sábado, 30 de junio de 2012


(la fiesta de rufus wainwright en mi cabeza, canta y baila, se queja, salta, muerde, gruñe, se enfarlopa, no me deja dormir, suenan las campanas y el aire inmóvil, sábado bomba y lapa)

jueves, 28 de junio de 2012

(pienso que floto en el mar, en la piscina, en el aire del mediodía y en las conversaciones a gritos. pienso que floto en la última noche de quien amo. pienso en la hija de isabel tocino escupiendo agua mientras sergio ramos desafía la física y la psíquica y al espíritu de antonin panenka. pienso en los gritos de mis vecinos y en el cláxon de los coches y en los fantasmas de rodillas en el suelo húmedo de orín, el momento más difícil y el danubio azul)

lunes, 25 de junio de 2012

(corro, me gusta correr, tramos cortos que no cansan, hasta allí, un árbol, otro árbol, una curva, caminos que atraviesan un bosque y una urbanización en mitad de la montaña, una sudadera roja atada con fuerza a la cintura, cada vez cuesta más subir y está anocheciendo, me ayudo de las manos, me rompo las uñas pero no siento dolor, llego a un banco de piedra, los trillizos analizan contratos de trabajo, esperaremos a claudia amorebieta, dice uno de ellos, el de los pendientes de plata cordobesa, despierto, es la una, es wc, es sangre y un dolor como de espetón llenándome la vida)

domingo, 24 de junio de 2012

(donde estaban las oficinas del viejo morte, en la carretera de barcelona, a la altura de la casa de julia, la puta rusa que no hace griego, allí hay ahora una tienda de moda. a la inauguración asiste todo el mundo y visten elegantemente, como de cóctel. allí está marta colomina y carles tubau y cinta castells. me siento ridículo y fuera de lugar, sin atreverme a tocar la ropa. sólo busco una excusa para que ellos sepan que yo también sé hablar bien. una frase cuidadosamente elegida, pronunciada con esmero, sé que nunca seré de ellos. hay cosas que no están en las palabras porque no tienen vida secreta. despierto, duele todo, pienso en ciro morte, el nieto del viejo, heredero de una fábrica de embutidos de lujo, era tadzio en venecia. me veo a mí mismo llorando como un niño, con las manos vacías, con hambre, incapaz de decir basta)
(el aire lleno de pólvora. me gustaría volver a ver gerry, de gus van sant. camino con una camiseta enrollada en la cabeza. me concentro en las gotas de sudor que bajan por mi espalda. la noche más corta del año no quiere acabar nunca)

sábado, 23 de junio de 2012

(llevo dos o tres días cagando sangre y me encuentro débil. la selección española se juega la clasificación frente a la gran azul. la vida es normal hasta que deja de serlo, por eso sólo soy un animal atropellado en la autopista. te quiero siempre, mi enfermedad)

viernes, 22 de junio de 2012

(cama sucia, cama establo, soy un animal caliente y húmedo que se tapa la boca mientras pamela dare me llena las venas de amor)

miércoles, 20 de junio de 2012

(son las seis de la tarde y apago el ordenador, me siento encharcado, bajo las escaleras de la tómbola con las manos en los bolsillos, un niño esqueleto corre con una pelota en equilibrio a pequeños toques, pienso en un joven y sudoroso isaac cuenca, me ducho con agua fría, llaman por teléfono, llaman al timbre, cavo una fosa común y apreto los muslos, aguanto la respiración, escribo y estallo, una mujer arranca las alas de una libélula, un hombre asa pescado, un hombre empala un cerdo, la vida en alcatraz rodeado de asesinos)

lunes, 18 de junio de 2012

(sueño que ya no trabajo y vivo en el piso de los nuevos padres de juank, son más o menos de mi edad, tienen un restaurante japonés, él me ofrece arroz y miso y leche de coco en un cuenco con forma de medialuna, siempre come lo mismo desde que salió del campo de concentración, camino hasta el puerto por una avenida norcoreana llena de neones apagados, disfruto de una sensación de libertad que no he tenido nunca, una sensación que se desvanece al despertar, lunes de fósiles vivientes)

domingo, 17 de junio de 2012

(el cuadro enorme es de napoleón napolitano pero sólo es una copia torpe y muy valiosa de tres cuadros —kiel, barbosa, de neulles— realizada sobre chapa, quizás con la mano izquierda. la pared es granate y la vista sobre el puerto de trieste desde el ventanal, la ciudad triste llena de vías de tren)

(agustí alcoberro me mira, es su casa y entra y sale del salón, perdido en conversaciones y cafés con los profesores de párvulos, hay un bidón de aceitosa pintura blanca que pierde suero cuando le enrosco el tapón, debo darme prisa: quiero tapar ese cuadro sin que nadie pueda impedírmelo y necesito una escalera de tres tramos, empezar por la firma —abajo a la izquierda, el nombre en grande, con las letras separadas y el apellido como un superíndice— y despertar con la vejiga llena de uranio enriquecido después de)

sábado, 16 de junio de 2012

(carlos y yo metemos su ropa en las cuatro maletas, gruesas chaquetas de lana tejida a mano a pesar del calor, días de vacaciones, el taxi nos lleva a través de bellvitge, comemos pipas en el tren, grandes y saladas, sed al despertar, recuerdo mis viajes, pienso en lourdes, siento pena, siento vacío, siento mi propio cuerpo envuelto en plástico, asfixiándose en la casa a oscuras)

(entramos en la iglesia, la luz cae sobre el altar a través de la estructura hiperboloide del visionario gaudí, un pequeño cofre de plata me llama la atención, filigranas con la vida de san juan bautista y jorge el redentor, lo robo porque pienso que está lleno de tesoros)

(al salir de la iglesia estamos en una playa de guijarros color carne, abro el cofre y está lleno de hostias, las dejo caer sobre el agua viendo cómo se deshacen, tres mujeres se ríen y tienen frío, tienen los brazos con quemaduras amarillas, pienso en chernobyl y pienso en pingüinos que se besan y se odian, lanzo la caja al agua y me arrepiento, consigo recuperarla pero ahora no puedo salir, casi puedo tocar la superficie, a mi alrededor flotan grandes trozos de piel humana, otra vez la luz de la iglesia, hermosa y dorada, limpia, azul, despierto, apreto los muslos, me muerdo la camiseta hasta empaparla)

(robo porque estoy cansado, porque estrello la puta cabeza contra cualquier pared buscando un túnel, porque estoy ardiendo y estoy desbocado, porque la violencia me apreta el corazón, porque siento que se acaban las cornisas y las excusas y sólo es sábado)

jueves, 14 de junio de 2012

(un tiovivo o una hoguera, las luces brillantes y los cuerpos ardiendo. sueño con periódicos italianos, con pilotos y motores, con aviones que vuelan por primera vez y los méritos de la familia bralmi. el día se congestiona poco a poco, camino porque tengo que caminar, no porque sepa dónde voy, por qué cada paso, por qué cada firma en cada contrato. abro la puerta, subo las escaleras, abro la otra puerta, subo las persianas, me lavo las manos, enciendo los ordenadores, me siento en la cámara de gas y respiro hondo mientras thunderbird descarga el correo electrónico y el aire caliente y las estafas que más sonríen)

martes, 12 de junio de 2012

(beviolence diggs es un negro alto y fuerte, me acaricia los muslos, me abre el escroto en la mesa de operaciones con un busturí afilado, no siento dolor, despierto, medianoche, hay voces en el patio, también risas, apreto los muslos)

(sueño con una carretera que atraviesa el desierto, con dos grandes columnas de cemento armado, irán montadas una sobre otra, hay una casa, un hombre y una vaca suiza, somos una familia feliz, dice él, el animal tiene el vientre hinchado y si apoyas la mano en él notas el movimiento de un niño)

lunes, 11 de junio de 2012

(sueño que kathleen tiene un traje de mujer embarazada, un traje que es un cuerpo de mujer embarazada, con cortes en las pantorrillas y cremalleras muy bien disimuladas en la planta de los pies. sueño que hay un tren y un puente y la desembocadura un río; cuando avance, la estructura colapsará y no habrá supervivientes, sólo cuerpos atrapados entre los hierros, hay edificios muy cerca de la vía, preciosas paredes de color morado, suena el despertador, hacía tanto tiempo)

domingo, 10 de junio de 2012

(el negro es el color de los autores, dice luna miguel con un vestido vintage de encaje y tul de pedro del hierro en yo dona, la revista femenina de tendencias que unidad editorial —el mundo, marca, expansión, telva— realiza para el periódico de catalunya y que distribuye los sábados con el diario, la quieras o no. el negro es el color de los autores, dice luna miguel; en mi armario tengo cinco vestidos low cost de ese color, añade, bonito reportaje sobre cómo las nuevas generaciones defienden el look estrella de ayer, de hoy y de siempre, la cara y la vergüenza. mientras, mariano pelotea en el centro de campo, contento de ver cómo la jugada le sale redonda: el rebaño bala contento, oé, bonita marea de ovejas ilusionadas, él abre los brazos y siente que todo está bien)

(huele a humo porque el mundo está ardiendo aunque no crea en él, estoy en una cama que no es la mía, no me atrevo a moverme porque hay una araña de patas infinitas en la pared, me mira fijamente porque tiene ojos de búho, pienso en louise bourgeois y en botes de insecticida, despierto, meo, escupo, apesto, me lavo la cara, busco el correo electrónico, pienso lentamente las respuestas, la edición digital de el país vomita las palabras mágicas, rescate a españa —el ministro luis de guindos defiende que no se trata de un rescate sino de un crédito en buenas condiciones, ayuda financiera, el disfraz y las palabras—, mariano se esconde, hoy hay fútbol, somos el mismo animal arrodillado ante la diosa roja, somos el mismo animal en el pasillo del matadero, la misma carne colgando del mismo gancho)

sábado, 9 de junio de 2012

(no conozco este barrio y necesito sellos, también papel de celofán, busco una papelería detrás de la línea de playa, de la carretera, de la vía del tren, casas bajas como cárceles que se caen a trozos, detrás de la horchatería vive mercedes sampietro, en el piso superior lava la ropa de sus vecinos, hace calor y follamos, me encanta su esfínter, tan dilatado y fácil, me pasaría la vida metiéndole el puño, teniéndola tan cerca, estallo en su cara sudorosa, se relame, me miro las manos y están llenas de mierda color azafrán, siento vergüenza, hay que montar la ducha —es algo que sé porque no es la primera vez que estoy allí—, apartando cajas y tubos de metal, despierto)

(lanzo a canasta, es de noche, hay luz en las casas cercanas, pienso en la guerra, en los aviones, en las bombas, el balón de cuero viejo a veces parece una cabeza humana, despierto)

(estos últimos días son un elefante haciendo equilibrios sobre una gran bola de metal de colores, uno se pregunta por qué y, sobretodo, hasta cuándo. ruido de camiones, un viejo que apesta, niñas sonrientes en shorts, españa se ahoga en su propio vómito, revienta sobre sus brasas)

jueves, 7 de junio de 2012

(el bar de siempre está lleno de gente que busca cerveza barata; adolescentes de ojos turbios, desesperados con la perspectiva del fin de semana; lidia y tino son tablones a la deriva después del naufragio, afonía sobre la música, vasos que suman jarras y tabaco de liar, una hora es una vida si aciertas el cable del detonador)

(patricia juega con un gato blanco diminuto, pienso en luka magnotta, en todas las canciones de new order que me gustan, mi camiseta azul con una calavera dibujada, el corazón de manolo preciado, las flores lejanas y doradas de ray bradbury, mi pecho es el incendio que dibujaría ariadna si no hubiera huido, tanto miedo)
(el lugar equivocado y el perro de los vecinos que no deja de ladrar, haydn de fondo. sueño que vivo en un piso diminuto en la calle padró, encima de la peluquería, enfrente de la tienda de cortinas y del viejo que envenenaba gatos, en la única ventana que da a la calle hay un adhesivo rojo brillante con forma de corazón)

(cierro todas las puertas, un grupo de ruidosos estudiantes franceses insisten en llamar al timbre, saben que ése es el sitio y lo saben por el corazón, callo, me escondo, tengo cada vez más miedo a que me encuentren)

(ahora estoy en la terraza, juego con un schnauzer miniatura de color negro, se llama fosca, la riego con la manguera, se encabrona, gruñe, ladra, me busca los tobillos, río, creo que estoy contento antes de despertar)

(antes de eso está ana, follamos en su cama inmensa, sus tatuajes se convierten en mi piel, despierto, he dormido un puto minuto, todavía está la televisión encendida: un jovencísimo y ausente christian bale es abrazado por su madre, el imperio del sol, de steven spielberg, pienso en ballard y en piscinas, levanto un poco la persiana, grandes aventuras y esperanzas)
(con paco de reparto y àngels en una presentación en el museu d'història de catalunya, sólo quedo yo en el estudio, un fantasma lleno de fantasmas, la boca llena de tierra de nadie, tenso, dolorido, peleado con todo, mirando cómo el aire caliente abre y cierra las ventanas. pienso en ana carbó —soñé con ella, al despertar se confundió con los recuerdos y ya empecé el día lejos de aquí, signifique aquí lo que sea que signifique—, cazo ballenas, cavo fosas, acaricio la frente de los muertos antes de)

miércoles, 6 de junio de 2012

(sueño que óscar tiene un salón recreativo, todo videojuegos, justo entre el bazar chino y la escuela de idiomas, al lado del dentista, enfrente de la heladería; sueño que hay un hombre que camina con los pantalones bajados, tiene la piel oscura, arrugada, aceitosa, se tambalea al cruzar la calle, en lugar de polla tiene una costra, un chancro, no tengo dinero en el bolsillo ni retrovirales para darle pero sí algo de metal dentro de la cabeza, algo que tiene forma de y griega y que me une los ojos a la garganta y es por eso que me cuesta tanto pensar, da igual el paracetamol que me meta, hoy tampoco las sandalias, despierto y sólo siento peso)

(el día se cae de rodillas y jadea, las paredes de la celda están húmedas, es fácil rascar en el yeso, una declaración de intenciones a arañazos que no deberían sangrar, son sólo palabras, son sólo un día, una fecha, unas horas, un calendario que es idéntico a otros calendarios, los perros y los collares, las hermosas y brillantes noches de carnaval, las mañanas sin excusa frente al ordenador, la huida con cualquier disfraz, mintiéndome hasta decir basta o pozo o leche con galletas)

martes, 5 de junio de 2012

(cerramos la puerta del estudio y la vida se queda allí, latiendo un poco en el suelo antes de quedarse dormida. paco y yo caminamos calle abajo; a pesar del calor, todavía llevo un jersey de viejo, azul marino, con botones de plástico; escondo las venas, escondo las manchas, finjo un plan de fuga entre todas las manzanas podridas, juego con las llaves, hablamos de todas las cosas que tiene que hacer mañana y nos reímos de gilipolleces, la vida tiene grandes planes para ti, paco, nos despedimos en la puerta del bar del centro cultural, sigo hasta la esquina, un rodeo, una casa en construcción allí donde antes había un garaje, un niño que corre en chancletas, un hombre que habla por teléfono a la salida del cajero de la plaza, una mujer de pergamino en silla de ruedas, pienso en marcel, en kenia, en la primera vez que nos vimos —yo hacía fotolitos con una repromaster; él, una pequeña revista de cotilleos—, en los años cuidadosamente doblados en un cajón, en los dedos manchados de tizne mientras la carne tarda en hacerse porque apenas hay brasas, sólo cenizas y tristeza, todas las pistas falsas)

lunes, 4 de junio de 2012

(marta dibuja planos sobre papel térmico en bobinas, amplía las fronteras de rusia para los estudiantes españoles, me enseña, tiene paciencia, sólo tienes que estirar de aquí y de allí —señala unos cuadrados negros que parpadean— y todo es más nítido, me cuesta despertar, toda la secuencia del tren, mi cuerpo vacío, la siguiente casilla y el dado)
(sueño que marta y yo cogemos el tren de las ocho y cincuenta y siete para ir a trabajar, ricard y ella tienen problemas económicos —pagamos el alquiler, apenas queda dinero para comer—, el andén está en la azotea del edificio en el que vivo, el colegio de los hermanos gabrielistas, quedan dos minutos, ella sube en ascensor, yo deprisa por las escaleras, la veo llegar corriendo por el andén, riendo, el tren se acerca, pasa un minuto de la hora, me abraza, siento que la quiero mucho y que no puedo hacer nada por protegerla, despierto, pausa y bisolgrip)

domingo, 3 de junio de 2012

(sueño que robaremos el tesoro enterrado en las raíces del níspero gigante del patio, nos costará trabajo pero sólo es cuestión de esfuerzo, nos ayuda el zapatero con sus pequeñas herramientas, nos ayuda ángela porque nos trae platos y cocido, nos ayuda gente que no conozco, mi madre viste de blanco y yo me enfado porque todo debería ser un secreto y nada más lejos)

(sueño que vivo al final de las escaleras mecánicas del centro comercial, en la jaula de los niños, jugamos y lloro todo el tiempo, elisabet dibuja pequeños elefantes en mi libreta, me gusta esa niña, tiene una cicatriz grande en el pecho)

(sueño que sigo la calle llena de gente, camino detrás de una mujer a la que no veo la cara, me atrae, no puedo alcanzarla, arrastro una trolley cuyas ruedas no giran, pronto será de noche y no debo estar en la calle, mi kipá es blanca con espigas celestes, la de los estudiosos del pecado y del esfuerzo de maimónides, siento amor y tristeza, frustración, despierto, si me masturbo todo es peor)

sábado, 2 de junio de 2012

(sueño que vendemos el piso y de eso se encargará el señor valls ludeña, el de la agencia de viajes, su secretaria nos invita a esperarle, me fijo en la moqueta roja y en la habitación de los niños, en la escalera de caracol, en la mesa donde un hombre nos mira fijamente, mi madre, mi hermano y yo)

(dice maría ramos que la pornografía combate la tristeza y me masturbo, es lo más cerca que estoy de sentirme vivo, el resto es un simulacro, actores llorosos fingiendo un incendio. la cabeza es un laberinto de imágenes atropelladas: detrás de cada boca sonriente, un mundo que no existe)

(los últimos días tienen agujeros en el corazón, una sensación física de caída libre que me paraliza, como de pausa infinita entre dos latidos. sucede varias veces al día —sucede mientras escribo ésto—, entonces pienso en esa vez que vi caer un hombre con la mano en el pecho, intentando retener la vida que se le escapaba, la vida entera en un último segundo)

viernes, 1 de junio de 2012


(cortázar diría la noche boca arriba y yo digo fiebre, digo ficción, digo derrumbe. sueño con un puente que no termina nunca, tengo vértigo, corro y caigo y sigo corriendo, arrastro una maleta con algo importante, llego tarde al trabajo, despierto, meo, apesto, en el espejo sólo hay un señor viejo con arrugas)

jueves, 31 de mayo de 2012

(un socavón encima de los hombros, un agujero oscuro y lleno de humo, marineros chinos ahogados en humo y terciopelo sucio, cuerpos blandos y lentos, ojos cerrados, palabras calientes, algo quema y no sé qué es)

(salí con paco, hablamos de trabajo y de gente, había música de fondo, ahora estoy en la cama, abro las piernas, me dejo caer, algo quema y no sé qué es)

miércoles, 30 de mayo de 2012

(el hombre del espejo con los ojos rojos, el viaje al fin del mundo, los brazos vencidos y las venas llenas de litio. el hombre del espejo con el sexo empapado y triste, la garganta arañada de fiebre, tensa, amarga, los nudos de cansancio y lodo. el hombre del espejo y la camiseta amarillenta y áspera, tanto semen viejo, tanto sudor, tanta mentira, tanto campo de algodón. el hombre del espejo y las zapatillas rotas, los pantalones mugrientos, la respiración pesada. el hombre del espejo, el plano del tesoro, la boca, las piedras, el puño mordiendo el corazón)

(chiquillos en el patio, cachorros incansables y ruidosos, el verano los vuelve insoportables)

martes, 29 de mayo de 2012

(si respiro, la cabeza me estalla en una nube de estornudos, me arden los ojos, la lluvia de flores diminutas y polen, el aire envenenado. hoy àngels lleva zapatitos como de tacón y una blusa amarilla, es casi un personaje de cuento, la princesita que entregarías al dragón, que la destripe, que la destripe, aletea como un gorrión contento mientras la boca se me llena de vómito y el trabajo a socavones, a jaulas, a cables de alta tensión caídos en el suelo, temblando como sarmientos blancos y azules, pasan las horas, caminamos sobre la cornisa de nuestro futuro, hace calor, paco suda como un cerdo, reímos, resoplamos, rajamos, gruñimos, apagamos la luz, cerramos la puerta, se acerca el verano y, con él, el fin del mundo)

(alguien ríe en el patio, ríe de una manera escandalosa, ríe como el puto tom hulce en amadeus, la película de miloš forman, ríe por encima de voces que se tejen unas a otras, ensuciándose, insistiendo, enfermando en cualquier queja, suenan persianas que se cierran bruscamente, suena el camión de la basura, suena una moto trucada, suena un zumbido eléctrico que nunca se detiene, vuelvo a imaginar la felicidad como un pez que se ahoga ahí, en el suelo, húndele los pulgares en las branquias y estira, estira, estira fuerte, rompe su piel de plata)

lunes, 28 de mayo de 2012

(recojo la ropa que ya está seca, doblándola con cuidado, calcetín con calcetín formando un nido, poco a poco llena el cesto rosa, las pinzas de una en una, la sábana grande, todas las toallas)

(las manzanas están sobre el mármol de la cocina, manzanas golden que compro de dos en dos, las envuelvo con cuidado en un trapo amarillo, las como cuando tengo sed, hoy tengo sed, corto trozos con un cuchillo de sierra, sin pelarlas, mastico lentamente, leo un poco el diario, pienso en mis amigos y en una carretera que vi una vez)

domingo, 27 de mayo de 2012

(cuento de hadas: media hora, cincuenta euros; una hora, ochenta, soy rusa, cuánto te mide la polla, no me dejo por el culo y no te corres en mi boca, no me gusta, me da asco. la mujer más bella del mundo y el corazón lleno de manchas)
(creo que desde aquí es un tiovivo y me estoy convirtiendo en un agujero en el que vomitar hasta que se haga de día, caballitos azules que giran cada vez más deprisa, que escupen mis buenas acciones, mordiéndose los unos a los otros antes de salir disparados hacia el muro, la cama, el techo lleno de círculos concéntricos que sólo están si cierro los ojos y dejo salir toda esa mierda)

(me corro y me voy lejos, pienso, desaparezco, me centrifugo y me quedo en algún lugar a medio camino, con los ojos en blanco y la cabeza llena de imágenes y errores)

(cierro los ojos, los abro, han pasado diez minutos, podría rendirme y coger el valium que me mandó maría ramos, clavos y martillos, nada debería importar más, me abrazo, me escondo, soy un charco que se lame los dedos)

sábado, 26 de mayo de 2012

(me gusta imaginar que llueve pero no llueve. el espejo me enseña los dientes, meo y apesta, ayer bebí demasiado, ayer bebí un campo de fútbol y una monarquía, también cervezas y pizzas y cielos llenos de golondrinas y gaviotas, vuelvo a la cama, apreto los muslos, me duermo, salto al vacío)

(sueño con un esqueleto de esos que se usan en medicina, sueño que tiene las rodillas débiles y intento repararlas, me obstino, me encabrono, nudos de alambre fino cada vez más torpes, emma es una chica con una camiseta roja que me mira, tienes que venir a ver a mi abuelo, dice, no sé quién es tu abuelo, respondo, se enfada un poco, érais amigos en el colegio, al final de la calle santa anna, recuerdas la carpa que juanito abrió con las manos, pregunta)

(sueño que josé maría fernández —el único chico en tercero de egb que tenía unas gafas peores que las mías— está en silla de ruedas, sonríe, me habla, pregunta por otra gente de la clase, siento peso encima por no saber qué responderle, necesito largarme de allí y sí, recuerdo la carpa y cómo juanito y cómo nosotros mirábamos hipnotizados)

(cuando salto al vacío siento que el mundo se acerca a toda velocidad, estallando al mismo tiempo que eyaculo grandes lágrimas blancas, todos mis huesos rotos por el impacto y el amor de mis amigos)

miércoles, 23 de mayo de 2012

(sueño que gabriel me enseña sus manos vacías, ves, toda la vida trabajando y tanto dinero perdido, qué dirán mis hijas, me da pena el viejo, encogido como un mono blanco, pequeño, gordo, arrugado, despierto un poco, pienso en ese hombre, no se llama gabriel y es el padre de àngels, sempiterna, omnipotente, omnisciente y estratosférica jefa de todas las galaxias)

(no me gustan las libélulas, no me gustan los insectos que vuelan, abro la puerta del estudio y en el suelo hay un ala de mariposa de colores de fuego, polvo y pétalo desnudo entre los dedos)

(sueño que llegan un hombre y un oso, el hombre toca el violín, el oso baila y tiene heridas en los pies, despierto un poco, la hora es un borrón rojizo en el suelo, todavía no lo sé pero ocho horas más tarde volverá a estallar la bombilla de la pequeña lámpara sin pantalla, saltarán los plomos y el cronómetro se pondrá a cero una vez más)

(mil novecientos ochenta y seis fue un gran año, la república dominicana era la plaza de moda para viajar al infierno, pienso en ello mientras esperanza aguirre conduce a toda velocidad camino de)
(cisco y pepa se casan y quieren que sea testigo en su boda, nos conocemos desde hace un millón de años, deberíamos ser amigos, deberíamos ser tantas y tantas cosas y no somos ninguna de ellas pero no me niego, para qué, para nada. cisco bebe café y pepa bebe café y yo bebo té con el azúcar de todos ellos, son las diez y media de la mañana, hemos salido del juzgado hace dos minutos, hablamos del futuro en un bar con las paredes pintadas de rojo. tienes una vida rara, dice ella, mirándome con los ojitos arrugados. mi vida es a trozos, respondo mientras miro fijamente las letras de tiza en la columna de pizarra o la televisión en el discovery max o la puerta del fondo, la que siempre está cerrada)

(mastico sus palabras, tienes una vida rara, tie ne su na vi da ra ra, se me llena la boca de saliva y de metal, tie ne su na vi da ra ra, dibujo un cuadrilátero y allí mi vida como un soldado que jadea con las tripas llenas de metralla, como la grasa de una liposucción en un cubo de plástico, como un motor demasiado viejo para arrancar por última vez. una vida rara y a trozos, una vida con los puños en los bolsillos, con el espejo como arma definitiva, caminando de aquí a allá varias veces al día, mirando el techo, una vida sin fantasmas buenos a los que enseñar a cantar)

martes, 22 de mayo de 2012

(me gusta que llueva aunque sólo sea un poco; me gusta dejar los ordenadores encendidos en el estudio durante la noche, con el malwarebytes recorriendo a conciencia todos los discos duros como un teseo afilado y ansioso; me gusta tocar ese papel gris y áspero sin atreverme a dibujar nada en él, arrugándolo sólo un poco; me gusta abrir la ventana de la habitación y dejar escapar el olor del incienso, ahora que el aire es fresco y oscuro; me gusta sentarme en el borde de la cama y mirarme la polla y no sentir absolutamente nada; me gusta sentir que tengo todo bajo control aunque sea mentira, fronteras y pérdidas)

lunes, 21 de mayo de 2012

(hay ramas jóvenes en el suelo de la calle anselm clavé, entre los coches, sobre el asfalto, los tilos y el granizo, es temprano, es lunes, es una puta mierda seguir así, hurgando en el container de las grandes oportunidades, compitiendo por otro trozo de grasa tibia)

(duermo más que otros días, podría afeitarme un poco, abro las manos, me masturbo y tiemblo, las líneas y las vidas llenas de amor enfermo y sonriente, mudo de vergüenza)

(miro la pantalla durante horas, la rutina en el trabajo es todo lo contrario a la felicidad, una buena fotografía de carlos pérez de rozas en un documento de indesign cs5 es una gran noticia, la única solución es seguir los pasos, la cadena de errores posibles, multiplicar colores encima de colores, trazar guías encima de guías, vomitar combinaciones de teclas para limpiar las preferencias, para borrar el hwndbasedpanelview, para forzar la salida de las aplicaciones, para cerrar la sesión y empezar otra, para seguir viviendo un día más)

(sed toda la vida, exprimo limón en una jarra con té frío, bajo las persianas, apago la televisión, suena el teléfono, raíles y lazos, de alison eastwood, mientras incienso y pies descalzos, la aventura de los clústeres tonales, quédate conmigo, sigue fingiendo que)

domingo, 20 de mayo de 2012

(ya no llueve, los papeles vuelan sobre la calle vacía, en el edificio de enfrente alguien sube una persiana y mira a través de la cortina, me busco en el espejo, he vuelto a envejecer cien años)
(sueño con otra rutina laboral, una pantalla, creo una carpeta, duplico archivos, los numero, repito la operación una y otra vez, las carpetas se llaman protocolo y enviar, despierto un trocito, camino por una avenida arbolada, ya no existe nadie en el mundo y sólo quedan los muertos vivientes, kirkman, adlard y rathburn)

(el video dura un minuto y diecisiete segundos, una pickup negra aparcada en el arcén de una autopista, un puente, una cámara lo graba todo con imágenes temblorosas. primero, una llamarada en el interior del vehículo, un hombre en pantalón corto sale de él, huye desesperado, se baja los pantalones, se revuelca en el asfalto, tira la ropa lejos de sí, se incorpora y se asoma al vacío, subiéndose a continuación al muro de protección lateral. el hombre abre los brazos para mantener el equilibrio, quizás piensa en tirarse pero no se atreve, baja dando un paso atrás y camina desorientado, alejándose de la furgoneta hasta que sucede algo, quizás recuerda qué y corre hacia ella, coge algo del asiento de atrás, una escopeta, camina hacia el centro de la calzada, apoya el arma en el suelo, se agacha un poco y dispara, la cabeza le estalla y el cuerpo cae hacia atrás, encogido apenas)
(jacques, el cocinero belga, dibuja conejitos y ruedas de bicicleta con una manga pastelera llena de chocolate a treinta y siete grados, la temperatura del cuerpo humano, dice. en la habitación del fondo hay una máquina de escribir y un traje de buzo lleno de plumas de cisne, no las toques, dice, eran de mi abuelo, sé que es mentira, abro la ventana porque huele a humedad)

(una tortuga recorre lentamente el zócalo. jacques se mete en mi cama y me abraza, ahora es una niña, sonrío, tiene las manos suaves, despierto, llueve, nada más)

sábado, 19 de mayo de 2012

(caminar hundido en el barro, pensando en exterminar a cada mujer bronceada, a cada gordo gritón, a cada puto niño que llora sin motivo. caminar con los ojos cerrados, sin rumbo, hacia el norte porque ése es el camino que lleva al santuario, al amanecer, la náusea y el vértigo, al amor cruzando el cielo como un puente a punto de derrumbarse)
(nubes blancas de polen que forman remolinos en el aire de la tarde, el día despierta, sueño con algo de trabajo que forma un bucle, un remolino también lleno de nubes blancas de polen y el fondo del mar y el canto triste de esa ballena, la última de su especie, encharcando cada palabra mientras)

viernes, 18 de mayo de 2012


(me despierta un tintineo de pájaros en el patio, el sueño se desvanece y sólo queda una canción de robert pollard —you can be anyone they told you to, you can belittle every little voice that told you so and then the time will come when you add up the numbers— martilleando en la cabeza como un zumbido eléctrico y antiguo)

(imagino el fondo del mar ahí fuera, los últimos camiones como gigantescas ballenas blancas camino del norte, volver sobre mis pasos y apagar la luz un rato más)

jueves, 17 de mayo de 2012

(lo mejor de nosotros mismos se quema en cualquier pira, grasa de animal ardiendo hasta el amanecer. si cerramos los ojos percibimos con claridad la bondad de la puta jaula, el frío amigo del hierro y el óxido, toda esa mierda que es un mapa de nuestra confortable vida aquí, el umbral de la cámara de gas. pensamos con alegría en el deber cumplido, esperamos la recompensa, lamemos la mano de quien nos quiere muertos y salivamos pensando en todos los estímulos que nos hacen sonreír)

(el animal se desploma sin entender, el animal somos nosotros, estalla, se desangra, la locura termina y volvemos a casa, mi mujer me querrá siempre y mis pequeños cachorros nos mirarán llenos de esperanza. apocalypse now, de francis ford coppola)

lunes, 14 de mayo de 2012

(sonrientes trozos de carne muerta en la cámara frigorífica, esperando un despiece que dura la vida entera, estirándose en el filo del cuchillo y el desagüe, hilo de sangre espesa y grandes petos de plástico gris)

(si miro por la ventana de la cocina veo a los veterinarios cenando en la terraza, me saludan con la mano, me hacen señas, no entiendo lo que dicen, sonrío por cortesía, la luz que está detrás de ellos no me deja ver sus caras, es un eclipse de personas sobre fondo azul)

(hay pasteles de todo tipo en la encimera, chocolate, helado, frutos secos, camino desnudo y cuchareo con las manos sucias, el desorden sin quererlo)

(también hay una mujer de piel suave y sexo menstruante, siento deseo por ella, despierto con la vejiga a punto de estallar, son las cuatro de la mañana, quiero seguir durmiendo pero primero desayuno, vuelvo a la cama y espero, el sueño me atrapa a pesar de ser el animal más lento)

(golpe a golpe, el lunes. fumo sentado en una silla, el sol me ciega un poco, mis amigos se pelean con una barbacoa grasienta y infernal, es sábado y es la paz del crematorio, es la pausa, es la tregua en la trinchera, la madrugada húmeda, la niebla ahogándonos a pesar de las máscaras antigás. el sábado es el último caballo con el cuello roto en el grand national)

(porque hoy es lunes y todo juega en contra, el trabajo, los silencios, las ventanas abiertas, el calor que no tardará en pudrirse, la colección de discos duros peleándose por arrancar, el teléfono, cada fotografía en blanco y negro. aburre no saber cuándo y hasta cuándo se cae en esta montaña rusa. aburre no saber si asesino o guionista. aburre no saber cuánto veneno debajo de la lengua. la reunión que teníamos esta tarde será mañana, nos miraremos a los ojos y estallaremos sin abrir la boca)

domingo, 13 de mayo de 2012

(al piso inferior de la residencia de estudiantes en la que vivo sólo se accede por las escaleras que están en la parte de atrás del edificio, anchas y de impecable moqueta granate. es un espacio en penumbra, con mesas y sillas y grandes sofás de cuero oscuro, como un restaurante atrapado en el tiempo)

(una vieja vestida de bailarina que busca algo en los cajones de una cómoda, me mira, sé que es un fantasma, no tengo miedo, sé que todo está lleno de gente muerta y los veré tarde o temprano)

(una vieja vestida de bailarina que toca un piano diminuto, me gusta, sé que es bach aunque no sea bach, mujeres vestidas de época caminan de forma corpórea hasta que desaparecen al atravesarse unas a otras)

(en los pisos superiores siempre hay obras de ampliación, me pierdo un poco en el nuevo auditorio de paredes de metal oxidado, la escalera del final del pasillo es tan sólo tres escalones que cuelgan sobre el vacío; abajo, un zoológico con dragones de komodo del tamaño de una salamandra y osos polares que juegan con pelotas de plástico rojo)

(quiero volver a la sala de los fantasmas, siento que allí todo está tranquilo y está bien pero no sé cómo hacerlo, soy incapaz de encontrar el camino, intento recordarlo mientras camino y salgo al exterior, a la ciudad, son calles que conozco y brota agua de todas las paredes, un agua rosa que forma charcos de sangre y despierto, tengo cien años más que ayer y los ojos hinchados como pollas sin circuncidar)

sábado, 12 de mayo de 2012

(quemo papeles, las pavesas se elevan en el cielo, se confunden con las golondrinas, el zumbido de los cables eléctricos)

(david fontanals está sucio y sonriente, ahora fabrica mató junto al amigo lopera, el secreto está en el brandy con el que cortas la leche caliente, tan sólo unas gotas mientras no dejas de remover en el sentido contrario a las agujas del reloj)

(ese sumidero es un nido de cucarachas, grandes cucarachas americanas, rojizas y hinchadas, apretadas unas contra otras en apenas unos centímetros, cuento seis y están muy quietas, son gruesas como dedos de un hombre adulto, son las madres de todas las demás)

(la mujer apreta el bebé contra su pecho, tiene síndrome de down y ahora se llama alba, ahora se llama nil, ahora se llama ot, la imagino desnuda, delgada, con la piel del vientre cruzada por una cicatriz de color rosa, sonrío un poco mientras hablamos, estoy fingiendo, no quiero estar allí y no quiero verla nunca más, ni a ella ni al bebé sin nombre)

(me corto el pelo, hago esfuerzos por parecer una persona normal pero como como un cerdo, gruño, jadeo, hablo solo, otro animal químicamente defectuoso. miro las fotografías del álbum: en ellas, jóvenes modernos y billantes afirman ser la puta ostia, paso las páginas sin pensar hasta que siento que las encías se me doblan hacia fuera, los dientes caen y son grandes y blancos)

jueves, 10 de mayo de 2012


miércoles, 9 de mayo de 2012

(uno. el sentido de la vida: una mujer embarazada que se acaricia el vientre sin saber qué monstruo crece en su interior)

(dos. esta tarde hemos tenido una reunión de trabajo. tengo la sensación de tener la boca llena de dedos. ante la continua presión de àngels, nuestra antigua jefa, en junio dejaremos de trabajar como socios —la ridícula aventura ha durado cinco meses y sólo cosecha decepciones—, volviendo a la condición de asalariados suyos como paso previo a un eventual despido en una fecha aún por concretar, eso sí, nunca antes de tres meses: así podremos recuperar el paro, la cómoda vida, la explosión de la estrella)

(tres. el sol entra por la ventana, me miro los pies, tengo ganas de levantarme, de respirar aire puro, de correr: el aire en esa habitación se ha vuelto irrespirable)

(cuatro. la idea del suicidio está ahí desde hace semanas, boqueando como un pez que se resiste a morir, las risas de los chiquillos en el puerto, la piel de plata al sol y cada anzuelo)

(cinco. esas fotos tienen cuatro o cinco años, sonrío, hago muecas, tengo el pelo más largo que ahora, menos canas, la mano entre las piernas o en el clic del ratón, una sonrisa estúpida y miedosa y la boca vacía de palabras)

(seis. rutina habitación, rutina cocina, rutina cama y microondas. lavo los platos, recojo la ropa, todo parece en orden cuando apago la luz)

(siete. un charco de sangre en la pantalla, delfines muertos después de cenar. puedes trabajar quince horas diarias pero nunca será suficiente —nunca serás suficiente—, es un problema de actitud, de sincronía, de intensidad. miro a àngels y me siento vacío y oscuro, con un puño en la boca)

martes, 8 de mayo de 2012

(un buen sitio para que el cielo se desplome)
(follar y saltar al vacío, ahí las nubes nítidas y los platillos volantes ardiendo, ahí nada en qué creer y sólo el fin del mundo, ahí los errores calcados y la paz de los viejos que esperan, ahí los complejos adolescentes temblando entre las piernas, ahí las ausencias porque no soy yo y no me toca a mí, ahí las horas como un saco lleno de piedras y la polla llena del hollín de la culpa y las huellas de mi animal ciego y el fondo del mar)

domingo, 6 de mayo de 2012

(me corto las uñas de los pies, la cabeza frena un poco, descarrilo, vuelvo sobre mis pasos, me masturbo, siento pena, pido socorro, me vuelvo a masturbar, cambio de canal, abro el periódico, bajo las persianas, tiro la basura, pienso en adam yauch, apago todas las luces de la casa y me quedo así, quieto, esperando que vuelva dios)
(no hay salida de emergencia: el día humea como los restos de un incendio que se ahoga, bengalas infinitamente lentas señalando la posición del naufragio, mi equilibrista camina con miedo, cable y pértiga sin red)

jueves, 3 de mayo de 2012

(miro dentro de mí y no hay nada: el buen cansancio, un billete al fin del mundo y los pies sucios; resumen del día, la vida entera en guerra)

miércoles, 2 de mayo de 2012

(tengo siete años y vivimos en reus, pobres como ratas en un ático dúplex que ya no podemos pagar y que siempre está frío. mi hermano mayor ha pinchado la electricidad de un piso contiguo que siempre está vacío, así podemos ver marco los sábados por la tarde. el resto del tiempo estamos a oscuras, alumbrados por velas o una lámpara de camping, con mantas en las ventanas para que nadie sepa)

(no sé cómo pero hay un cachorro en la terraza, un cachorro desgarbado que insiste en comerse su propia mierda, mi madre le da sal y el perrito se retuerce entre arcadas, vomitando espuma blanca)

(tengo una lupa, atrapo moscas en un vaso, las quemo con un rayo de sol. en la misma calle donde vivimos hay un almacén de revistas y allí nos dan el don miki, mi felicidad)

martes, 1 de mayo de 2012

(sueño que estoy en una iglesia vacía, una iglesia como un edificio de madera sin nada dentro, madera blanca y fina como de caja de fruta, hay gente que se acerca, baila en corro y todo me parece triste, una coreografía sin gracia, alguien me dice que yo debo tocar los cuartos en la campana, llevo un tronco y pesa demasiado, despierto, cuatro y cuarenta, primero de mayo)

lunes, 30 de abril de 2012

(vivimos, trabajamos, queremos, somos queridos. luchamos, pero ya no es suficiente)

domingo, 29 de abril de 2012

(uno. el niño se acurruca en el rincón, se tapa la carita con las manos, las lágrimas y las pistolas, la luz en la ventana, en el espejo, el aire caliente del desierto, la vida empañando el cristal y la piel)

(dos. el león enjaulado y cualquier animal triste, cualquier animal sin tiempo, la rabia de cerrar los ojos y sentir el cuerpo en la cornisa)

(tres. polvo debajo de la cama, chicas sonrientes y preñadas, monólogos que rozan el infierno, una nube de jarabe para la tos, el olor a fresa falsa entre los muslos)

(cuatro. adventureland, de greg mottola, angst adolescente, el hombre en cuarentena, jadeando, hundiéndose en el mar con los bolsillos llenos de piedras, quién dijo comedia)

sábado, 28 de abril de 2012

(no puedo dormir, se me cierran los ojos y se abren inmediatamente, un minuto, dos, tres, un nudo que habla y habla solo detrás de la frente, un monólogo que no lleva a ningún sitio, desiertos de tercer nivel, gerry caminando con una camiseta enrollada en la cabeza, todo trabajo, todo cansancio, todo falta de ilusión y ladridos y estiércol, vivir así es morir de amor)

(inteligencia artificial, de steven spielberg, el corazón encogido, algo de té en las tripas, el joven david buscando al hada azul, la redención en el fondo del mar)

martes, 24 de abril de 2012

(justo ahí debería haber una persona y sólo hay un agujero, un pozo lleno de niños ahogados, un animal que babea antes de vomitar, una pared llena de sangre seca. justo ahí debería estar yo y sólo queda un hombre que arde vivo)

(el mal equilibrista químico: los días gruñen como cerdos en celo, se empujan los unos a los otros, se apretan contentos en la cámara de gas)

domingo, 22 de abril de 2012

(según el apartado de estadísticas de blogger, la mitad de las visitas que tiene esta página son de rusia. desde aquí, un afectuoso saludo a la inquietante momia de lenin)
(una mujer en chándal que pasea un pequeño perro negro, son las ocho y media de la mañana, los bancos incomprensibles de la plaza clos, dibujo en la libreta que compré el otro día, lápiz rojo de carpintero de dos puntas afiladas, la montaña que soñé, una y otra vez, una y otra vez)

(hoy trabajo. la empresa de la que todavía cobro el sueldo aprovecha que aquí se celebra el día de sant jordi para vender libros de historia local, sol y gente en la calle. me pido el turno del mediodía, cuando no hay nadie en el mundo. aprovechar para leer, para escribir un rato, para disfrutar un poco de la luz)

(hoy no tengo piel. me pregunto cuántas de las personas que caminan a mi alrededor tienen semen en su estómago. el viento se lleva las flores rosas de los árboles y las chiquillas de la carpa contigua ríen y bailan con sus disfraces de princesa, see that girl, watch that scene, diggin' the dancing queen)

sábado, 21 de abril de 2012

(las manos abiertas, una nube de imágenes que dicen aléjate, el pez negro querrá follarte, tu piel es tan suave y sólo es piedra, burbujas, remolino, el amor de mi vida, los ojos abiertos, la luciérnaga atrapada en la luz y la danza)

(te quiero, me quejo, tu madre y la mía son sucias, compré papel, sólo había coños menstruantes y dedos que apenas sabían encontrar el camino, te dejaba a medias y ahora está pasando)
(las mujeres envejecen amando a otros hijos, enseñándoles todo lo que saben, lo que aprendieron de sus madres, olvidando a aquellos que crecieron en sus vientres y ahora se anudan en las algas, besando las sirenas, las coronas de flores a la deriva, el amor sin adiós)
(esa sensación es constante: todo se puede desplomar encima de mí, un paso más y puedo hundirme en el suelo. grandes esfuerzos para no pensar, atención máxima a cualquier pequeño ruido que indique el funcionamiento del mundo)
(sueño que estoy en una casa de madera, hay un río cerca y también un pueblo como un diorama y también una montaña inmensa que es una pared vertical de color rojizo, siento pánico a que se derrumbe encima de nosotros porque en la cima hay unas piedras que cuelgan, puños, dientes, mordiscos, eso parecen esas piedras)

(en esa casa hay dos mujeres con hijos pequeños, estoy cocinando, hiervo pasta en una olla granate como la que teníamos cuando éramos pequeños, un estruendo enorme en la parte de atrás y el agua sucia, gelatinosa, nos arrastra)

(ahora estoy en cádiz a pesar de que he visto esas calles en donostia, camino junto a una chica y hay un edificio acristalado que es un hotel, mientras subimos en el ascensor ella me explica que los chicos sobrevivieron pero no pudieron encontrar a sus madres, que han crecido con otras familias, con otros idiomas aunque conservan el acento y alguna palabra que otra, ahora vamos hacia el muelle, hay un barco negro con el casco oxidado, un hombre vestido de blanco nos hace señas, despierto)

(papel y lápiz, dibujo esa montaña y pienso en marte, en el olympus mons, en la canción de los pixies, i need some place to sleep tonight)

jueves, 19 de abril de 2012

(en la televisión, imágenes en color de la segunda guerra mundial, soldados que caminan descalzos por un suelo de madera húmeda, un caballo hinchado en una carretera polvorienta, aviones que se estrellan en el mar, trenes camino del frente, julio de mil novecientos cuarenta)

(camino por la casa vacía, ya no llamará nadie más, soy un demonio con la cabeza incendiada de canas y la barba miedosa, soldados alemanes que degüellan una cabra, soldados negros en el ejército francés, carne de paredón, la raza aria, el barro en la sangre, la hermosa isla de jersey)

(había algo limpio al mediodía, apenas tres nubes moviéndose, los primeros brotes en los tilos, remolinos de polen, desordénalos con el dedo, un pasillo de cielo azul entre los bloques de la calle anselm clavé, pasos frágiles rompiéndose, closer, de mike nichols, en la televisión, salir de trabajar y respirar por fin)

miércoles, 18 de abril de 2012

(estás igual, dice valentín. igual que la última vez que nos vimos, debe hacer como quince años, teníamos pelo y sueños y músculos, pasos que recorrer. estar igual se reduce a una cuestión de grasa y alopecia, se silencian las arrugas del espíritu y el crematorio del alma. estar igual equivale a un puñado de sonrisas y al sudor de las manos encajándose, a los recuerdos comunes y las historias de fantasmas. estar igual es un deseo que retumba en las paredes finas del corazón, tristes ciegos caminando en el desierto sin tártaros)

(un partido de fútbol que corona una montaña de trabajo, didier drogba retorciéndose en el centro del campo bajo una fina lluvia, la vuelta de los días fríos y enfermos, cincuenta segundos para apagar la luz, otra vez she's lost control)

lunes, 16 de abril de 2012

(una olla llena de vinagre, hervimos patas de pollo para ablandar las uñas y los huesos, masticamos la piel áspera y gomosa, daño al tragar, despierto, uno, dos, tres, cuatro)

(paso la tarde en la biblioteca, en el acto de presentación de un libro —rostros, de valentín roma: estudiamos juntos, se afeita la cabeza y lleva unos anillos de plata tan grandes que deben ser lo mismo que un puto puño americano, nos abrazamos, nos besamos las mejillas por los viejos tiempos—; a través de la ventana, un jardín, en el jardín, gatos que juegan a cazarse, pequeños gatos negros al acecho, arremolinándose entre las hojas secas)

sábado, 14 de abril de 2012

(sueño con lourdes y despierto, hace días que tengo diarreas, no me preocupo, es la tensión del trabajo, es algo que comí, es todo lo que bebí, soy yo, soy una trampa para osos. sueño que me llama lourdes, vuelvo a tener teléfono y me llama lourdes, su nombre escrito en una pantalla negra, cuelgo sin querer y devuelvo la llamada y se corta al tercer ring y despierto, la guerra en color, las hojas nuevas de las alocasias como pupas anudadas, vomitándose a cámara lenta, la invasión de los ultracuerpos, tengo diarreas, soñé con lourdes, salto y me arranco el corazón)

(antes de eso, mis amigos me regalan ropa, elige lo que más te guste y devuelve el resto, abrigos y chaquetas demasiado modernos para mí, el verde es un color que no me gusta mucho, siento que me están poniendo a prueba, despierto, sábado, martes, inventa el día que quieras y ponlo en la balanza, con la carne muerta, con el centro comercial)

miércoles, 11 de abril de 2012

(vuelvo a casa y el cielo se desploma encima de mí, me encuentro a marquitos y está trabajando en algo vago, pintar el piso de david, ahí, en la esquina, david, el hermano de guillermo, sí, claro, guillermo, la mano llena de yeso y pintura y el chándal umbro, los dientes de festón sucio, fumamos, saluda a tu madre, a ver el fútbol en el bar y mañana qué, marquitos, el hijo de lola y waldo, el hermano de estanislao y eva y david, cuerpos desnudos y ásperos, cuerpos que tiemblan, que se dan calor los unos a los otros)

(agujeros, nubes de plomo a cada paso y el sueño de esta noche, discuto con mi madre, estoy fuera de mí, la tiro al suelo, la pateo, ya no se defiende, no habla, es un cuerpo muerto que me mira con ojos llorosos, mi hermano es pequeño y me ofrece su cuenco con pasta y albóndigas, despierto y pienso en mi padre, son las tres de la mañana)

domingo, 8 de abril de 2012

(pequeñas y perfectas hojas cegándonos, las bombas bajo los coches, las sonrisas perfectas, la decisiones difíciles y el reglamento, las bellas personas y la pieles viejas)

(el ministro luis de guindos tienta la suerte, abre la puerta, mide las palabras, aguanta la respiración: cada palabra suya es un mundo que se desmorona, es un motivo más para arder la vida entera)
(pequeñas y perfectas hojas cegándonos, abril que estalla en nuestras manos. pequeñas y perfectas hojas cegándonos, la piel débil, el territorio y el puño)

(el frío de enero mató las dos alocasias y los ficus, también el manzano más joven. brotan las nuevas hojas, la tierra húmeda y fresca, el agua como lluvia sin fin cayendo sobre el cristal de la ventana)

(she's lost control. éramos pequeños, antes de que mi madre enfermase, ella nos bañaba con sales de baño de color rosa. sólo cuando se portan bien —hablándonos de usted, pequeñas personas mayores, resistentes y tristes cachorros humanos—, estructuras simples de acto y recompensa. juguetes de plástico amarillo flotando en el agua caliente, niños a la deriva)

(joy division como un faro sin luz, un punto en el horizonte, una isla en mitad de la nada. dibujos de pascal rabaté, mapas precisos de la cotidianeidad. pinturas de johannes vermeer, el detalle y la luz, la realidad y la duración, la línea que une todos los colores, todas las trincheras)

sábado, 7 de abril de 2012

"El Gobierno de Tsolakoglou ha aniquilado toda posibilidad de supervivencia para mí, que se basaba en una pensión muy digna que yo había pagado por mi cuenta sin ninguna ayuda del Estado durante 35 años. Y dado que mi avanzada edad no me permite reaccionar de otra forma (aunque si un compatriota griego cogiera un kalashnikov, yo le apoyaría), no veo otra solución que poner fin a mi vida de esta forma digna para no tener que terminar hurgando en los contenedores de basura para poder subsistir. Creo que los jóvenes sin futuro cogerán algún día las armas y colgarán a los traidores de este país en la plaza Syntagma, como los italianos hicieron con Mussolini en 1945."

—dimitris christoulas
(sueño con una procesión donde la gente lleva amapolas que crecen en los árboles, estamos en vallcarca, bajando por la avenida hospital militar, david fontanals y yo arrancamos los pistilos de las flores y los guardamos en una mochila, no es la bolsa afgana pero sirve igual, dice él, después cogeremos el autobús hasta la montaña y estará lleno de viejos abrazándose entre ellos)

(es sábado, me miro en el espejo, apreto los muslos, siento deseo, dan el partido de fútbol en todos los bares, pienso en las plantas carnívoras de javi, bostezo, soy un animal que mea, marcando un territorio que no debería existir)

viernes, 6 de abril de 2012

(movimientos mecánicos, pelota, noventa grados abriéndose hasta ciento ochenta en el punto más alto del salto, muñeca y rueda en el sentido de las agujas del reloj. juego en can massot, al lado del ambulatorio, en la canasta más cercana al edificio prefabricado, la que tiene el aro formado por una doble corona de metal, la autopista queda detrás. una mujer pasea un perro pequeño, parecido a un yorkshire. aquí nunca pintarán las líneas nuevas, tres puntos atrapados a seis veinticinco)

(movimientos lentos, coreografías de plomo y pasos que siguen rutinas. soy diestro, funciono como diestro pero prefiero el lado izquierdo, siempre ha sido así. tengo las manos grises y la piel tensa, la lluvia y el polvo. movimientos rápidos y juego debajo del aro, la vida en un metro de aire)
(la pista de baloncesto, la mañana en silencio, un no lugar. boto la pelota, corro un poco, lenta, pesadamente, lanzo a canasta, cuatro, cinco, seis metros, entran fácil, a veces estalla el aro y se va en cualquier dirección, es entonces que corro un poco más, entro o pivoto, empiezo a sudar, sé que todo está bien en el refugio)

(ni esta habitación ni aquella, un no lugar. un beso en el pasillo, un cigarrillo en el umbral, risas, palabras y silencios tranquilos, cinco minutos más de besos antes de llegar tarde otra vez, núria es vicente, es joana, es nora, es cualquier piel que haya amado, es cualquier piel mentira o culpable)

(siempre esas calles, las que recorría con lourdes hace un millón de años, cera y incienso, un no lugar al que siempre vuelvo porque es fácil volver, involuntario, criminales y fantasmas atrapados en una botella de cristal tallado, alfarería, san jorge, castilla y san jacinto, respirar aire caliente, respirar la vida entera)

(the reader, de stephen daldry, ayer la volvieron a dar, el corazón en un puño viejo y miedoso, el amor incondicional y trincheras de sueño con hanna schmitz hasta más o menos las siete, buenos días)

jueves, 5 de abril de 2012

(cuántos dimitris christoulas vendrán, lluvia floja, el día enmurallado con núria y la pequeña joana durmiendo en el sofá, me coge un dedo, me mira con sus ojos azul cobalto, beso sus mejillas, sonríe un poco, vomita entre las tetas de su madre, vicente fuma en el balcón, hablamos, reímos, bebemos cerveza, jueves santo, quizás otro día)

(después quedé con paco en el bar de la esquina de la plaza, una vieja se jugaba la pensión en la máquina de la entrada, no tengo voz, sólo quiero llegar muy lejos y estallar, hablar de trabajo es lo contrario a tenerlo todo)

miércoles, 4 de abril de 2012

(àngels dice de mí que soy suspicaz. suspicaz: adjetivo; receloso, inclinado a la sospecha y la desconfianza. ejemplo de uso: su carácter suspicaz le inclina a la paranoia. mi carácter suspicaz me inclina a la paranoia, el fin del mundo como estado mental)
(dibujo coños que son ovillos de alambrada, piernas abiertas, arañazos, escribo encima, las palabras, los incendios, los tachones y los lutos. todos los dibujos se parecen, lápiz y papel vulgar, todas las cárceles, las putas tentaciones, cualquier hilo de luz)
(a las once de la mañana, una llovizna fina y guarra, día intenso de trabajo, sueño y duermo a socavones, me arrancaría los brazos y las piernas y la cabeza, los metería en una caja, sería sólo un tronco tranquilo que buscaría quedarse quieto en la cama, respirando contra la manta marrón, sobre el musgo, los días y las jaulas)

(dormir y masturbarme, sólo querría eso. cerrar los ojos y fumar. suena brahms en la radio, apenas un murmullo resbalando por las paredes del estudio, soy el hombre impermeable)

(son las siete de la tarde, lavo los platos, ordeno la cocina, llego a casa tambaleándome y saludo a blas, siempre está en la puerta, limpio el teclado con alcohol —antiséptico general para pieles sanas, uso externo—, enciendo el ordenador, descargo el correo, ahora vamos a encontrar un lugar seguro para apretar y ahogar)

lunes, 2 de abril de 2012

(how can i find the right way to control, all the conflicts inside, all the problems beside, as the questions arise, and the answers don't fit, into my way of things, into my way of things mientras pienso alguna excusa que no sea muy patética para seguir encerrado en casa, declinando cualquier tipo de reunión social —una barbacoa, un partido de fútbol, una visita— que implique beber y hablar y mirar a los demás con algo de interés, la vida en las antípodas, acaba la canción)
(esta tarde ha venido al estudio el que fuera mi jefe durante todos estos años, marcel. el retiro en kenia le ha dejado un bonito color vacacional, aunque hay cosas que no cambian nunca por lejos que uno huya: la manera de dar la mano como si fuera un animal muerto y blando, húmedo, para qué apretar; el olor corporal lechoso y caliente, olor de granja o matadero, sudor de enfermo; la risita vacía, fingida, esquiva. cruzamos unas palabras de cortesía, todo va bien, yo tengo trabajo y él ha venido a recoger unos libros que todavía tenía por allí y a hacer un café con àngels, visita de diez minutos a las cinco y media. cuando se van, me lavo las manos, acabo el trabajo que estoy haciendo, borro el historial del firefox, apago el ordenador y enciendo un cigarrillo mientras)
(sueño que estoy metido en un ataúd demasiado pequeño, la madera es blanquecina y estoy enfermo y mi madre grita que sólo tengo que cerrar la tapa y no me importa porque me duele todo y no tengo miedo, pero sucede algo que no puedo recordar y entonces quiero salir de allí y no puedo y ella grita y despierto y)

domingo, 1 de abril de 2012

(sueño que estoy en sevilla y cruzo el puente de san telmo, que es mucho más alto de lo que es en realidad, y el agua hierve de peces negros y brillantes y les tiro pan que cae como si fueran copos)

(hay una mariposa nocturna que insiste en estrellarse contra la ventana. mientras escribo, siento que estoy mareado y empiezo a notar las manos y las teclas como algo cada vez más lejano y blando, las rodillas llenas de sueño, todo el fin de semana con esa canción en la cabeza y se enquista el estribillo, strung out in heaven's high, hitting an all-time low)

(de las cenizas a las cenizas. aquí no hay golpes de suerte ni palabras mágicas, tan sólo la vida vulnerable, el retortijón, las heces que añoran la enfermedad. suena el teléfono, vendrá isa, puedo salvarla de su miedo con un poco de conversación, me pregunto si ella puede salvarme de mí mismo, si yo quiero que me salve, si yo y el fondo del mar, los peces del sueño, si yo asustado y viejo)

sábado, 31 de marzo de 2012

(tu padre ha muerto, dice mi madre, y he comprado una palmera para poner sus cenizas. bien, claro, respondo. acabo de llegar a casa y es un sueño. justo después, como si el tiempo estuviese doblado sobre sí mismo, vuelvo a entrar por la puerta y el comedor está lleno de gente que no me resulta desconocida, la palmera ha crecido y las raíces han reventado el patio y el agua se filtra al parking y tenemos que pagar los destrozos, hasta muerto sigue jodiendo, despierto, le cuento el sueño a mi madre, ambos reímos, viernes de primavera)

(no dejo de pensar en una mujer en la manifestación del otro día: histérica, golpeando las mamparas externas del mercadona de la plaza pere quart, es alta, delgada, con gafas, sobre los cuarenta, lleva una chaqueta tejana con una bandera republicana cosida en la manga y el pelo recogido en una coleta, grita y insulta, nunca antes la había visto pero conozco a su pareja, se llama sebastián, tiene los dedos grandes llenos de pintura y la cara quemada por el sol)

(pienso en las lecciones morales que todo el mundo está dispuesto a dar, en aquellos que lo tienen todo tan claro y caminan a treinta centímetros del suelo. pienso en las imágenes del starbucks ardiendo y en lo que significa violencia y en qué líneas estaríamos dispuestos a cruzar. pienso en lo que me separa de la gente que está a mi alrededor, en la gente que quiero aunque no sepa cómo, en todos mis buenos propósitos que sólo son rayitas en un papel)

(la familia de sebastián hizo la vendimia en francia durante los últimos sesenta y los primeros setenta, en el barrio era respetados por ello, buena gente trabajadora, con el dinero que ganaron abrieron un bar —bar parada, en la carretera de barcelona—, eran un montón de hermanos y sebas era el penúltimo, todos grandes y idénticos, cabezones, con los ojos tristes y la nariz aplastada, jugábamos juntos cuando teníamos catorce años y nadie le podía quitar la pelota, no es que fuera bueno, es que era una puta bola de sebo que tardabas una semana en rodear, ahora no, ahora sólo es una montaña de farlopa y repentina conciencia social)
(sueño que hay mesas metálicas y sillas en una plaza pero sólo estoy yo y como un bocadillo y ahora también hay un perro pequeño que me mira, lo acaricio, me lame las manos, le doy trocitos de pan hasta que ya no queda nada y siento pena, podrías venir conmigo, despierto)

(otra vez esa plaza, un hombre negro camina tambaleándose, bebe leche de una botella blanca y come pan con hambre, la gente pasa por su lado como si fuera invisible)

(sueño con trabajo, pantallas de ordenador llenas de notitas amarillas con el mismo mensaje, un documento de dreamweaver que no vincula las imágenes, pasa el tiempo y el problema no se resolverá nunca, siento que fracaso)

(el aire empieza a estar lleno de polen, los ojos rojos, la vida en un montón de kleenex usados que caminan lentamente)

jueves, 29 de marzo de 2012

(desánimo porque todas las guerras están perdidas. recorremos el pueblo en el que vivo cerrando las tiendas que han querido abrir, buenas palabras, gritos y persianas que bajan un rato y después abren hasta la mitad y después abren del todo, gatos y ratones. democracia, la palabra mágica, la llave que abre todas las puertas, que valida los argumentos más tristes. tú tienes libertad para hacer huelga, yo para trabajar, dice una chica que debe cobrar setecientos euros vendiendo barras de pan en una franquicia de mierda. albert y yo pasamos el rato haciendo comentarios sarcásticos da igual sobre qué o quién, pero con predilección por un personaje con el kit de comisiones obreras, gorra, chaleco, chapas, adhesivos, panfletos y banderola. hace un día precioso, calor tranquilo y lemas que se corean sólo porque riman, pero ese tipo es capaz de joder unas vacaciones)

(una pareja de heavys que caminan de la mano, él lleva la sudadera negra llena de pelos de perro y ella es de color ampliamente azul)

(un hombre de mediana edad sopla una corneta de cien años y el ruido que sale es un estertor negro y antiguo, encharcado)

(familias enteras llenas de hijos, con pancartas improvisadas sobre trozos de cartón y palos de escoba)

(críos que se lían a patadas con las persianas de las tiendas, lo han visto en los mayores, aprenden rápido, pequeños cachorros de perfecto paleto)

(chicas que están pendientes del móvil y de lo que sucede en barcelona, el starbucks de ronda sant pere está ardiendo y se felicitan por ello)

(tres nazipunks de veintipocos a los que conozco de vista, el de la barba trabaja de cartero y lleva una camiseta de skrewdriver)

(una chica preciosa con un espeso flequillo negro, su pareja le acaricia la nuca, una niña juguetea a su alrededor, mosquita de color rosa)

(gente que aplaude desde los balcones, el sonido de un tambor, procesión de muertos vivientes, nuestra seguridad, nuestro futuro no están rotos)

miércoles, 28 de marzo de 2012

(guardar una foto doblada en el bolsillo, follar a escondidas, vomitar contra la nevera llena de imanes de colores, huelga general en veinte minutos, soy una suma de resultados que decepcionan, el hijo pródigo y el óxido en tus putas esperanzas)

martes, 27 de marzo de 2012

(hola, tengo la cabeza llena de explosivos, de mecanismos que no me dejan moverme deprisa, de grandes planes y resultados vagos. la cabeza llena de chicas que se tapan la cara y huyen en todas las direcciones a la vez. la cabeza llena de arena, vidas y desiertos, el miércoles es la cima de la montaña y el momento álgido de la piel vacía)
(también sueño con pedro arrabal jiménez, estamos en las gradas de una pista de cemento cubierta con planchas de metal, ahí jugábamos con dieciséis años, bajamos, hablamos, botamos, reímos, lanzamos a canasta y entran fácil porque todo es fácil —todo es tan fácil—, el sol que entra por los ventanales me deslumbra, despierto, martes sin excusas, estoy sentado en el borde de la cama, empapado de sudor, me seco con la camiseta, no veo nada, estoy medio dormido y son las dos de la mañana en el despertador negro que está en el suelo)

lunes, 26 de marzo de 2012

(la polla de ese hombre joven y atlético es un trozo de carne hinchada y tumefacta, tripa llena de silicona y hilos de nylon que le confieren un aspecto entre siluro y charcutería, lentas inyecciones con veinte centilitros de felicidad, el escroto lacio y vacío, tinta gastada en un tatuaje mal cuidado, siete minutos y veintidós segundos de profundo interrogatorio acerca de la belleza inútil, la belleza enferma, la belleza mentirosa y abisal, una gota de sangre, el sexo ennegrecido y enfermo, cuarenta y cuatro kilos de carne podrida en su matadero)
(sueño con daniel, con botellas de vino empaquetadas en una caja de cartón blando, con un barco gigantesco y oxidado y aguas de aceite negro, con la calle calvari como una rambla fría y tranquila donde los tilos dan una sombra que tiembla en el suelo, con una casa abandonada donde vive la madre de pedro arrabal jiménez, tiene las piernas llenas de varices oscuras y apretadas, me siento en una silla, miro hacia el cielo, quiero volver atrás pero no sé cuál es el principio, buenos días)

domingo, 25 de marzo de 2012

(sueño que cuido un niño, tiene diecinueve años y el cuerpo de un bebé enfermo, flaco y arrugado y pálido, con el corazón latiendo demasiado deprisa, como un cachorro asustado, no habla, lo envuelvo en trapos blancos, le beso la frente, siento que le quiero mucho, despierto)

(sueño que hay un hombre ante mí, estamos sentados en una cocina, paredes embaldosadas hasta media altura, intento tocar su cara y ésta cambia, ahora es un viejo con barba, ahora es una mujer pintarrajeada, ahora es un chico con un acné atroz, ahora es una mujer con síndrome de down, ahora es hasta cien o mil personas, despierto un poco)

(sueño que un perro pequeño me mira, me lame las manos, me guiña un ojo y sonríe, me ofrece su culo, hay más gente pero nadie parece advertir lo que está sucediendo, estoy sentado en el suelo y llevo unos zapatos negros demasiado grandes, están sucios, despierto riendo)

sábado, 24 de marzo de 2012

(el tiempo ralentizado. el chico de las zapatillas rojas simula la defensa de un contrario, bota, finta, pivota, se eleva, lanza a canasta con una suspensión tan lenta que recuerda el último salto de nijinsky, una vida entera en el aire mientras la pelota describe un arco infinito y entra limpiamente en el aro, swosh, así una y otra vez, swosh, swosh, pura irrealidad: nadie tiene diez segundos para tirar, salvo en las putas películas americanas)

(cansancio no equivale a sueño. alcohol no equivale a sueño. madrugada no equivale a sueño. los minutos como losas, la cabeza, los monstruos, los fantasmas, una paja, dos pajas, la ficción. me miro al espejo mientras el mundo duerme, los ojos rojos y los párpados viejos, me paso la mano izquierda por el vientre, un perro ladra en algún lugar, escojo desayuno, ducha, cepillo de dientes, escojo boxer y camiseta blanca con agujero en el costado, calcetines negros, jersey perruno de color beige, parka alemana que se cae a trozos, zapatillas negras y tejanos tristes, escojo manifestación de parados, gente que no me importa y a la que quemaría viva sólo por ver qué coño, gente a la que aprecio y respeto profundamente, verdaderos santos de la revolución proletaria, a santa compaña versión vanguardia y lucha obrera, escojo caminar lentamente, el tiempo ralentizado, escojo que no hay nada que escoger salvo nuestra buena parte de mugre y consigna, pedazo de epifanía)

viernes, 23 de marzo de 2012

(la mujer desnuda que se pinta un niño en el vientre, quiere estar embarazada, pienso en babi yar, siento pena mientras corretea por la casa, tiembla su carne blanca a cada paso)
(ahí dentro sólo hay pus, me digo, heridas, infección y peces muertos)

miércoles, 21 de marzo de 2012

(me miras por un agujerito del muro, te escondes como se esconden los niños que hacen travesuras, descubres quién soy, que huelo como un montón de mierda, que sólo tengo fantasmas y ceniza, movimientos mecánicos, mentiras y las manos sucias después de tanto escribir y arañar, buenas noches)

martes, 20 de marzo de 2012

(estar triste y arrastrar la cara por el muro, agonizar hasta que la luz se cae y se hace añicos a mis pies, hasta que se apagan las voces, carne caminando contenta hasta el barranco o la extinción. ayer descargué un recopilatorio de the go-betweens, bellavista terrace. la esperanza de darle al play y volver a tener veintinueve años. salgo del estudio a las seis y diez, cierro la puerta con triple vuelta a la izquierda y hace viento y huele a mar, sería una tarde preciosa para huir pero voy directo a casa y vuelvo a sentarme ante el ordenador durante un par de horas más, trabajos para isa, correcciones, dibujos, ella sonríe y yo me siento digno, sin muchas palabras pero digno, hoy ha sido un buen día de trabajo)

(huir sería comprar tabaco, sentarme en un bar, beber café con leche, mirar los trozos de carne sin sentirme sucio, desear una erección, perderme en el recuerdo de los besos limpios llenos de peces transparentes, cantando aguamarina y sanatorio y hierros oxidados)

domingo, 18 de marzo de 2012

(sueño con francisco javier y manuel cayetano, era gemelos y estudiaban con mi hermano menor en el colegio, buenos chicos trabajadores, francisco enlataba carne de caballo, él mismo mataba los animales con un golpe de mallo en la frente; manuel cayetano atravesaba el atlántico y el pacífico y todos los mares y estrechos en un petrolero, era el capitán, nos encontrábamos en una fiesta o una feria, todo luces y caras familiares, ruido y calor, abrazos, sonrisas, caras de sorpresa, íbamos del petrolero al matadero, de la carnicería a la noria, había un muro hasta el rompeolas y allí tirábamos las pieles al mar)
(sueño con una mujer desnuda que se pinta un niño en el vientre, quiero estar embarazada, me dice, pienso en babi yar, siento pena mientras corretea por la casa, tiembla su carne blanca a cada paso)

(sueño con hans, un alemán viejo que nunca tiene frío, la piel quemada por el sol, arrugas profundas cuando sonríe, hago dieta para perder veinte kilos, sigue sonriendo, hans está delgado y con veinte kilos menos será un esqueleto moviéndose despacio)

(es una casa grande en medio del campo, hay chiquillos en columpios viejos y coches a medio desmontar)

(sueño que tengo un reloj que se para con facilidad, me acompañarías al médico, pregunta mi madre, tiene miedo de mi respuesta, sí, claro, a qué hora, a las cuatro y cuarenta de la mañana, un análisis de sangre de madrugada, está enferma, se pone un gorro de lana, nos vestimos en silencio, chaquetas abrochadas, tengo otro reloj en el bolsillo y no funciona, está oxidado y nadie puede arreglarlo, despierto y la boca llena de arena y humo)

sábado, 17 de marzo de 2012

(jueves por la tarde, mònica y yo bebemos cerveza, no hablamos, bostezamos, ella fuma, las conversaciones en las mesas que nos rodean contaminan el aire, nos vemos de vez en cuando, nos ponemos al día, qué día, no hay día, dentro de un rato volveré al trabajo, estos últimos días han sido atroces, la vida es una zanahoria ahí, sólo tienes que cogerla y buscar la siguiente, llámala futuro)
(madres y padres con pequeños en brazos, la tarde en comunión con la bondad del consumo, las calles, la puerta del colegio, cualquier centro comercial, todo está abarrotado de pieles de tamaños parecidos, enjambres de sacos sucios que actúan sin pensar, lo quieren todo y lo quieren ahora, comer, saciarse, seguir comiendo, ninguna diferencia con los muertos vivientes que esperan un ruido —una señal en el bosque, un movimiento que signifique vida, un cristal roto, cualquier cambio en la nada que les rodea— para entrar en la granja del viejo herschel y acabar con todo, si es que quedaba algo, capítulo doce, segunda temporada, the walking dead)
(sueño que estoy pintando y superpongo capas de pintura con las manos y la situación se me escapa de las manos y los colores se mezclan porque están demasiado líquidos y podría haber escrito encima y después tacharlo, es algo que hago mucho, escribir y tachar, borrar, morderme la lengua, romperme los dedos, apretar el corazón y los dientes, respirar sin respirar)

(el caso es que los cuadros están allí, en el suelo, son seis, las seis telas en blanco que aún tengo en casa y ahora están llenas de capas de pintura azul y blanca, también otros colores, amarillo cadmio y rojo y mezclas sucias de todos ellos, estoy en un sitio que no reconozco pero sé que es manresa, quizás es una fiesta o la sobremesa de una cena, es tarde, miro constantemente el reloj, hay una chica que me habla, le gusta lo que hago y me halaga aunque me parezca una mierda, creo que es tarde y tengo que irme, mañana trabajo, es la una y media y aún me queda una hora larga hasta casa, la chica me acompaña, salimos a la calle y está llena de gente, unos chicos chutan pelotas de cuero y se esconden en los portales, me enfado y me enfrento a uno de ellos, pierdo los papeles, despierto)

(antes de eso, el hombre de la cazadora roja llega con una botella de vino dulce y especiado, todos le conocen, le echaban de menos, estaba trabajando, le abrazan, es la pareja de alguien que quiero aunque no sé bien qué significa eso, me siento incómodo, celoso, bebemos directamente de la botella, aparta los cuadros y la pintura se mueve, me pide disculpas aunque pienso que no es importante, pero respondo seriamente, como si hubiera ocurrido algo muy grave, siento que estoy fingiendo un interés que realmente no siento, eran sólo manchas y no las sentía como propias con tanto color brillante)

(el vino tiene color azafrán, ha llovido, tengo las manos suaves, mezclo los colores encima de una mesa con mantel de tela blanco, el hombre al que me enfrento es un tipo enorme y pelirrojo que podría matarme con sólo pensarlo, seguro que hay muchos más detalles que podría escarbar pero, pero nada)

viernes, 16 de marzo de 2012

(un estercolero tan grande como el mundo en la televisión, la apagaría a patadas, el sueño me vence mientras escribo, cansancio, pena y lucidez, cruzo las piernas, me acaricio el pecho, los muslos, la polla, como fresas, pienso en lourdes, qué estará haciendo, llueve en sevilla, ella también se levantaba temprano, ha sido un buen día de trabajo, no he aprendido nada pero ha sido un buen día de trabajo, me miro las manos y el último cigarro en el paquete, soplo y desaparezco)

martes, 13 de marzo de 2012

(la vida de los demás ha dejado de interesarme, corazón de humo, apenas un mordisco de pan caliente y mantequilla, la noche sin celofán, sin medicación)

(días de trabajo que no prometen nada más que eso, trabajo, una noria de horas ocupadas y el vacío después, la libertad es un pez que boquea en el suelo, ahogándose, por mucho que me aleje siempre está a mi lado. hoy he soñado con jeringuillas llenas de algo blanco, un pinchazo en el corazón, despierto y sigo arrodillado)

lunes, 12 de marzo de 2012

(uno. miro la pantalla, dibujo unas líneas gaseosas en varios tonos de azul, remolinos y ciclones que no servirán de nada, todos acabaremos ahogados, río y bolsillos llenos de piedras)

(dos. no sucede nada, todas las rutinas del día son una amplísima coreografía que no sería difícil registrar, trabajar, comer, dormir, cagar. en medio, una hermosa nube de algodón rojo. en medio, una llamada de teléfono. en medio, un espejo y la frente llena de arrugas, los ojos del pescado)

(tres. la lupa se detiene en los dientes, ligeramente rotos en los bordes, blancos, heridas metálicas en el fondo del mar, la barba rala y las canas, la piel como una jaula llena de animales asustados, perros que nadie quiere)

(cuatro. la lupa en el corazón, la lupa en el amor quieto y el amor ausente, ceniza después de la gran guerra)

(cinco. recordar, ir más allá, entornar los ojos. mi madre sigue allí, incapaz de moverse de la cama, quieta en un charco de sangre, mi hermano y yo limpiamos como podemos la hemorragia, somos demasiado pequeños para saber leer, la luz brilla en el borde del vaso, me puedo pasar horas sin beber, hipnotizado por ese círculo que se acerca y se acerca hasta que desaparece)

(seis. mariposas atrapadas en una red, no hay nada más, un chiquillo que mira el torbellino sin entender, miro al chiquillo que fui y me sorprendo, la eterna maraña de mariposas, la vida en el anzuelo sin saber qué hacer, sin sentir deseo nunca más)

(siete. un desierto, una lámpara, las noticias, las mentiras. vienen los lobos y lloro, estoy en las antípodas de entender mi papel aquí, cien años sin lluvia, de aire demasiado caliente para ser invierno)

(ocho. escribo y reescribo el mismo muro de palabras, una y otra vez, mi nombre en el muro como la explosión de una estrella, una alambrada incapaz de olvidar, una partitura hecha de arañazos)

domingo, 11 de marzo de 2012

(uno. pienso en ròmul, en sus camisas blancas y la violencia que respira cuando bebe, me gusta su piel oscura, me gustan sus pies torcidos cuando camina y sus zapatos de tarado en primera comunión, tengo diecinueve años, me corto el pelo con una cuchilla de afeitar, la puta cabeza llena de trasquilones, son buenos años, grandes años de plomo y esperanza)

(dos. un escenario y una pareja folla en penumbra, se escupen y se insultan, ella se corre entre gritos, él se derrama dentro de ella, no en su cara, dentro de ella, la música es de algo tan horrible como wilco o elton john, cuando se encienden las luces, saludan entre aplausos y vuelven a su triste vida de animales vencidos)

(tres. tocar un piano desafinado mientras el polvo se come los dedos y las ganas, así se componen los acordes y el aburrimiento)

(cuatro. cazadores de nazis —serie producida por la bbc, la puta basura más grande que uno puede esperar sábado tras sábado—, las rejas en el alma, una acera llena de latas de cerveza vacías y la pantalla llena de czesława kwoka)

(cinco. una batería de preguntas sin respuesta porque me gustaría sentarme en una escalera y mirar a la cámara con cara de persona interesante, contento de tener algo que explicar)

sábado, 10 de marzo de 2012

(pienso en iñaki rekarte, pienso en yoyes, pienso en nada más porque tengo las tripas ardiendo y la noche en el wc y en un sueño con piscinas de agua caliente en islandia y un hombre que se llama nieveciente y me fascina, peces de colores entrando y saliendo de un volcán de coral)

viernes, 9 de marzo de 2012

(hola, tengo diecinueve años y la universidad me importa un puta mierda, me paso las tardes fumando en el veintisiete de pepe el satélite, nos metemos bauhaus y joy division hasta querer ahorcarnos, the passion of lovers is for death, said she, bajamos al local de ensayo y bebemos cerveza de litro que compramos en la bodega de la esquina, pilar y sus diez hijos mongólicos, seguimos quemándonos los dedos hasta las tantas, así hoy, así mañana, eran realmente buenos esos años negros)

jueves, 8 de marzo de 2012

(but through it all i kept my eyes on you. a mil metros de profundidad, la presión es enorme, la vida es sólo química, reacciones que se producen entre átomos y moléculas, un desierto y una pared desnuda, salpicar gilipolleces cuando no se tiene imaginación ni brillo en la punta de los dedos, la televisión encendida esperando nada)

(una mujer gruesa con las bragas negras manchadas de flujo, hay botes de detergente derramados en el armario de la habitación, follaremos en el patio de luces, llueve, hay columpios rojos desmontados que tendría que llevar a casa de isa, marcel ha vuelto de kenia, àngels está contenta, nos mojamos todos bajo la puta lluvia, enseño a leer a un niño con síndrome de down y cuido de él, que no tenga frío, una playstation encendida con la última versión del príncipe de persia saltando sobre espadas, despierto, me dejo atrapar, después viene la bombilla y revienta, buenos días, bendita obsolescencia programada)
(hoy he comido patatas hervidas y he soñado que llovía y me empapaba y ha estallado la bombilla de la habitación al encender la luz, eran las cinco y algo. hace un rato ha llamado daniel y hemos estado con helicópteros y restaurantes, messi es la mejor anestesia para seguir durmiendo)

(saltan los plomos, las velas están en la alacena de la cocina; las cerillas, en la encimera, el contador en el pequeño armario de la entrada, la vida a tientas, en el huracán que viene y está lleno de ceniza)

miércoles, 7 de marzo de 2012

(llaman a la puerta y es les, por si vemos juntos el partido en su casa, me hundo en la silla, prefiero quedarme aquí, con mi jersey negro lleno de electricidad estática y la película de la segunda cadena, con el cuenco de sopa y los calcetines sucios en el suelo de la habitación, prefiero quedarme aquí y elevarme y desaparecer)

(llaman a la puerta y es blas, el vecino del tercero cuarta, llaman por teléfono y alguien tiene grandes planes para mí, un correo electrónico en la bandeja de entrada del thunderbird me recrimina mi poca atención y mis pocos detalles y mis muchos silencios y mi casi nulo interés, pronto será abril, pronto el verano y el asfalto caliente, pronto otro invierno enfrentándose a éste que no quiere acabar, el zoológico hacinado de animales vencidos —hembras preñadas, machos ociosos, los sacrificios de hoy, la prosperidad de mañana—, el pequeño oskar aporreando su tambor de hojalata hasta que las palabras se derramen como antes)
(tarde de fútbol equivale a no decir nada, silencios cosidos con hilo de pescar, piezas que faltan en los ojos, imposible ver dónde acaba el cable tendido entre dos cielos y cuál es el siguiente paso, el beso y la devoción al monstruo)

martes, 6 de marzo de 2012

(reducir el sexo a bofetadas, pollas, culos y coños, bocas hambrientas, mordiscos y orín. reducir el sexo a insultos y saliva, lágrimas y rímmel ensuciando los ojos, arcadas y malos movimientos copiados a otros cuerpos, semen en la cara, grito de animal que muere una y otra vez. reducir el sexo a pena y culpa y vergüenza, bonita carnicería de elefantes)
(el cuerpo se transforma en algo desconocido. pere, otro viejo que se muere lentamente, mieloma múltiple, hablo con su mujer en la esquina, vivimos cerca, hablamos, me cae bien, es una buena hijadeputa del pp pero me cae bien, ha sido peluquera toda la vida; su marido, impresor, estudié con su hija, a todo el mundo se le caía la baba con su hija a los dieciséis años, volver a meter la vida en el agujero)

(en qué se transforma el cuerpo cuando. porque vuelve a hacer frío y no hay nada que parezca suficiente para guardar el calor dentro de la piel. begoña me escribe, me manda fotos de aitana, está graciosa disfrazada de mejicana, su marido sigue sin trabajo pero no se desanima, tiene proyectos, es importante tener la cabeza clara y no dejar de pensar en el futuro, todo saldrá bien, guardo las fotos y no las volveré a mirar, por mucho que me hayan emocionado)

(mi madre me envía fotos del sábado, víctor sonríe, mi hermano sonríe, noemí sonríe, mi madre sonríe, todo el mundo sonríe y la película se llama liberad a willy)

lunes, 5 de marzo de 2012

(historia de supervivencia en la charca de la empresa, la cabeza en un agujero de trabajo y bien, qué bien, mejor así, mejor no pensar hasta que llaman por teléfono y salto, no estoy acostumbrado a que me suene el ring histérico en la nuca y además tengo frío y me duele el costado y me duele el tobillo y me quejo y gruño y rebuzno y rechino pero estoy contento porque no tengo un sólo segundo para pensar, todo perfecto, jilguerito en la jaula metálica hasta que suena el timbre y bajo a abrir y una chica sonriente, dulcísima y mugrienta me pide una moneda, el chándal lleno de mierda, el pelo rojo en un nudo, zapatillas blancas y doradas, es idéntica a begoña y de pronto pienso en ella, en qué estará haciendo, en su marido y en su hija y en todas esas cosas que antes estaban y que ahora ya no están y es entonces que ya no hay trabajo que me salve, todo es un incendio y el mecanismo de succión y fricción me arranca el calor en los ojos mientras cierro)

domingo, 4 de marzo de 2012

(la esperanza como un cachorro tibio que cierra los ojos y se relame la nariz. un pájaro en el corazón que sueña con el gancho del que cuelga el animal mientras se desangra, con el hombre que clava el cuchillo que abre su vientre, con las tripas que caen y el charco en el suelo, con las paredes blancas embaldosadas y la manguera de agua fría, con las botas de plástico, con una sala llena de espejos y nuestra imagen al final del túnel)

sábado, 3 de marzo de 2012

(hola, me he quitado el pelo de la cabeza y de la cara, mi nombre es kurtz y tengo sentido del humor aunque me pase el día pensando en cosas feas, esta selva es un paraíso sudado que huele a asfalto, silencioso, sin santos en los que creer)

(el cumpleaños de víctor, el hijo de mi hermano, trae bajo el brazo impagables escenas familiares, tantos regalos, tanto papel, tantas caritas de asombro mirando el reloj)
(cambiar el sistema o reventarlo, soplar las putas cenizas, las terrazas llenas de gente que viste igual y piensa igual, cuerpos en ganchos de carnicero, las manos frías, niños que esquivan besos, un millón de muertos en las putas tripas)
(un trabajo alienante, consumo y pornografía para seguir vivo. el único talento que el sistema necesita de ti es tu capacidad para devorar pollas. quién quiere cambiar el sistema, si sólo necesitas una posición de privilegio. black mirror, de charlie brooker)
(me miro al espejo, me enseño los dientes, no sé qué clase de animal soy, ya no tengo las manos ásperas, respiro con dificultad, el alma en bombardeo, los pasos vacíos y culpables)
(hundir la mano en el agua y sentir la piel fría, el torbellino, cerrar los ojos, el día empieza y sólo es un paso más, equlibrista)
(sueño que estoy en un barco diminuto y muy alto, como un rascacielos clavado en algo que sé que es un mar pero que se mueve hacia arriba, una corriente vaga, podría ser un río de caudal amplísimo, no sé, el caso es que es la punta del iceberg y todo son escaleras y terrazas y gente que no conozco y es de noche y si miro hacia abajo sólo distingo un hervidero de peces negros, demasiados peces ahogándose, brillantes, temblorosos, enormes, despierto, primer sábado de marzo)

viernes, 2 de marzo de 2012

(me dibujo una sonrisa pero sólo es un borrón, nudos y enredaderas convirtiéndome en un monstruo, es viernes y tengo una tonelada de trabajo para la semana que viene, debería ser positivo si no fuera un placebo, otra pastillita azul, lo que soñé se ha ido desvaneciendo a lo largo del día y ahora sólo es un puñado de palabras inconexas, cada vez soy más pequeño, pronto sólo seré una mota de polvo con el corazón incendiado y la rabia mordiendo en la boca, feliz viernes que suma y sigue)

(doce barritas de plastidecor nuevas a estrenar, unos labios rosados que respiran letanías, dolor de espalda y fósforo en los ojos, los días a trocitos, la piel, el nudo, el miedo, liarme a patadas con la puta madre de cualquiera)

jueves, 1 de marzo de 2012

(pienso en el italiano del rincón, sucio y aceitoso, incomprensible con su frío y sus pies desnudos. pienso en vicente sacando trombones bajo la luz amarilla, camino de la furgoneta aparcada en la plaza. pienso en los dibujos de tiza en la pared, llamaradas azules y naranjas a trazos finos, pequeñas explosiones sobre pizarra gris, chicos modernos de barcelona con chaquetas de lana y gorros de lana y gafas de sol y barbas y pantalones de tres tallas ridículas. pienso en gem —ella lo pronuncia shame—, es brasileña y deliciosamente culona y en cómo insiste en mi amor de treinta euros en un portal, la mesa y el café)

(pienso en las cabras enfermas y en cómo esas chicas se defienden, animales despellejados a medias y cómo el agua brilla en su piel llena de cortes. pienso en la polla del pequeño retriever marrón, nueve meses y polla de viejo sin ganas)

(la ciudad quiere arder, jóvenes terroristas encapuchados en el recinto de la universidad, criminales organizados pagados por bilbao, todo debería estallar de una puta vez)
(sueño que estoy en una pensión en la calle portaferrisa, a la izquierda según bajas por portal de l'àngel, una habitación grande con luz cálida, no son camas, sólo colchones ordenados en el suelo, están mis amigos pero sólo reconozco a míriam en un extremo de la sala, ella duerme, todos tenemos edredones amarillos, sueño que despierto y son las tres, que despierto y son las cuatro, me levanto en silencio y salgo a caminar, la ciudad casi vacía, sólo prostitutas, una chica alta y joven y guapa me aborda y camina conmigo, se llama gem —ella lo pronuncia shame—, sólo lleva ocho semanas en españa, al principio me incomoda pero después me inspira ternura, no llevo dinero ni tengo ganas de sexo, nos sentamos en una terraza que abre temprano pero nadie nos atiende, son las siete de la mañana y debería volver a la pensión, ducharme y ir a trabajar, nos despedimos, le pido su correo electrónico, gemgranda con un montón de números que seré incapaz de recordar, le doy el mío y ella ríe)

(bajo por portal de l'àngel patinando sin patines por un suelo de mármol blanco y brillante, choco contra paredes cuidadosamente pintadas con tiza, dejo borrones, ya no queda nadie en la pensión, sólo míriam y sigue durmiendo)

(en la pensión también vive un italiano sucísimo y enfermo, envuelto en un lona de vinilo de color azul, inmóvil en un rincón, me acerco a él, me ofrece la mano y se la beso, me habla en su lengua y no entiendo nada)

(en un sueño anterior, recorremos un río con las orillas llenas de cabras moribundas, viajo con gente que no conozco en una barca plana y larga, sólo tenemos que empujar los animales a la corriente para que se ahoguen pero se transforman en chicas llenas de heridas, vestidas con harapos, que intentan defenderse)

(hay que lanzar al agua a los perros grandes, alguien tira un cachorro de retriever marrón, el agua es poco profunda y salto para salvarlo, el perro tiene polla de persona adulta y tiene miedo, lo dejo en la orilla, tiembla, despierto)

miércoles, 29 de febrero de 2012