acerca hasta que desaparece)

(seis. mariposas atrapadas en una red, no hay nada más, un chiquillo que mira el torbellino sin entender, miro al chiquillo que fui y me sorprendo, la eterna maraña de mariposas, la vida en el anzuelo sin saber qué hacer, sin sentir deseo nunca más)

(siete. un desierto, una lámpara, las noticias, las mentiras. vienen los lobos y lloro, estoy en las antípodas de entender mi papel aquí, cien años sin lluvia, de aire demasiado caliente para ser invierno)

(ocho. escribo y reescribo el mismo muro de palabras, una y otra vez, mi nombre en el muro como la explosión de una estrella, una alambrada incapaz de olvidar, una partitura hecha de arañazos)

domingo, 11 de marzo de 2012

(uno. pienso en ròmul, en sus camisas blancas y la violencia que respira cuando bebe, me gusta su piel oscura, me gustan sus pies torcidos cuando camina y sus zapatos de tarado en primera comunión, tengo diecinueve años, me corto el pelo con una cuchilla de afeitar, la puta cabeza llena de trasquilones, son buenos años, grandes años de plomo y esperanza)

(dos. un escenario y una pareja folla en penumbra, se escupen y se insultan, ella se corre entre gritos, él se derrama dentro de ella, no en su cara, dentro de ella, la música es de algo tan horrible como wilco o elton john, cuando se encienden las luces, saludan entre aplausos y vuelven a su triste vida de animales vencidos)

(tres. tocar un piano desafinado mientras el polvo se come los dedos y las ganas, así se componen los acordes y el aburrimiento)

(cuatro. cazadores de nazis —serie producida por la bbc, la puta basura más grande que uno puede esperar sábado tras sábado—, las rejas en el alma, una acera llena de latas de cerveza vacías y la pantalla llena de czesława kwoka)

(cinco. una batería de preguntas sin respuesta porque me gustaría sentarme en una escalera y mirar a la cámara con cara de persona interesante, contento de tener algo que explicar)

sábado, 10 de marzo de 2012

(pienso en iñaki rekarte, pienso en yoyes, pienso en nada más porque tengo las tripas ardiendo y la noche en el wc y en un sueño con piscinas de agua caliente en islandia y un hombre que se llama nieveciente y me fascina, peces de colores entrando y saliendo de un volcán de coral)

viernes, 9 de marzo de 2012

(hola, tengo diecinueve años y la universidad me importa un puta mierda, me paso las tardes fumando en el veintisiete de pepe el satélite, nos metemos bauhaus y joy division hasta querer ahorcarnos, the passion of lovers is for death, said she, bajamos al local de ensayo y bebemos cerveza de litro que compramos en la bodega de la esquina, pilar y sus diez hijos mongólicos, seguimos quemándonos los dedos hasta las tantas, así hoy, así mañana, eran realmente buenos esos años negros)

jueves, 8 de marzo de 2012

(but through it all i kept my eyes on you. a mil metros de profundidad, la presión es enorme, la vida es sólo química, reacciones que se producen entre átomos y moléculas, un desierto y una pared desnuda, salpicar gilipolleces cuando no se tiene imaginación ni brillo en la punta de los dedos, la televisión encendida esperando nada)

(una mujer gruesa con las bragas negras manchadas de flujo, hay botes de detergente derramados en el armario de la habitación, follaremos en el patio de luces, llueve, hay columpios rojos desmontados que tendría que llevar a casa de isa, marcel ha vuelto de kenia, àngels está contenta, nos mojamos todos bajo la puta lluvia, enseño a leer a un niño con síndrome de down y cuido de él, que no tenga frío, una playstation encendida con la última versión del príncipe de persia saltando sobre espadas, despierto, me dejo atrapar, después viene la bombilla y revienta, buenos días, bendita obsolescencia programada)
(hoy he comido patatas hervidas y he soñado que llovía y me empapaba y ha estallado la bombilla de la habitación al encender la luz, eran las cinco y algo. hace un rato ha llamado daniel y hemos estado con helicópteros y restaurantes, messi es la mejor anestesia para seguir durmiendo)

(saltan los plomos, las velas están en la alacena de la cocina; las cerillas, en la encimera, el contador en el pequeño armario de la entrada, la vida a tientas, en el huracán que viene y está lleno de ceniza)

miércoles, 7 de marzo de 2012

(llaman a la puerta y es les, por si vemos juntos el partido en su casa, me hundo en la silla, prefiero quedarme aquí, con mi jersey negro lleno de electricidad estática y la película de la segunda cadena, con el cuenco de sopa y los calcetines sucios en el suelo de la habitación, prefiero quedarme aquí y elevarme y desaparecer)

(llaman a la puerta y es blas, el vecino del tercero cuarta, llaman por teléfono y alguien tiene grandes planes para mí, un correo electrónico en la bandeja de entrada del thunderbird me recrimina mi poca atención y mis pocos detalles y mis muchos silencios y mi casi nulo interés, pronto será abril, pronto el verano y el asfalto caliente, pronto otro invierno enfrentándose a éste que no quiere acabar, el zoológico hacinado de animales vencidos —hembras preñadas, machos ociosos, los sacrificios de hoy, la prosperidad de mañana—, el pequeño oskar aporreando su tambor de hojalata hasta que las palabras se derramen como antes)
(tarde de fútbol equivale a no decir nada, silencios cosidos con hilo de pescar, piezas que faltan en los ojos, imposible ver dónde acaba el cable tendido entre dos cielos y cuál es el siguiente paso, el beso y la devoción al monstruo)

martes, 6 de marzo de 2012

(reducir el sexo a bofetadas, pollas, culos y coños, bocas hambrientas, mordiscos y orín. reducir el sexo a insultos y saliva, lágrimas y rímmel ensuciando los ojos, arcadas y malos movimientos copiados a otros cuerpos, semen en la cara, grito de animal que muere una y otra vez. reducir el sexo a pena y culpa y vergüenza, bonita carnicería de elefantes)
(el cuerpo se transforma en algo desconocido. pere, otro viejo que se muere lentamente, mieloma múltiple, hablo con su mujer en la esquina, vivimos cerca, hablamos, me cae bien, es una buena hijadeputa del pp pero me cae bien, ha sido peluquera toda la vida; su marido, impresor, estudié con su hija, a todo el mundo se le caía la baba con su hija a los dieciséis años, volver a meter la vida en el agujero)

(en qué se transforma el cuerpo cuando. porque vuelve a hacer frío y no hay nada que parezca suficiente para guardar el calor dentro de la piel. begoña me escribe, me manda fotos de aitana, está graciosa disfrazada de mejicana, su marido sigue sin trabajo pero no se desanima, tiene proyectos, es importante tener la cabeza clara y no dejar de pensar en el futuro, todo saldrá bien, guardo las fotos y no las volveré a mirar, por mucho que me hayan emocionado)

(mi madre me envía fotos del sábado, víctor sonríe, mi hermano sonríe, noemí sonríe, mi madre sonríe, todo el mundo sonríe y la película se llama liberad a willy)

lunes, 5 de marzo de 2012

(historia de supervivencia en la charca de la empresa, la cabeza en un agujero de trabajo y bien, qué bien, mejor así, mejor no pensar hasta que llaman por teléfono y salto, no estoy acostumbrado a que me suene el ring histérico en la nuca y además tengo frío y me duele el costado y me duele el tobillo y me quejo y gruño y rebuzno y rechino pero estoy contento porque no tengo un sólo segundo para pensar, todo perfecto, jilguerito en la jaula metálica hasta que suena el timbre y bajo a abrir y una chica sonriente, dulcísima y mugrienta me pide una moneda, el chándal lleno de mierda, el pelo rojo en un nudo, zapatillas blancas y doradas, es idéntica a begoña y de pronto pienso en ella, en qué estará haciendo, en su marido y en su hija y en todas esas cosas que antes estaban y que ahora ya no están y es entonces que ya no hay trabajo que me salve, todo es un incendio y el mecanismo de succión y fricción me arranca el calor en los ojos mientras cierro)

domingo, 4 de marzo de 2012

(la esperanza como un cachorro tibio que cierra los ojos y se relame la nariz. un pájaro en el corazón que sueña con el gancho del que cuelga el animal mientras se desangra, con el hombre que clava el cuchillo que abre su vientre, con las tripas que caen y el charco en el suelo, con las paredes blancas embaldosadas y la manguera de agua fría, con las botas de plástico, con una sala llena de espejos y nuestra imagen al final del túnel)

sábado, 3 de marzo de 2012

(hola, me he quitado el pelo de la cabeza y de la cara, mi nombre es kurtz y tengo sentido del humor aunque me pase el día pensando en cosas feas, esta selva es un paraíso sudado que huele a asfalto, silencioso, sin santos en los que creer)

(el cumpleaños de víctor, el hijo de mi hermano, trae bajo el brazo impagables escenas familiares, tantos regalos, tanto papel, tantas caritas de asombro mirando el reloj)
(cambiar el sistema o reventarlo, soplar las putas cenizas, las terrazas llenas de gente que viste igual y piensa igual, cuerpos en ganchos de carnicero, las manos frías, niños que esquivan besos, un millón de muertos en las putas tripas)
(un trabajo alienante, consumo y pornografía para seguir vivo. el único talento que el sistema necesita de ti es tu capacidad para devorar pollas. quién quiere cambiar el sistema, si sólo necesitas una posición de privilegio. black mirror, de charlie brooker)
(me miro al espejo, me enseño los dientes, no sé qué clase de animal soy, ya no tengo las manos ásperas, respiro con dificultad, el alma en bombardeo, los pasos vacíos y culpables)
(hundir la mano en el agua y sentir la piel fría, el torbellino, cerrar los ojos, el día empieza y sólo es un paso más, equlibrista)
(sueño que estoy en un barco diminuto y muy alto, como un rascacielos clavado en algo que sé que es un mar pero que se mueve hacia arriba, una corriente vaga, podría ser un río de caudal amplísimo, no sé, el caso es que es la punta del iceberg y todo son escaleras y terrazas y gente que no conozco y es de noche y si miro hacia abajo sólo distingo un hervidero de peces negros, demasiados peces ahogándose, brillantes, temblorosos, enormes, despierto, primer sábado de marzo)

viernes, 2 de marzo de 2012

(me dibujo una sonrisa pero sólo es un borrón, nudos y enredaderas convirtiéndome en un monstruo, es viernes y tengo una tonelada de trabajo para la semana que viene, debería ser positivo si no fuera un placebo, otra pastillita azul, lo que soñé se ha ido desvaneciendo a lo largo del día y ahora sólo es un puñado de palabras inconexas, cada vez soy más pequeño, pronto sólo seré una mota de polvo con el corazón incendiado y la rabia mordiendo en la boca, feliz viernes que suma y sigue)

(doce barritas de plastidecor nuevas a estrenar, unos labios rosados que respiran letanías, dolor de espalda y fósforo en los ojos, los días a trocitos, la piel, el nudo, el miedo, liarme a patadas con la puta madre de cualquiera)

jueves, 1 de marzo de 2012

(pienso en el italiano del rincón, sucio y aceitoso, incomprensible con su frío y sus pies desnudos. pienso en vicente sacando trombones bajo la luz amarilla, camino de la furgoneta aparcada en la plaza. pienso en los dibujos de tiza en la pared, llamaradas azules y naranjas a trazos finos, pequeñas explosiones sobre pizarra gris, chicos modernos de barcelona con chaquetas de lana y gorros de lana y gafas de sol y barbas y pantalones de tres tallas ridículas. pienso en gem —ella lo pronuncia shame—, es brasileña y deliciosamente culona y en cómo insiste en mi amor de treinta euros en un portal, la mesa y el café)

(pienso en las cabras enfermas y en cómo esas chicas se defienden, animales despellejados a medias y cómo el agua brilla en su piel llena de cortes. pienso en la polla del pequeño retriever marrón, nueve meses y polla de viejo sin ganas)

(la ciudad quiere arder, jóvenes terroristas encapuchados en el recinto de la universidad, criminales organizados pagados por bilbao, todo debería estallar de una puta vez)
(sueño que estoy en una pensión en la calle portaferrisa, a la izquierda según bajas por portal de l'àngel, una habitación grande con luz cálida, no son camas, sólo colchones ordenados en el suelo, están mis amigos pero sólo reconozco a míriam en un extremo de la sala, ella duerme, todos tenemos edredones amarillos, sueño que despierto y son las tres, que despierto y son las cuatro, me levanto en silencio y salgo a caminar, la ciudad casi vacía, sólo prostitutas, una chica alta y joven y guapa me aborda y camina conmigo, se llama gem —ella lo pronuncia shame—, sólo lleva ocho semanas en españa, al principio me incomoda pero después me inspira ternura, no llevo dinero ni tengo ganas de sexo, nos sentamos en una terraza que abre temprano pero nadie nos atiende, son las siete de la mañana y debería volver a la pensión, ducharme y ir a trabajar, nos despedimos, le pido su correo electrónico, gemgranda con un montón de números que seré incapaz de recordar, le doy el mío y ella ríe)

(bajo por portal de l'àngel patinando sin patines por un suelo de mármol blanco y brillante, choco contra paredes cuidadosamente pintadas con tiza, dejo borrones, ya no queda nadie en la pensión, sólo míriam y sigue durmiendo)

(en la pensión también vive un italiano sucísimo y enfermo, envuelto en un lona de vinilo de color azul, inmóvil en un rincón, me acerco a él, me ofrece la mano y se la beso, me habla en su lengua y no entiendo nada)

(en un sueño anterior, recorremos un río con las orillas llenas de cabras moribundas, viajo con gente que no conozco en una barca plana y larga, sólo tenemos que empujar los animales a la corriente para que se ahoguen pero se transforman en chicas llenas de heridas, vestidas con harapos, que intentan defenderse)

(hay que lanzar al agua a los perros grandes, alguien tira un cachorro de retriever marrón, el agua es poco profunda y salto para salvarlo, el perro tiene polla de persona adulta y tiene miedo, lo dejo en la orilla, tiembla, despierto)

miércoles, 29 de febrero de 2012

(sueño que estoy en mi habitación y un canal informativo hace un amplio seguimiento de la noticia del día, la fuga de john pinone —mítico pívot de estudiantes en los ochenta— y chief, un jefe cherokee, hacia canadá, amenazan con tirarse a las cataratas del niágara para denunciar la situación de las naciones indias desde la llegada del hombre blanco, hay una amplia cobertura del hecho, con estupendas dramatizaciones desde el mayflower y los padres primordiales hasta más o menos nuestros días, con profusión de testimonios y imágenes evocadoras de los primeros tiempos y la expansión hacia el oeste y la guerra y etcétera, también de helicópteros siguiendo a distancia a los fugitivos)

(sueño que estoy fascinado y mi cama no es mi cama, es grande, de madera, desisto de tenerla bien hecha, una chica vive debajo de ella, como en una habitación paralela, escondida, subterránea, es algo que no entiendo pero no me da miedo)

martes, 28 de febrero de 2012

(you've been seeing things, in darkness not in learning, hoping that the truth will pass, apretamos los muslos, los puños, los dientes, soplamos ceniza y las pieles secas de rutina, preparamos una vez más el fenol en el corazón, la cama revuelta, aventuras en la isla desierta y cien días para seguir durmiendo)

lunes, 27 de febrero de 2012

(una puerta negra en el fondo del mar, en el cielo cayéndose, puertas como borrones ardiendo, puertas con disculpas escritas a arañazos, todas las puertas en el acantilado)

(los días en el trabajo son extraños, el barco hundido y el agua al cuello, el dinero sólo alcanzará hasta más o menos el verano y después ni idea, saturno comiéndose a sus hijos, me aplasto delante de la televisión, sarah wiener electrocuta pichones para la cena, suena el teléfono y es daniel, hablamos, una canción de standstill, imagino una huida y apenas puedo)

(noventa voltios sobre la cabeza de una paloma blanca, no sufre, sólo se ahoga, se desangra colgada de un gancho brillante como un pez, soldados en la trinchera, nuestros mejores jóvenes ahogándose en el mar)

domingo, 26 de febrero de 2012

(hasta dónde serías capaz de llegar con tus recuerdos. black mirror, de charlie brooker)
(sueño que llego a casa y hay una especie de reunión familiar, mi madre, mi padre, su pareja, un niño pequeño que debe ser el hijo de ambos, también están mis amigos, reconozco a paco y a marina, también están xurru y javi, seguro que hay más gente, todos sentados en un sofá grande y muy tranquilos, ellos han venido y han cambiado los muebles de la cocina, al hacerlo han aparecido unas manchas negras de humedad, la semana que viene pintamos y listos, agradezco sinceramente el detalle, son buena gente, intento estar en calma pero no entiendo qué coño hace mi padre ahí, más viejo, más flaco, su mujer está callada, juraría que él la maltrata y yo me siento cada vez más incómodo hasta que fuerzo que se vayan, él se acerca para besarme la mejilla y le rechazo tomando su mano en un apretón mínimo, hago lo mismo con el niño y con la madre, se van, me siento bien al cerrar la puerta)

(al principio intento aparentar normalidad pero me hierve la puta sangre, no sé qué estaba haciendo mi padre en mi casa y sé que eso es cosa de mi madre, no entiendo por qué lo hace si sabe que mi relación con él es inexistente, así que me comporto educadamente y con ironía, pero ella se muestra distante y en cada una de sus palabras deja patente su admiración por él, cosa que me va sacando de quicio hasta que llega un momento en que no puedo más y estallo pero ella me mira con desprecio, haciendo gala de esa estupidez o superioridad moral que me revienta, enrocándose en su letanía de argumentos infantiles)

(la situación debe ser incómoda para mis amigos y me da lo mismo, me gustaría que todo el mundo desapareciera de allí en ese momento, paco abofetea a mi madre, ya basta, carmen, y ella despierta como de un sueño, como si todo lo que ha sucedido le extrañase mucho más que a mí, siento alivio)

(el sueño cambia y estoy junto a xurru, él conduce por la carretera que bordea el río, está anocheciendo y hay bloques de viviendas de protección oficial a la derecha, junto a un camino que sé que no existe, hay ventanas con la luz encendida y él habla y habla)

(el sueño cambia y estoy con david, vamos a un cine de veinticuatro horas, proyectan una película gay, está en algo mucho más profundo que un sótano y la única manera de llegar allí es de un salto a partir del último tramo de escaleras, no me siento capaz pero lo hago sin dificultad, david me ofrece tabaco, un cigarro liado torpemente al que corto el papel sobrante, lo enciendo y el humo es una columna fina, rápida, espesa y blanca, estamos junto al aparcamiento y entonces llega les en su ropa naranja de trabajo, parece resfriado pero sólo está acabando de empujar farlopa, sé que si lo supiera isa se moriría de pena, despierto y ya está)

sábado, 25 de febrero de 2012

(dime que tú también te follarías un cerdo para salvar a la mejor persona del mundo. black mirror, de charlie brooker)
(soñar escenas cotidianas de rutina laboral, despertar, todo así y cada día. también la boca áspera y salada. también picor en las piernas y el torso y rascarme hasta hacerme heridas. pienso en mi lugar de trabajo, algo que defender. mil ochocientos euros de pérdidas en enero, cantidad presumiblemente parecida en febrero. cantidad mayor en los doce meses anteriores. seguir nadando, para qué. hundirse, para qué. tragar saliva, apretar los dientes, para qué. es sábado y la perspectiva de beber para comportarme en sociedad me resulta aterradora, la guinda del puto pastel)

viernes, 24 de febrero de 2012

(el humo y los cuerpos blandos, la vida detrás de nada, los hilos del títere, las voces y las cantinelas eternas, el afecto agazapado detrás de un coño tan vacío como mi corazón, setenta años más tarde y no reconocer a nadie)

jueves, 23 de febrero de 2012

(lo comprendo y deseo continuar, me siento un poco contento, compro tabaco, pantalones con las rodillas gastadas, una chica camina delante de mí, entra en la autoescuela del viejo tatché, pienso en mí mismo al volante de un coche, sentado en una silla con el código de circulación entre las piernas, realidades incomprensibles, un semáforo en rojo, la entrada a la autopista y la tarde azul mientras me estrello, vueltas y campanas)

(pienso en los blogs que tienen contenido para adultos, caballos que chapotean en un río de cristal, libros de mil páginas escritos por maravillosos escritores que eligen ahorcarse para completar su obra, el aire apesta a viernes y a cordero desangrándose en el suelo de una habitación embaldosada hasta el techo, fiesta y letanías y puños en el culo y declaraciones de amor en una terraza con la ciudad a nuestros pies)

(de vez en cuando, voces con preguntas de cortesía, carreras de obstáculos, sonrisas que son puñetazos en la frente, silencios como ventanas enrejadas)

(pero no, estos días están bien, trabajo con luz natural, siento que sirvo para algo, es como si fuera una mierda de hámster contento de tener una rueda ridículamente pequeña que conducir a toda velocidad, la boca llena de pipas, el cerebro pisoteado por)

miércoles, 22 de febrero de 2012

(una colección de mandarinas blandas en la cocina, en el mármol junto a la puerta del patio, pelarlas con cuidado, sentir cómo revientan entre mis dedos, comer lo que pueda aprovechar, tirar el resto, oler a fruta dulce hasta mañana por la mañana, calentar sopa, escuchar una canción, volverla a escuchar, cruzar las piernas y apretar fuerte los muslos, pensar en el trabajo de mañana mientras esa canción no quiere acabar nunca)

martes, 21 de febrero de 2012

(salí un rato con isa esta tarde, bebí café con leche, bebió chocolate, dulce, quizás con demasiada azúcar, también comió un donut, sonaban canciones adolescentes en el hilo musical, la camarera se llamaba antonia y tenía las tetas grandes, la camarera se llamaba esther y era un hermoso petirrojo, la camarera no tenía nombre y sí gafas de lupa, hablamos de bastantes cosas y no me sentí mal, al contrario, hablamos de lo que significa madurar y también pensé bastante en las milicias drusas de mediados de los ochenta y en las varas de medir lo que es bueno y lo que es malo y en otro montón de cosas que sería incapaz de escribir porque me arañan todo el tiempo)

lunes, 20 de febrero de 2012

(la cabeza llena de pájaros hasta que me estalla en un alboroto de plumas, equilibristas con una inyección de fenol en el corazón, un cementerio de elefantes como excusa, esta pantalla de ordenador, un bucle de preciosa pornografía mientras petula clark canta downtown, everything's waiting for you)
(cruzo una pista de cemento en la que unos niños juegan a abrirse la puta cabeza con una pelota de cuero amarillo, dentro de un par de minutos me encontraré con eva y el pequeño pol, insulso cachorrito de tres años, ella embarazadísima debajo de un anorak verde, qué impulsa a la gente a seguir pariendo, hablamos unas palabras, nos enseñamos los dientes y las arrugas en la cara, somos animales despanzurrados y tan sonrientes como un lunes)

(pienso en una casa pequeña en la que ser feliz, cálida, tranquila, acogedora. pienso en esa misma casa como un infierno cercano y frío, cada habitación luminosa tiene una puerta a un sótano diferente, en cada sótano, un cuerpo reseco colgado de un gancho, mi amor es una carnicería, el fango del somme, una cámara de gas, sólo tienes que querer la venda en los ojos, el monstruo y las galletas, es allí donde quieres estar)

(así pues, sonríes y abres la puerta, nunca estarás mejor que ahora)

domingo, 19 de febrero de 2012

(quién vive en la piña debajo del mar, bob es-pon-ja. shame, de steve mcqueen, es el verano azul de las adicciones al sexo, material desaprovechado por miedo a hurgar en la herida, una puta lástima, un espejo roto)
(no puedo dormir, pienso en trabajo, repaso mentalmente las rutinas del viernes con la sensación de haberme saltado algún paso, un correo electrónico a tania galán con el último cambio en su puto dossier de mierda, la boca salada y espesa, té en la cocina, escribo, apreto los muslos, apreto los dientes, palabras como animales muertos en una cuneta, las manos ásperas manchadas de sangre)

sábado, 18 de febrero de 2012

(hola, todo el mundo tiene buenos consejos para mí, soy el pez más grande del río, el que no se deja pescar, telarañas en sábados que no sirven para nada)
(sábado de carnaval, fina capa de hielo por la que caminar con cautela, disfraces y antigripales, papel higiénico húmedo y cuidadosamente doblado, leer sobre lo que significa ser puta, pausa, máscaras y insomnio)

viernes, 17 de febrero de 2012

(sueño que una chica me besa y nos abrazamos y no se desnuda, sólo se queda en ropa interior inocentemente blanca, estamos en una casa que podría ser la casa de begoña, mi madre vive allí, hay una fiesta, todo está lleno de gente que no conozco, esa chica me besa, es como volver a los tiempos del instituto)

(maria cinta castells me pregunta por juank, tú le conoces, es tu amigo, necesito follármelo al menos una vez por semana, nos lavamos las manos en un bidet, podrías decírselo, podrías decirle que me busque, necesito que sea en casa de sus padres, como cuando)

(despierto mucho antes que el despertador, un yogur, vuelta a la cama, escribo algo y eso significa escribir nada, ha pasado un día entero y el viernes es una bala de punta hueca estallándome en la puta cabeza, en un extremo de la cuerda está infiltrados, de martin scorsese, en el otro está adventure time y su incomprensible realidad de dibujo animado, una suerte de pocoyó para cuando sólo tienes alma de burdel)

jueves, 16 de febrero de 2012

(las últimas fotografías en la pantalla antes de apagar el ordenador, piernas con cicatrices, pollas follando culos, líricos abrazos en calles lluviosas, camas deshechas, no te arrepientas de nada)

(las últimas palabras antes de apagar el ordenador, jeremy lin, el mundo y el colapso, malos poemas de chicas seguras de sí mismas, listas de síntomas, consejos para una vida mejor encerrados en una canción de pj harvey)
(una receta de cocina con la que triunfar en navidad, cúmulo de tragedias cotidianas, los pies fríos y los dientes apretados, todo apretado, el dibujo de una flor entre los muslos, la tristeza del exilio y las heridas dulces)
(la vida en un truco de magia, conejos y chisteras, pañuelos anudados, cartas y monedas que aparecen y desaparecen, suena el timbre, niños como caballos en el pasillo, paisajes aéreos en la televisión sin volumen, aguantar sin respirar, preciosa luz amarilla que invita al incendio)
(ostia puta, los días se amontonan en la semana más larga del mundo, lenta y inflada como el vientre de un muerto, mi propio vientre lleno de palabras grises y húmedas, el desánimo debajo de las uñas)

(trabajo con la sensación precisa de estar haciendo siempre el mismo trabajo, tiemblo y gruño y pinto rayas en papeles malos, lápices de colores, escáner, photoshop, el sueldo llega diez días más tarde, creo que nunca más dormiré desnudo)

(me acaricio los dientes con la lengua mientras escribo, el cielo del paladar, el interior de las mejillas, las encías, cierro los ojos, borro y escribo, soy incapaz de concentrarme aquí)

miércoles, 15 de febrero de 2012

(mensaje catalogado como spam en la bandeja de entrada del correo electrónico, remite antonio lópez, contenido del mensaje: fantásticas tragaperras y grandiosos torneos, juegue aquí, descargue y deposite ahora y su bono de bienvenida se acreditará en cuestión de segundos, ¡iniciando el camino a un futuro mejor! http://interest-money-goods.com.ua; fin del mensaje, a un clic de ser feliz para siempre y yo sin saberlo, enjoy a fantastic gaming experience)

martes, 14 de febrero de 2012

(podríamos ir a ver el partido a casa de javi, propone les, te paso a buscar, no me apetece demasiado, me cuesta decir que no pero al final lo consigo, necesito estar solo, estar tranquilo, en silencio, necesito poder cerrar los ojos y sumergirme, acoso y derribo, un montón de tíos en pantalón corto es el puto infierno)

(salimos del trabajo a las seis y diez, acompaño a paco hasta el mercadona porque tiene la nevera vacía, vuelvo a casa dando un rodeo, ceno temprano, de pie en la cocina, flaqueo a oscuras, el dolor se dilata en el tiempo y se convierte en un monstruo de diez años que me vomita en las manos)

domingo, 12 de febrero de 2012

(la cabeza en un mundo que se hunde. el señor joaquín —el marido de ángela, en el primer piso, primera puerta: los únicos vecinos por los que siento aprecio— se muere en una cama de hospital con los pulmones encharcados. mientras, vicente y núria han sido padres de joana, una niña que es idéntica a él y que me mira con los ojos muy abiertos desde la bandeja de entrada del correo electrónico)

(la cabeza es un mundo que se hunde. durante estos días he escuchado bastantes veces el animalia lotsatuen putzua, el último disco de lisabö, hermosa intensidad, idéntico vacío. qué significa un punto en el horizonte o un beso en la mejilla. qué significa una taza de té o aguantar la respiración. qué significa un día más aquí, un día más en cualquier parte)
(sueño que estoy en una habitación llena de niños que juegan con bloques de madera de colores, no sé si es un parvulario, una mujer da palmas, quiere que los niños bailen a mi alrededor, me siento incómodo, ridículo, la mujer me mira y abre una puerta, ha envejecido de pronto y sonríe sin dientes, una habitación con una pared azul y nubes pintadas de blanco)
(sueño que camino por un bosque, árboles altos que apenas dejan pasar la luz, me acompaña una niña, a ratos de la mano, a ratos camina sola, me da miedo, es pequeña, tiene la piel gris y los dientes rotos, los ojos como cuevas, no dejo de pensar que está muerta, tengo una lazo de raso rojo en la muñeca derecha)

(sueño que nos cobijamos entre unas raíces, es oscuro, hay animales, beso su frente y la protejo con mi cuerpo, jadea, siento cómo se acerca algo y me olisquea, hojas secas, patada, grito, algo pesado encima de mí)
(sueño con una mujer embarazada, una pared azul pintada con nubes, follamos, abro lo ojos, ella no es la mujer que era al principio, como si hubiera estado allí durante mil años y ahora sólo fuera un cuerpo arrugado que llora mientras embisto, despierto, pollas y coños la vida entera)

sábado, 11 de febrero de 2012

(luna miguel califica a janne teller de punk femme. pienso en lo que significa ser punk, en los punks que conozco —verdaderos muertos vivientes, andrés el mudo es el último punk, el último punqui, el último punco, el último pursi, el último hombre con el que querrías follar—, en los punks que fuimos cuando ya no existía el punk y sólo había venas llenas de mierda y vómitos y canciones con más decibelios que palabras en los ochenta, pienso en paul morley, punkette con estudios superiores de cuando el punk era punk y sólo era el yermo rabioso, inconsciente y grasiento que uno pateaba después de la crisis del petróleo, después de la thatcher —la de verdad, no ese almíbar que es meryl streep—, los setenta, pienso en los dos críos con cresta que conozco, en los términos, los significados y los usos, en el bofetón que necesita más de uno)

(son las ocho de la mañana y no hay futuro, no lo había antes y no lo hay ahora. busco fotografías de janne teller a través de google images, una señora danesa que escribe —según la ubicua poeta— cosas espezlunantes, será por eso que es punk. mamadas de cien euros sí son punk. y el día da miedo porque yo doy miedo: desde hace unos días pienso obsesivamente en czesława kwoka y en wilhelm brasse, el autor de sus tres únicas fotos, perfil, frente y escorzo)
(despierto, sueño que soy un monstruo de pelo, la gente me trata con normalidad pero sólo siento vergüenza, dentro de un rato estaré con jaume vila en pleno naufragio conversacional, me pasaría el día mirando pornografía, leyendo, envenenándome, no saldría jamás de casa, de la piel enferma, sábado a puñetezos, la tos de ángela en el piso de arriba y las paredes de papel)

jueves, 9 de febrero de 2012

(sueño que no puedo caminar, que estoy tirado en el suelo de madera de un hospital, sobre una manta blanca con animalitos infantiles bordados, todavía no tengo los brazos fuertes para poder moverme con ellos pero mis amigos —daniel, juank, gente que no conozco pero que están allí— dicen que es cuestión de tiempo, míriam llega por el pasillo con una silla de ruedas, despierto)

(sueño con lourdes, me abraza, me besa, follamos como la última vez que follamos, me habla de cosas que no puedo recordar pero que, en ese momento, me parecen las verdades más tristes del mundo, despierto, pienso en el sur, en mi sur, en mi vida allí y en todas las cosas que rompí, pienso en volver aunque sólo sea una vez, en caminar por calles que recuerdo perfectamente, me descubro a mí mismo calentando el té en el microondas, treinta segundos a máxima potencia, cinco y media de la mañana)

(sueño con marina, está embarazada, tiene una cicatriz enorme y reciente en la mejilla, es de noche, no puede verme, estoy en la terraza de su casa y ella está dentro, sentada en el sofá marrón del comedor con las piernas abiertas, mirando algo en la televisión, camino por la barandilla porque sé que no puedo caerme, porque no hay ningún sitio al que pueda caer)

miércoles, 8 de febrero de 2012

(aquí, la muerte de un hombre sabio, mis manos sobre las costillas calientes de un radiador, llegar tarde como rutina, hablar de cosas innecesarias, halterofilia del espíritu)

(allí, el sur, de víctor erice, las reglas y las cárceles)

martes, 7 de febrero de 2012

(al principio reducimos las conversaciones al frío para no hablar de otras cosas, monstruos que se esconden debajo de la cama, nos tocamos el brazo, sonreímos, nos acercamos los unos a los otros, resoplamos, bebemos té muy dulce, poco a poco recordamos nombres de personas, los apuntamos en una libreta de grandes hojas cuadriculadas con un bolígrafo azul que apenas escribe, son los últimos veinte años y están allí, perfectas palomas muertas)

(al volver a casa, sólo polvo de estrellas en las mejillas, una chica habla por teléfono mientras un perro diminuto mea en una valla, creo ver a nu nu escondiéndose, el corazón apreta los dientes, se derrama)

(podan los tilos y las ramas se reducen a muñones tristes y vacíos, la materia de tàpies, las preguntas sin responder, los niños que tiran las piedras y esconden las manos, los caminos que atraviesan el bosque, las casas de chocolate y las brujas dentro de uno)

lunes, 6 de febrero de 2012

(el arte de podar los tilos, la muerte de antoni tàpies, el frío en los caminos sin asfaltar, la desaparición cuando nadie lo espera, valientes cachorros humanos ocultos en sus sonrientes madres)

domingo, 5 de febrero de 2012

(sueño con la conferencia de bienvenida al nuevo curso de la facultad de arquitectura, lento discurso a cargo del rector, glenn scottini, listas en el tablón de anuncios con los alumnos que harán trabajos voluntarios en este semestre, mi nombre aparece entre los nombres de los que recogerán leña para el profesor scottini y dos más, los que viven en el bosque)

(la facultad está a las afueras de rubí, en el extremo opuesto a la estación de tren. hay autobuses lanzadera que conectan el núcleo urbano y la extensión universitaria, un milagroso edificio de microcemento y placas de pladur negro construido en una sola noche)

(si subes unos escalones y apartas un gran telón, entras en el aula magna. me quedo fuera, me apetece fumar y aprovecho ese trocito de pasillo. detrás de mí está el bar, un espacio con mesas dispuestas según una cuadrícula dibujada en el suelo, ahora vacío, lleno dentro de un rato)

(entre la gente que va saliendo de la sala distingo a josep garcía, no sé qué habrá sido de él, cuando era apenas un chaval me llamaba la atención porque fumaba en pipa y siempre vestía de camuflaje, una mezcla de soldado y cazador, decía que estábamos en guerra y que sólo era cuestión de tiempo)

sábado, 4 de febrero de 2012

(como pescado, hace siglos que no como pescado, pescado hervido es comida de enfermos, tengo diarreas y frío, en la televisión dan stand by me, de rob reiner, huele a incienso, debería escribir que soñé con un afilador, estamos sentados en una escalera de madera, parece que va a llover pero no llueve, el hombre se llama manoj thuliman, me cuenta que estuvo en dachau, me enseña el número en el brazo, la tinta está gastada y sólo es un borrón en una piel demasiado vieja, amarilla y transparente, estuve en dachau y allí estuve con david y aprendí)

(he olvidado qué aprendió el afilador manoj thuliman en dachau, lo he olvidado como he olvidado un millón de cosas, cosas reales, cosas del mundo de los sueños, pero no he olvidado la mirada vacía de david y su calma llena de pastillas y el corazón triste del adicto)

(pasan los días, cuesta dormir, despierto de madrugada, vago por la casa fría, pienso en una pared demasiado alta, en cómo llegar a los cien años así)

viernes, 3 de febrero de 2012

(mi cuerpo es un enjambre de cuerpos encerrados, una máscara encima de otras máscaras, olor a muerto tapando olor a muerto)

miércoles, 1 de febrero de 2012

(estoy tumbado en la cama, los pies desnudos envueltos de cualquier manera con una vieja chaqueta de lana, los calcetines negros tirados en el suelo, lío de cables en el suelo, un reloj digital, una lámpara sin pantalla, incienso que perfuma el frío)

(ceno el último plato de sopa, la tarde de los miércoles significa reunión en el trabajo, delante de mí tengo un reloj con un harold lloyd de cartulina que cuelga del minutero, está adelantado cinco minutos, miro las baldosas del suelo, todo me parece una cárcel y me da por pensar en la teoría de conjuntos, diagramas de venn, el príncipe de persia y los muertos vivientes, quiénes son los muertos)
(intento dormir y sólo me calmo si me hago una paja, qué triste vaciarme así, en las antípodas del amor y la ternura, sólo la suciedad de los recuerdos tristes, las mentiras)

domingo, 29 de enero de 2012

(una carpa naranja en un litro de agua sucia, una bolsa de plástico con un nudo, frío y caras conocidas que llaman a la puerta a eso de la una)

sábado, 28 de enero de 2012

(sueño que en la habitación del fondo hay una cuna llena de juguetes de porexpán de colores que saltan y se mueven por el suelo, como si un fantasma jugase con ellos. estoy allí y no tengo miedo, sonrío)

(sueño que isa y yo estamos en fuerteventura, en un piso blanco y grande, lleno de niños y escaleras, cerca de la playa. me llama la atención la mayor de todos, debe tener unos doce años pero se viste y comporta como una mujer mayor, con los labios pintados de fucsia. cincuenta años encerrados en un cuerpo diminuto. me puedo quedar a dormir con vosotros esta noche, pregunta. sí, si tu madre te da permiso, responde isa. yo soy mi madre, zanja la cría. no sé cómo interpretar esas palabras)

(bajamos a la playa, isa se desnuda y corre hacia las olas, la arena deja paso a un lecho de piedras y aguas turquesas en el que se zambulle, puedo seguir su silueta hasta que aparece a lo lejos. la sigo y me quito el bañador antes de lanzarme, floto bajo el agua hecho un ovillo, aguanto la respiración hasta que siento que los pulmones me van a estallar)

(estamos de nuevo en casa, me distraigo afinando guitarras con un cuarto de tono de diferencia, isa me cuenta que los niños son suyos y que la relación con la mayor es tensa, pienso en david cronenberg, despierto, la naturaleza salvaje del sábado)

jueves, 26 de enero de 2012

(isa llora al otro lado del teléfono, el barça juega con el maccabi en el canal de deportes; después, una película, el corazón del ángel, de alan parker, incomprensible y extraña como la vida misma, trampas y cartones, mi silencio no es la morfina que ella necesita, tampoco es la venda en los ojos, tampoco es la paz de un conejito de oro en nuestras manos)

(tienes trabajo, comes caliente casi cada día, tienes personas que te quieren y una vida social que te permite ocupar las horas con gente que crees importante, los llamas amigos, puta mierda de vida tienes, pastillas contra el dolor ajeno)

miércoles, 25 de enero de 2012

(afonía y dolor de garganta y meses y pastillas y médico de cabecera y endoscopia y hernia de hiato de tamaño medio y esofagitis de reflujo escala b y otorrino y estraboscopia laríngea y logopeda, resumen de los últimos movimientos, no era cáncer)

(esther nos indica los movimientos, relajación, respiración, dicción, la buena terapeuta sonríe, nosotros también, me siento la persona más ridícula del mundo leyendo refranes mientras estiro los músculos de la cara para proyectar más la voz, tengo ganas de ahorcarme pero no se lo digo, ella no tiene la culpa, cristina y mercè tampoco, son mis compañeras de sesión, martes y jueves, de siete y cuarto a ocho, hasta finales de mayo)

(mercè está a mi derecha, es alta y tiene las tetas grandes, también es su primer día, trabaja de enfermera por la mañana y cuida críos por la tarde, putos niños de mierda, que dejan a esther sin voz para cagarse en dios)

(a cristina la conozco de toda la vida, ella es la hermana pequeña de rafita, vivíamos en el mismo barrio de pequeños, eran un montón de hermanos idénticos entre sí y idénticos a sus padres, también idénticos entre ellos, la madre de rafita tenía unas varices monstruosas en las piernas)

(hay un espejo enorme y rebotamos en él. estoy cansado. hoy hay fútbol pero no siento gran interés por nada. llevo un jersey diminuto de color verde agua, me hago una paja y ceno sopa, se acabó)

domingo, 22 de enero de 2012

(alguien quema una moto en la calle anselm clavé, las llamas abrasan un tilo, el plástico fundido forma dos charcos en la acera, barren las cenizas, nadie cortará el árbol muerto hasta primavera)

sábado, 21 de enero de 2012

(sueño que rafa me tatúa la pierna, una franja como la que tengo en el brazo izquierdo pero por debajo de la rodilla derecha, sueño que envuelve la herida en film plástico y estamos en un hospital frente al mar, hay una chica gorda con un niño pequeño, ella lleva un gorro ruso de piel y nos asegura que la chimenea son un pozo por el que entran los extraterrestres)

(abrazo al niño y corremos por un pasillo, entran soldados que son versiones en movimiento de los guerreros de xi'an, su madre es un amasijo de tentáculos que se retuerce por el suelo de una habitación que parece no tener paredes. hay un jardín con sillas metálicas y una mesa redonda y rafa está allí, insiste en volver a vendarme, la tinta ha desaparecido casi por completo y sólo queda una mancha sanguinolenta que me mancha los dedos cuando despierto)

(me duele el recto, algo no funciona por enésima vez, es sábado y campana de cristal)

viernes, 20 de enero de 2012

(quisiera pensar que los peces en el vientre del pez están vivos pero sé que sólo son un nudo de fantasmas esquivos, temblorosos)

(hundo la mano en el vientre del pez y noto el frío entre los dedos, apenas se mueven, es difícil respirar en el agua sucia, el animal boquea, despanzurrado y brillante, nos miramos, exhibición de técnica ante el espejo)
(sueño con pepe candía —trabajé para él hace años, se preocupaba por sus trabajadores, testigo de jehová, un buen tío—, él insiste en ir a vilafranca, no volveremos tarde, tiene que ver a una chica ucraniana que se prostituye en un almacén de pinturas, no tengo nada de ganas porque quiero estar pronto en casa y no necesito saber de esa chica, pero no quiero que pepe vaya solo, así que sí, accedo. en el sueño, vilafranca está cerca, se llega sólo con desearlo, hay gente que come en la calle y ni rastro de la chica porque está limpiando en casa de un cliente, eso dice un hombre grasiento que vive detrás de unos barriles azules, como de material químico, así que pepe decide esperar, lee su edición gastada de la biblia mientras camina en círculos, el sueño se transforma en algo que tiene que ver con mi trabajo, con preparar pdfs de todo lo que hago cada día hasta que me asfixio y despierto, son las cuatro, cada vez que cierro los ojos ahí está la rutina y la tensión de hacer las cosas bien y que todo el mundo lo sepa)

jueves, 19 de enero de 2012

(un agujero lleno de agua sucia con un pez dentro, con mil peces en el vientre del pez, buenas noches, manos húmedas de vergüenza)

martes, 17 de enero de 2012

(una viejita camina lentamente por el paseo arbolado a media tarde, lleva sandalias sin calcetines a pesar del frío, pantalones anchos de un color azul desvaído, un chullo en tonos café, las manos en el anorak, gruesas gafas de pasta. pienso en mi madre caminando lentamente cuando sube las escaleras de la calle sant enric, después de comprar el pan en el supermercado de la carretera. pienso en mí mismo caminando lentamente mientras intento escapar de o acercarme a, no hay nada claro en este agujero, tan sólo saltos en el corazón, salpicaduras de tinta, risas que son sólo mordeduras)

(esa mujer ocupa un instante y una explosión en mi cabeza, tristeza y barro a partes iguales. siento que le pertenezco, que algo nos une, algo que nunca conseguiré identificar y que está ahí, entre los arbustos, esperando para reírse de mí o darme la mano, para susurrarme una palabra que signifique apretar el gatillo o demoler el edificio, porque el domingo fue mi cumpleaños y el lunes me levanté con cien años más)

(soñé con carme turull, me llevaba en su moto hasta una piscina en la falda del tibidabo, había botellas que flotaban en el agua, me sumergía, les arrancaba las etiquetas rascando con el dedo)

domingo, 15 de enero de 2012

(lo peor de todo es que la película empieza y sólo hay dos personas en la pantalla, es sexo, no hablan, no necesitan hablar, tan sólo son dos cuerpos que se follan cada miércoles, de dos a cuatro de la tarde, no hay cita, tan sólo un acuerdo tácito que se concreta en gemidos, movimientos, temblores. intimacy, de patrice cheréau)

(las escenas me resultan violentas, tan acostumbrado como estoy a consumir pornografía. dos actores y un voyeur detrás de la pantalla, siento asco y paro la película, la continúo a trompicones, pienso en mi polla y en mis frustrantes relaciones sexuales, pienso en mí como una ballena que se hunde en el atlántico, un animal solitario que no se deja tocar y que huye de cualquier señal de peligro. el hombre se llama jay, la mujer se llama claire, jamás en la vida haría algo así)

(porque jay no tiene suficiente con que le coman el rabo una vez a la semana, no: jay tiene la necesidad de fiscalizar a claire y aprender qué hay detrás de ese cuerpo, qué vida, qué siente, qué quiere, qué desea y, sobretodo, qué no tiene y por qué le busca cada miércoles, de dos a cuatro de la tarde, sexo anónimo de mediodía en una casa que es una puta pocilga, así que la sigue y persigue y caza porque no tiene suficiente con la piel, necesita su cabeza colgada y muerta en la pared del comedor, jay lloriquea mientras le arruina la vida a claire, ella sólo quería que alguien le follase el corazón)

(termina la película con otra canción de david bowie, no me gusta david bowie, vomitaría pero no tengo nada dentro, nada salvo bilis y tristeza, la piel de neopreno mientras actualizo el antivirus y mariano, él sí sabe qué es lo que hay que hacer)
(sueño que estoy en una playa en virginia, la arena es fina y se engancha en los pies húmedos, la marea deja pequeñas balsas de aguas estancadas, apenas hay olas al llegar al mar, como una gigantesca piscina de aguas transparentes, corales arcoiris y bancos de peces plateados, me lanzo y siento una agradable sensación de ingravidez mientras avanzo por la inercia, podrían ser minutos, emerjo, respiro, despierto)
(sueño que veré a nu nu delante del liceu, camino a través del raval en dirección a la rambla, es de noche, ha llovido, los bares están llenos, hay tanta gente en la calle que tengo miedo de no encontrarla, despierto, me revuelvo en la cama)

sábado, 14 de enero de 2012

(un chico bota la pelota en la pista de al lado, está a no más de cinco metros de distancia de la canasta, piensa, mide, calcula, sopesa, lanza de una manera torpe, un poco con las dos manos, un arco estalla en el aro, el balón sale despedido hacia la valla metálica, el chico corre sin ganas, lo atrapa y regresa caminando lentamente a la posición inicial, repetición de la coreografía en la zona cero con idéntico resultado, no puedo evitar mirarle, sentir que es mi espejo, brillante superficie de nada)
(hoy es el cumpleaños de tino, debería escribirle, abrazarle, desearle algo, pienso en él como si fuera alguien que cae al vacío sin que pueda evitarlo)

(no puedo dormir, llevo dos horas despierto, me arrancaría la puta cabeza sólo para no oír los ronquidos de mis vecinos a través de las paredes de papel, la respiración entrecortada, sus pasos de felpa hasta la cocina o el baño)
(sólo las cosas imprescindibles. hoy cogí una bolsa de basura grande, un saco de plástico azul y lo llené de zapatos, de todos los zapatos que no usaba, zapatos de cordones, zapatillas deportivas, sandalias, chancletas, buenos zapatos de cuero apenas sin usar, catorce pares en total. anudé la bolsa y con un rotulador negro escribí sabates y zapatos y shoes en letra grande, también dibujé un zapato como el que hubiera dibujado un niño que no sabe dibujar y la dejé junto al container de residuos, encima de un sofá azul que se ha ido mojando con la humedad de las últimas noches hasta convertirse en un cadáver. tres horas después ya no estaba y yo, de alguna manera, tampoco)

miércoles, 11 de enero de 2012

(regreso a hamburgo. el apartamento es pequeño, con el suelo de madera vieja, un solo espacio con cocina americana, por la única ventana se ven las grúas del puerto, gigantescos polipastos oxidados moviéndose como insectos)

(uno cocina lo poco que cocina en un hornillo eléctrico, ahorra para comprar naranjas, guarda las pieles para hervirlas con canela y tomar el agua como infusión)

(en el lavabo hay un grifo que gotea a intervalos de gota cada dieciséis segundos. molestó la primera noche pero enroscándole un trapo que cayera hasta la loza dejó de ser un problema)

(mejor no fumar aquí, si abro la ventana para ventilar se iría el calor ganado durante los días. guardo la ropa limpia en un armario empotrado, de la sucia no me preocupo todavía, así que está doblada en el suelo, capas de calcetines, camisetas, calzoncillos formando un montoncito que crece a cada ducha)

(hoy una chica me ha pedido diez céntimos por la calle pero sólo llevaba un euro, así que se lo he enseñado y le he pedido disculpas. creo que ella no ha entendido por qué)

(exilio interior. en el bolsillo del abrigo, un cortaúñas, un pendrive tdk azul con dos películas —intimacy, de patrice cheréau; notre jour viendra, de romain gavras—, un trapito rojo para limpiar las gafas y un reloj de pulsera casio, manecillas cayéndose lentamente)

lunes, 9 de enero de 2012

(juraría que tengo algo de fiebre y la cama me envuelve como una niebla de edredón blanco llena de epiteliales y vellos púbicos tristes y sucios. podría empezar a vomitar y comportarme como un géiser durante horas. podría dejar de pensar en la mujer china de ayer, pudriéndose la vida detrás de un mostrador en un bar de mierda, rodeada de sonriente basura alcohólica. podría ceñirme al día de trabajo, insulso y cuadriculado, al libro que hojeo sin querer entender, a la película que se aburre en la pantalla, pero sólo soy capaz de sentir cómo algo vive en mi vientre y insiste en cerrarme los ojos, buenas noches)

domingo, 8 de enero de 2012

(un submundo de chusma que lleva mil años muerta, aguantando el equilibrio con una cerveza en la mano y los días hechos ropa sucia. bebo quintos de cerveza con iron, hace cien años que no nos vemos, vive en la gomera, ha vuelto para trabajar dos meses soldando depósitos en el puerto de barcelona, me enseña fotos de su hija en un móvil que maneja torpemente, se llama ainara, nos hemos encontrado por casualidad —la misma casualidad que me cruzó con andrés el mudo hace unos días, el mismo paisaje desértico, la misma conversación acerca de la nada— y una palabra nos lleva a otra y así, la puerta se abre y entonces las llamas y las dunas)

(tomás y germán el del camión y los hermanos mancha y miguel ángel y angelito y pedrín el de correos. también la gentuza del boxeo y los motoristas del domingo. son galápagos, dice iron, seres perpetuos, lentos, resistentes, desafiantes a días de pastillas, farlopa y alcohol, risas huecas y dientes podridos. alfredo lleva desde el jueves sin dormir y los ojos son dos manchas borrosas, los bares se cierran y siempre queda la casa de alguien, los bares se vuelven a abrir y el sol empuja a las tortugas a sacar la puta cabeza de la cáscara, a arrastrarse aquí y allá, a volver empezar porque es la casilla de la muerte, se le cae al suelo un trozo de tortilla de patatas con sabor a fideos chinos, iron ríe, fuego camina conmigo, ponte dos quintos más, no, tres, elige tú la tapa)

(antes de eso soñé que venían mis amigos y salíamos a cenar y había gente que no conocía o que conocía vagamente y era una tarde de domingo animada pero no me apetecía quedarme, tampoco tenía dinero, me despedía, una mesa redonda con una lámpara redonda colgando del techo como una luna de cristal blanco y a todos besos, a todos la mano, míriam estaba allí y no la había visto y sentía pena, daniel me acompañaba en coche, estábamos en una casa de piedra encima de una montaña, la carretera serpenteaba por el paisaje desnudo, no había árboles, tan sólo precipicios a los que el coche se asomaba, casi parecía que conducía en el aire, sentía miedo, despertaba, tristeza y incienso y mirra)

sábado, 7 de enero de 2012

(la fina capa de neopreno que separa la piel del submarinista del agua negra y fría, la fina piel de agua que separa la piel del submarinista de la fina capa de neopreno, cómo salvarse de la hipotermia, cómo seguir vivo hoy, ayer, la vida entera)

jueves, 5 de enero de 2012

(qué pedir, es un día para pedir pájaros en llamas, fondue de queso, intimidad. qué pedir, es un día para pedir el aire caliente entre unos muslos, el humo y el horizonte y que sean las tres de la tarde dentro de un minuto. pedir, aunque los reyes sean los padres)
(estoy en un polígono industrial, es de noche, al fondo se ven las luces de una autopista, estoy en mitad de la nada, un coche frena y un hombre, charles burns, me pregunta cómo llegar hasta allí, le indico, me lo agradece, me da una tarjeta de color rojo, su nombre es ramon toll, sale su número de teléfono, dice que tiene un bar, las letras son amarillas y borrosas, es un defecto de impresión)

(tecleo su teléfono en google y ramon toll se llama vicenç y se prostituye, tiene una bonita polla circuncidada, ese número también sale asociado a una librería en vielha, una librería moderna donde también puedes tomar café)

(estoy en vielha y camino hasta esa dirección, charles burns o ramon toll o vicenç está llorando en una mesa, estoy cansado de mentir, le acaricio la nuca y me da la mano, tiene los cristales de las gafas llenos de lágrimas, despierto)

(mitad de la nada: recuerdo cuando viajaba a sevilla, el tren nocturno cruzaba desiertos sin apenas luz. cuando dejas atrás tarragona y lleida, hasta zaragoza sólo hay un agujero y, después, hasta madrid, el vacío, de vez en cuando un pueblo, madrugada, ése es el paisaje del sueño)

miércoles, 4 de enero de 2012

(sueño que tengo una raíz de jengibre en el bolsillo del pantalón y me molesta y me sorprende y me fijo y está podrida y tiene como diminutos huevos amarillos y secos, envueltos en una fina telaraña)

(y sacudo la raíz y se parte y cae al suelo una larva morada de ojos negros desproporcionadamente grandes, se mueve deprisa, hay un gatito que juega y se acerca y la huele y la muerde y empieza con convulsiones y grito y el despertador se harta de sonar porque)

(antes de eso sucede que estoy en una casa, hay gente conocida —trabajé con nicolás hace años, era un hijodeputa; su mujer también está allí, es ella quien abre la puerta—, van a darme trabajo, llegan hombres jóvenes y trajeados, encienden velas, parece una ceremonia, todo el mundo sonríe y se abraza, caminan por un pasillo hasta una habitación, el trabajo que he ido a buscar de repente me parece complejo, cambia por momentos, me siento inseguro, no sabré hacerlo, estoy sentado en la mesa del comedor, hay un hule con flores pequeñitas, se abre la puerta de la calle y llega javier, el hijo de nicolás, también trabajé con él, era otro hijodeputa)