miércoles, 29 de febrero de 2012

(sueño que estoy en mi habitación y un canal informativo hace un amplio seguimiento de la noticia del día, la fuga de john pinone —mítico pívot de estudiantes en los ochenta— y chief, un jefe cherokee, hacia canadá, amenazan con tirarse a las cataratas del niágara para denunciar la situación de las naciones indias desde la llegada del hombre blanco, hay una amplia cobertura del hecho, con estupendas dramatizaciones desde el mayflower y los padres primordiales hasta más o menos nuestros días, con profusión de testimonios y imágenes evocadoras de los primeros tiempos y la expansión hacia el oeste y la guerra y etcétera, también de helicópteros siguiendo a distancia a los fugitivos)

(sueño que estoy fascinado y mi cama no es mi cama, es grande, de madera, desisto de tenerla bien hecha, una chica vive debajo de ella, como en una habitación paralela, escondida, subterránea, es algo que no entiendo pero no me da miedo)

martes, 28 de febrero de 2012

(you've been seeing things, in darkness not in learning, hoping that the truth will pass, apretamos los muslos, los puños, los dientes, soplamos ceniza y las pieles secas de rutina, preparamos una vez más el fenol en el corazón, la cama revuelta, aventuras en la isla desierta y cien días para seguir durmiendo)

lunes, 27 de febrero de 2012

(una puerta negra en el fondo del mar, en el cielo cayéndose, puertas como borrones ardiendo, puertas con disculpas escritas a arañazos, todas las puertas en el acantilado)

(los días en el trabajo son extraños, el barco hundido y el agua al cuello, el dinero sólo alcanzará hasta más o menos el verano y después ni idea, saturno comiéndose a sus hijos, me aplasto delante de la televisión, sarah wiener electrocuta pichones para la cena, suena el teléfono y es daniel, hablamos, una canción de standstill, imagino una huida y apenas puedo)

(noventa voltios sobre la cabeza de una paloma blanca, no sufre, sólo se ahoga, se desangra colgada de un gancho brillante como un pez, soldados en la trinchera, nuestros mejores jóvenes ahogándose en el mar)

domingo, 26 de febrero de 2012

(hasta dónde serías capaz de llegar con tus recuerdos. black mirror, de charlie brooker)
(sueño que llego a casa y hay una especie de reunión familiar, mi madre, mi padre, su pareja, un niño pequeño que debe ser el hijo de ambos, también están mis amigos, reconozco a paco y a marina, también están xurru y javi, seguro que hay más gente, todos sentados en un sofá grande y muy tranquilos, ellos han venido y han cambiado los muebles de la cocina, al hacerlo han aparecido unas manchas negras de humedad, la semana que viene pintamos y listos, agradezco sinceramente el detalle, son buena gente, intento estar en calma pero no entiendo qué coño hace mi padre ahí, más viejo, más flaco, su mujer está callada, juraría que él la maltrata y yo me siento cada vez más incómodo hasta que fuerzo que se vayan, él se acerca para besarme la mejilla y le rechazo tomando su mano en un apretón mínimo, hago lo mismo con el niño y con la madre, se van, me siento bien al cerrar la puerta)

(al principio intento aparentar normalidad pero me hierve la puta sangre, no sé qué estaba haciendo mi padre en mi casa y sé que eso es cosa de mi madre, no entiendo por qué lo hace si sabe que mi relación con él es inexistente, así que me comporto educadamente y con ironía, pero ella se muestra distante y en cada una de sus palabras deja patente su admiración por él, cosa que me va sacando de quicio hasta que llega un momento en que no puedo más y estallo pero ella me mira con desprecio, haciendo gala de esa estupidez o superioridad moral que me revienta, enrocándose en su letanía de argumentos infantiles)

(la situación debe ser incómoda para mis amigos y me da lo mismo, me gustaría que todo el mundo desapareciera de allí en ese momento, paco abofetea a mi madre, ya basta, carmen, y ella despierta como de un sueño, como si todo lo que ha sucedido le extrañase mucho más que a mí, siento alivio)

(el sueño cambia y estoy junto a xurru, él conduce por la carretera que bordea el río, está anocheciendo y hay bloques de viviendas de protección oficial a la derecha, junto a un camino que sé que no existe, hay ventanas con la luz encendida y él habla y habla)

(el sueño cambia y estoy con david, vamos a un cine de veinticuatro horas, proyectan una película gay, está en algo mucho más profundo que un sótano y la única manera de llegar allí es de un salto a partir del último tramo de escaleras, no me siento capaz pero lo hago sin dificultad, david me ofrece tabaco, un cigarro liado torpemente al que corto el papel sobrante, lo enciendo y el humo es una columna fina, rápida, espesa y blanca, estamos junto al aparcamiento y entonces llega les en su ropa naranja de trabajo, parece resfriado pero sólo está acabando de empujar farlopa, sé que si lo supiera isa se moriría de pena, despierto y ya está)

sábado, 25 de febrero de 2012

(dime que tú también te follarías un cerdo para salvar a la mejor persona del mundo. black mirror, de charlie brooker)
(soñar escenas cotidianas de rutina laboral, despertar, todo así y cada día. también la boca áspera y salada. también picor en las piernas y el torso y rascarme hasta hacerme heridas. pienso en mi lugar de trabajo, algo que defender. mil ochocientos euros de pérdidas en enero, cantidad presumiblemente parecida en febrero. cantidad mayor en los doce meses anteriores. seguir nadando, para qué. hundirse, para qué. tragar saliva, apretar los dientes, para qué. es sábado y la perspectiva de beber para comportarme en sociedad me resulta aterradora, la guinda del puto pastel)

viernes, 24 de febrero de 2012

(el humo y los cuerpos blandos, la vida detrás de nada, los hilos del títere, las voces y las cantinelas eternas, el afecto agazapado detrás de un coño tan vacío como mi corazón, setenta años más tarde y no reconocer a nadie)

jueves, 23 de febrero de 2012

(lo comprendo y deseo continuar, me siento un poco contento, compro tabaco, pantalones con las rodillas gastadas, una chica camina delante de mí, entra en la autoescuela del viejo tatché, pienso en mí mismo al volante de un coche, sentado en una silla con el código de circulación entre las piernas, realidades incomprensibles, un semáforo en rojo, la entrada a la autopista y la tarde azul mientras me estrello, vueltas y campanas)

(pienso en los blogs que tienen contenido para adultos, caballos que chapotean en un río de cristal, libros de mil páginas escritos por maravillosos escritores que eligen ahorcarse para completar su obra, el aire apesta a viernes y a cordero desangrándose en el suelo de una habitación embaldosada hasta el techo, fiesta y letanías y puños en el culo y declaraciones de amor en una terraza con la ciudad a nuestros pies)

(de vez en cuando, voces con preguntas de cortesía, carreras de obstáculos, sonrisas que son puñetazos en la frente, silencios como ventanas enrejadas)

(pero no, estos días están bien, trabajo con luz natural, siento que sirvo para algo, es como si fuera una mierda de hámster contento de tener una rueda ridículamente pequeña que conducir a toda velocidad, la boca llena de pipas, el cerebro pisoteado por)

miércoles, 22 de febrero de 2012

(una colección de mandarinas blandas en la cocina, en el mármol junto a la puerta del patio, pelarlas con cuidado, sentir cómo revientan entre mis dedos, comer lo que pueda aprovechar, tirar el resto, oler a fruta dulce hasta mañana por la mañana, calentar sopa, escuchar una canción, volverla a escuchar, cruzar las piernas y apretar fuerte los muslos, pensar en el trabajo de mañana mientras esa canción no quiere acabar nunca)

martes, 21 de febrero de 2012

(salí un rato con isa esta tarde, bebí café con leche, bebió chocolate, dulce, quizás con demasiada azúcar, también comió un donut, sonaban canciones adolescentes en el hilo musical, la camarera se llamaba antonia y tenía las tetas grandes, la camarera se llamaba esther y era un hermoso petirrojo, la camarera no tenía nombre y sí gafas de lupa, hablamos de bastantes cosas y no me sentí mal, al contrario, hablamos de lo que significa madurar y también pensé bastante en las milicias drusas de mediados de los ochenta y en las varas de medir lo que es bueno y lo que es malo y en otro montón de cosas que sería incapaz de escribir porque me arañan todo el tiempo)

lunes, 20 de febrero de 2012

(la cabeza llena de pájaros hasta que me estalla en un alboroto de plumas, equilibristas con una inyección de fenol en el corazón, un cementerio de elefantes como excusa, esta pantalla de ordenador, un bucle de preciosa pornografía mientras petula clark canta downtown, everything's waiting for you)
(cruzo una pista de cemento en la que unos niños juegan a abrirse la puta cabeza con una pelota de cuero amarillo, dentro de un par de minutos me encontraré con eva y el pequeño pol, insulso cachorrito de tres años, ella embarazadísima debajo de un anorak verde, qué impulsa a la gente a seguir pariendo, hablamos unas palabras, nos enseñamos los dientes y las arrugas en la cara, somos animales despanzurrados y tan sonrientes como un lunes)

(pienso en una casa pequeña en la que ser feliz, cálida, tranquila, acogedora. pienso en esa misma casa como un infierno cercano y frío, cada habitación luminosa tiene una puerta a un sótano diferente, en cada sótano, un cuerpo reseco colgado de un gancho, mi amor es una carnicería, el fango del somme, una cámara de gas, sólo tienes que querer la venda en los ojos, el monstruo y las galletas, es allí donde quieres estar)

(así pues, sonríes y abres la puerta, nunca estarás mejor que ahora)

domingo, 19 de febrero de 2012

(quién vive en la piña debajo del mar, bob es-pon-ja. shame, de steve mcqueen, es el verano azul de las adicciones al sexo, material desaprovechado por miedo a hurgar en la herida, una puta lástima, un espejo roto)
(no puedo dormir, pienso en trabajo, repaso mentalmente las rutinas del viernes con la sensación de haberme saltado algún paso, un correo electrónico a tania galán con el último cambio en su puto dossier de mierda, la boca salada y espesa, té en la cocina, escribo, apreto los muslos, apreto los dientes, palabras como animales muertos en una cuneta, las manos ásperas manchadas de sangre)

sábado, 18 de febrero de 2012

(hola, todo el mundo tiene buenos consejos para mí, soy el pez más grande del río, el que no se deja pescar, telarañas en sábados que no sirven para nada)
(sábado de carnaval, fina capa de hielo por la que caminar con cautela, disfraces y antigripales, papel higiénico húmedo y cuidadosamente doblado, leer sobre lo que significa ser puta, pausa, máscaras y insomnio)

viernes, 17 de febrero de 2012

(sueño que una chica me besa y nos abrazamos y no se desnuda, sólo se queda en ropa interior inocentemente blanca, estamos en una casa que podría ser la casa de begoña, mi madre vive allí, hay una fiesta, todo está lleno de gente que no conozco, esa chica me besa, es como volver a los tiempos del instituto)

(maria cinta castells me pregunta por juank, tú le conoces, es tu amigo, necesito follármelo al menos una vez por semana, nos lavamos las manos en un bidet, podrías decírselo, podrías decirle que me busque, necesito que sea en casa de sus padres, como cuando)

(despierto mucho antes que el despertador, un yogur, vuelta a la cama, escribo algo y eso significa escribir nada, ha pasado un día entero y el viernes es una bala de punta hueca estallándome en la puta cabeza, en un extremo de la cuerda está infiltrados, de martin scorsese, en el otro está adventure time y su incomprensible realidad de dibujo animado, una suerte de pocoyó para cuando sólo tienes alma de burdel)

jueves, 16 de febrero de 2012

(las últimas fotografías en la pantalla antes de apagar el ordenador, piernas con cicatrices, pollas follando culos, líricos abrazos en calles lluviosas, camas deshechas, no te arrepientas de nada)

(las últimas palabras antes de apagar el ordenador, jeremy lin, el mundo y el colapso, malos poemas de chicas seguras de sí mismas, listas de síntomas, consejos para una vida mejor encerrados en una canción de pj harvey)
(una receta de cocina con la que triunfar en navidad, cúmulo de tragedias cotidianas, los pies fríos y los dientes apretados, todo apretado, el dibujo de una flor entre los muslos, la tristeza del exilio y las heridas dulces)
(la vida en un truco de magia, conejos y chisteras, pañuelos anudados, cartas y monedas que aparecen y desaparecen, suena el timbre, niños como caballos en el pasillo, paisajes aéreos en la televisión sin volumen, aguantar sin respirar, preciosa luz amarilla que invita al incendio)
(ostia puta, los días se amontonan en la semana más larga del mundo, lenta y inflada como el vientre de un muerto, mi propio vientre lleno de palabras grises y húmedas, el desánimo debajo de las uñas)

(trabajo con la sensación precisa de estar haciendo siempre el mismo trabajo, tiemblo y gruño y pinto rayas en papeles malos, lápices de colores, escáner, photoshop, el sueldo llega diez días más tarde, creo que nunca más dormiré desnudo)

(me acaricio los dientes con la lengua mientras escribo, el cielo del paladar, el interior de las mejillas, las encías, cierro los ojos, borro y escribo, soy incapaz de concentrarme aquí)

miércoles, 15 de febrero de 2012

(mensaje catalogado como spam en la bandeja de entrada del correo electrónico, remite antonio lópez, contenido del mensaje: fantásticas tragaperras y grandiosos torneos, juegue aquí, descargue y deposite ahora y su bono de bienvenida se acreditará en cuestión de segundos, ¡iniciando el camino a un futuro mejor! http://interest-money-goods.com.ua; fin del mensaje, a un clic de ser feliz para siempre y yo sin saberlo, enjoy a fantastic gaming experience)

martes, 14 de febrero de 2012

(podríamos ir a ver el partido a casa de javi, propone les, te paso a buscar, no me apetece demasiado, me cuesta decir que no pero al final lo consigo, necesito estar solo, estar tranquilo, en silencio, necesito poder cerrar los ojos y sumergirme, acoso y derribo, un montón de tíos en pantalón corto es el puto infierno)

(salimos del trabajo a las seis y diez, acompaño a paco hasta el mercadona porque tiene la nevera vacía, vuelvo a casa dando un rodeo, ceno temprano, de pie en la cocina, flaqueo a oscuras, el dolor se dilata en el tiempo y se convierte en un monstruo de diez años que me vomita en las manos)

domingo, 12 de febrero de 2012

(la cabeza en un mundo que se hunde. el señor joaquín —el marido de ángela, en el primer piso, primera puerta: los únicos vecinos por los que siento aprecio— se muere en una cama de hospital con los pulmones encharcados. mientras, vicente y núria han sido padres de joana, una niña que es idéntica a él y que me mira con los ojos muy abiertos desde la bandeja de entrada del correo electrónico)

(la cabeza es un mundo que se hunde. durante estos días he escuchado bastantes veces el animalia lotsatuen putzua, el último disco de lisabö, hermosa intensidad, idéntico vacío. qué significa un punto en el horizonte o un beso en la mejilla. qué significa una taza de té o aguantar la respiración. qué significa un día más aquí, un día más en cualquier parte)
(sueño que estoy en una habitación llena de niños que juegan con bloques de madera de colores, no sé si es un parvulario, una mujer da palmas, quiere que los niños bailen a mi alrededor, me siento incómodo, ridículo, la mujer me mira y abre una puerta, ha envejecido de pronto y sonríe sin dientes, una habitación con una pared azul y nubes pintadas de blanco)
(sueño que camino por un bosque, árboles altos que apenas dejan pasar la luz, me acompaña una niña, a ratos de la mano, a ratos camina sola, me da miedo, es pequeña, tiene la piel gris y los dientes rotos, los ojos como cuevas, no dejo de pensar que está muerta, tengo una lazo de raso rojo en la muñeca derecha)

(sueño que nos cobijamos entre unas raíces, es oscuro, hay animales, beso su frente y la protejo con mi cuerpo, jadea, siento cómo se acerca algo y me olisquea, hojas secas, patada, grito, algo pesado encima de mí)
(sueño con una mujer embarazada, una pared azul pintada con nubes, follamos, abro lo ojos, ella no es la mujer que era al principio, como si hubiera estado allí durante mil años y ahora sólo fuera un cuerpo arrugado que llora mientras embisto, despierto, pollas y coños la vida entera)

sábado, 11 de febrero de 2012

(luna miguel califica a janne teller de punk femme. pienso en lo que significa ser punk, en los punks que conozco —verdaderos muertos vivientes, andrés el mudo es el último punk, el último punqui, el último punco, el último pursi, el último hombre con el que querrías follar—, en los punks que fuimos cuando ya no existía el punk y sólo había venas llenas de mierda y vómitos y canciones con más decibelios que palabras en los ochenta, pienso en paul morley, punkette con estudios superiores de cuando el punk era punk y sólo era el yermo rabioso, inconsciente y grasiento que uno pateaba después de la crisis del petróleo, después de la thatcher —la de verdad, no ese almíbar que es meryl streep—, los setenta, pienso en los dos críos con cresta que conozco, en los términos, los significados y los usos, en el bofetón que necesita más de uno)

(son las ocho de la mañana y no hay futuro, no lo había antes y no lo hay ahora. busco fotografías de janne teller a través de google images, una señora danesa que escribe —según la ubicua poeta— cosas espezlunantes, será por eso que es punk. mamadas de cien euros sí son punk. y el día da miedo porque yo doy miedo: desde hace unos días pienso obsesivamente en czesława kwoka y en wilhelm brasse, el autor de sus tres únicas fotos, perfil, frente y escorzo)
(despierto, sueño que soy un monstruo de pelo, la gente me trata con normalidad pero sólo siento vergüenza, dentro de un rato estaré con jaume vila en pleno naufragio conversacional, me pasaría el día mirando pornografía, leyendo, envenenándome, no saldría jamás de casa, de la piel enferma, sábado a puñetezos, la tos de ángela en el piso de arriba y las paredes de papel)

jueves, 9 de febrero de 2012

(sueño que no puedo caminar, que estoy tirado en el suelo de madera de un hospital, sobre una manta blanca con animalitos infantiles bordados, todavía no tengo los brazos fuertes para poder moverme con ellos pero mis amigos —daniel, juank, gente que no conozco pero que están allí— dicen que es cuestión de tiempo, míriam llega por el pasillo con una silla de ruedas, despierto)

(sueño con lourdes, me abraza, me besa, follamos como la última vez que follamos, me habla de cosas que no puedo recordar pero que, en ese momento, me parecen las verdades más tristes del mundo, despierto, pienso en el sur, en mi sur, en mi vida allí y en todas las cosas que rompí, pienso en volver aunque sólo sea una vez, en caminar por calles que recuerdo perfectamente, me descubro a mí mismo calentando el té en el microondas, treinta segundos a máxima potencia, cinco y media de la mañana)

(sueño con marina, está embarazada, tiene una cicatriz enorme y reciente en la mejilla, es de noche, no puede verme, estoy en la terraza de su casa y ella está dentro, sentada en el sofá marrón del comedor con las piernas abiertas, mirando algo en la televisión, camino por la barandilla porque sé que no puedo caerme, porque no hay ningún sitio al que pueda caer)

miércoles, 8 de febrero de 2012

(aquí, la muerte de un hombre sabio, mis manos sobre las costillas calientes de un radiador, llegar tarde como rutina, hablar de cosas innecesarias, halterofilia del espíritu)

(allí, el sur, de víctor erice, las reglas y las cárceles)

martes, 7 de febrero de 2012

(al principio reducimos las conversaciones al frío para no hablar de otras cosas, monstruos que se esconden debajo de la cama, nos tocamos el brazo, sonreímos, nos acercamos los unos a los otros, resoplamos, bebemos té muy dulce, poco a poco recordamos nombres de personas, los apuntamos en una libreta de grandes hojas cuadriculadas con un bolígrafo azul que apenas escribe, son los últimos veinte años y están allí, perfectas palomas muertas)

(al volver a casa, sólo polvo de estrellas en las mejillas, una chica habla por teléfono mientras un perro diminuto mea en una valla, creo ver a nu nu escondiéndose, el corazón apreta los dientes, se derrama)

(podan los tilos y las ramas se reducen a muñones tristes y vacíos, la materia de tàpies, las preguntas sin responder, los niños que tiran las piedras y esconden las manos, los caminos que atraviesan el bosque, las casas de chocolate y las brujas dentro de uno)

lunes, 6 de febrero de 2012

(el arte de podar los tilos, la muerte de antoni tàpies, el frío en los caminos sin asfaltar, la desaparición cuando nadie lo espera, valientes cachorros humanos ocultos en sus sonrientes madres)

domingo, 5 de febrero de 2012

(sueño con la conferencia de bienvenida al nuevo curso de la facultad de arquitectura, lento discurso a cargo del rector, glenn scottini, listas en el tablón de anuncios con los alumnos que harán trabajos voluntarios en este semestre, mi nombre aparece entre los nombres de los que recogerán leña para el profesor scottini y dos más, los que viven en el bosque)

(la facultad está a las afueras de rubí, en el extremo opuesto a la estación de tren. hay autobuses lanzadera que conectan el núcleo urbano y la extensión universitaria, un milagroso edificio de microcemento y placas de pladur negro construido en una sola noche)

(si subes unos escalones y apartas un gran telón, entras en el aula magna. me quedo fuera, me apetece fumar y aprovecho ese trocito de pasillo. detrás de mí está el bar, un espacio con mesas dispuestas según una cuadrícula dibujada en el suelo, ahora vacío, lleno dentro de un rato)

(entre la gente que va saliendo de la sala distingo a josep garcía, no sé qué habrá sido de él, cuando era apenas un chaval me llamaba la atención porque fumaba en pipa y siempre vestía de camuflaje, una mezcla de soldado y cazador, decía que estábamos en guerra y que sólo era cuestión de tiempo)

sábado, 4 de febrero de 2012

(como pescado, hace siglos que no como pescado, pescado hervido es comida de enfermos, tengo diarreas y frío, en la televisión dan stand by me, de rob reiner, huele a incienso, debería escribir que soñé con un afilador, estamos sentados en una escalera de madera, parece que va a llover pero no llueve, el hombre se llama manoj thuliman, me cuenta que estuvo en dachau, me enseña el número en el brazo, la tinta está gastada y sólo es un borrón en una piel demasiado vieja, amarilla y transparente, estuve en dachau y allí estuve con david y aprendí)

(he olvidado qué aprendió el afilador manoj thuliman en dachau, lo he olvidado como he olvidado un millón de cosas, cosas reales, cosas del mundo de los sueños, pero no he olvidado la mirada vacía de david y su calma llena de pastillas y el corazón triste del adicto)

(pasan los días, cuesta dormir, despierto de madrugada, vago por la casa fría, pienso en una pared demasiado alta, en cómo llegar a los cien años así)

viernes, 3 de febrero de 2012

(mi cuerpo es un enjambre de cuerpos encerrados, una máscara encima de otras máscaras, olor a muerto tapando olor a muerto)

miércoles, 1 de febrero de 2012

(estoy tumbado en la cama, los pies desnudos envueltos de cualquier manera con una vieja chaqueta de lana, los calcetines negros tirados en el suelo, lío de cables en el suelo, un reloj digital, una lámpara sin pantalla, incienso que perfuma el frío)

(ceno el último plato de sopa, la tarde de los miércoles significa reunión en el trabajo, delante de mí tengo un reloj con un harold lloyd de cartulina que cuelga del minutero, está adelantado cinco minutos, miro las baldosas del suelo, todo me parece una cárcel y me da por pensar en la teoría de conjuntos, diagramas de venn, el príncipe de persia y los muertos vivientes, quiénes son los muertos)
(intento dormir y sólo me calmo si me hago una paja, qué triste vaciarme así, en las antípodas del amor y la ternura, sólo la suciedad de los recuerdos tristes, las mentiras)

domingo, 29 de enero de 2012

(una carpa naranja en un litro de agua sucia, una bolsa de plástico con un nudo, frío y caras conocidas que llaman a la puerta a eso de la una)

sábado, 28 de enero de 2012

(sueño que en la habitación del fondo hay una cuna llena de juguetes de porexpán de colores que saltan y se mueven por el suelo, como si un fantasma jugase con ellos. estoy allí y no tengo miedo, sonrío)

(sueño que isa y yo estamos en fuerteventura, en un piso blanco y grande, lleno de niños y escaleras, cerca de la playa. me llama la atención la mayor de todos, debe tener unos doce años pero se viste y comporta como una mujer mayor, con los labios pintados de fucsia. cincuenta años encerrados en un cuerpo diminuto. me puedo quedar a dormir con vosotros esta noche, pregunta. sí, si tu madre te da permiso, responde isa. yo soy mi madre, zanja la cría. no sé cómo interpretar esas palabras)

(bajamos a la playa, isa se desnuda y corre hacia las olas, la arena deja paso a un lecho de piedras y aguas turquesas en el que se zambulle, puedo seguir su silueta hasta que aparece a lo lejos. la sigo y me quito el bañador antes de lanzarme, floto bajo el agua hecho un ovillo, aguanto la respiración hasta que siento que los pulmones me van a estallar)

(estamos de nuevo en casa, me distraigo afinando guitarras con un cuarto de tono de diferencia, isa me cuenta que los niños son suyos y que la relación con la mayor es tensa, pienso en david cronenberg, despierto, la naturaleza salvaje del sábado)

jueves, 26 de enero de 2012

(isa llora al otro lado del teléfono, el barça juega con el maccabi en el canal de deportes; después, una película, el corazón del ángel, de alan parker, incomprensible y extraña como la vida misma, trampas y cartones, mi silencio no es la morfina que ella necesita, tampoco es la venda en los ojos, tampoco es la paz de un conejito de oro en nuestras manos)

(tienes trabajo, comes caliente casi cada día, tienes personas que te quieren y una vida social que te permite ocupar las horas con gente que crees importante, los llamas amigos, puta mierda de vida tienes, pastillas contra el dolor ajeno)

miércoles, 25 de enero de 2012

(afonía y dolor de garganta y meses y pastillas y médico de cabecera y endoscopia y hernia de hiato de tamaño medio y esofagitis de reflujo escala b y otorrino y estraboscopia laríngea y logopeda, resumen de los últimos movimientos, no era cáncer)

(esther nos indica los movimientos, relajación, respiración, dicción, la buena terapeuta sonríe, nosotros también, me siento la persona más ridícula del mundo leyendo refranes mientras estiro los músculos de la cara para proyectar más la voz, tengo ganas de ahorcarme pero no se lo digo, ella no tiene la culpa, cristina y mercè tampoco, son mis compañeras de sesión, martes y jueves, de siete y cuarto a ocho, hasta finales de mayo)

(mercè está a mi derecha, es alta y tiene las tetas grandes, también es su primer día, trabaja de enfermera por la mañana y cuida críos por la tarde, putos niños de mierda, que dejan a esther sin voz para cagarse en dios)

(a cristina la conozco de toda la vida, ella es la hermana pequeña de rafita, vivíamos en el mismo barrio de pequeños, eran un montón de hermanos idénticos entre sí y idénticos a sus padres, también idénticos entre ellos, la madre de rafita tenía unas varices monstruosas en las piernas)

(hay un espejo enorme y rebotamos en él. estoy cansado. hoy hay fútbol pero no siento gran interés por nada. llevo un jersey diminuto de color verde agua, me hago una paja y ceno sopa, se acabó)

domingo, 22 de enero de 2012

(alguien quema una moto en la calle anselm clavé, las llamas abrasan un tilo, el plástico fundido forma dos charcos en la acera, barren las cenizas, nadie cortará el árbol muerto hasta primavera)

sábado, 21 de enero de 2012

(sueño que rafa me tatúa la pierna, una franja como la que tengo en el brazo izquierdo pero por debajo de la rodilla derecha, sueño que envuelve la herida en film plástico y estamos en un hospital frente al mar, hay una chica gorda con un niño pequeño, ella lleva un gorro ruso de piel y nos asegura que la chimenea son un pozo por el que entran los extraterrestres)

(abrazo al niño y corremos por un pasillo, entran soldados que son versiones en movimiento de los guerreros de xi'an, su madre es un amasijo de tentáculos que se retuerce por el suelo de una habitación que parece no tener paredes. hay un jardín con sillas metálicas y una mesa redonda y rafa está allí, insiste en volver a vendarme, la tinta ha desaparecido casi por completo y sólo queda una mancha sanguinolenta que me mancha los dedos cuando despierto)

(me duele el recto, algo no funciona por enésima vez, es sábado y campana de cristal)

viernes, 20 de enero de 2012

(quisiera pensar que los peces en el vientre del pez están vivos pero sé que sólo son un nudo de fantasmas esquivos, temblorosos)

(hundo la mano en el vientre del pez y noto el frío entre los dedos, apenas se mueven, es difícil respirar en el agua sucia, el animal boquea, despanzurrado y brillante, nos miramos, exhibición de técnica ante el espejo)
(sueño con pepe candía —trabajé para él hace años, se preocupaba por sus trabajadores, testigo de jehová, un buen tío—, él insiste en ir a vilafranca, no volveremos tarde, tiene que ver a una chica ucraniana que se prostituye en un almacén de pinturas, no tengo nada de ganas porque quiero estar pronto en casa y no necesito saber de esa chica, pero no quiero que pepe vaya solo, así que sí, accedo. en el sueño, vilafranca está cerca, se llega sólo con desearlo, hay gente que come en la calle y ni rastro de la chica porque está limpiando en casa de un cliente, eso dice un hombre grasiento que vive detrás de unos barriles azules, como de material químico, así que pepe decide esperar, lee su edición gastada de la biblia mientras camina en círculos, el sueño se transforma en algo que tiene que ver con mi trabajo, con preparar pdfs de todo lo que hago cada día hasta que me asfixio y despierto, son las cuatro, cada vez que cierro los ojos ahí está la rutina y la tensión de hacer las cosas bien y que todo el mundo lo sepa)

jueves, 19 de enero de 2012

(un agujero lleno de agua sucia con un pez dentro, con mil peces en el vientre del pez, buenas noches, manos húmedas de vergüenza)

martes, 17 de enero de 2012

(una viejita camina lentamente por el paseo arbolado a media tarde, lleva sandalias sin calcetines a pesar del frío, pantalones anchos de un color azul desvaído, un chullo en tonos café, las manos en el anorak, gruesas gafas de pasta. pienso en mi madre caminando lentamente cuando sube las escaleras de la calle sant enric, después de comprar el pan en el supermercado de la carretera. pienso en mí mismo caminando lentamente mientras intento escapar de o acercarme a, no hay nada claro en este agujero, tan sólo saltos en el corazón, salpicaduras de tinta, risas que son sólo mordeduras)

(esa mujer ocupa un instante y una explosión en mi cabeza, tristeza y barro a partes iguales. siento que le pertenezco, que algo nos une, algo que nunca conseguiré identificar y que está ahí, entre los arbustos, esperando para reírse de mí o darme la mano, para susurrarme una palabra que signifique apretar el gatillo o demoler el edificio, porque el domingo fue mi cumpleaños y el lunes me levanté con cien años más)

(soñé con carme turull, me llevaba en su moto hasta una piscina en la falda del tibidabo, había botellas que flotaban en el agua, me sumergía, les arrancaba las etiquetas rascando con el dedo)

domingo, 15 de enero de 2012

(lo peor de todo es que la película empieza y sólo hay dos personas en la pantalla, es sexo, no hablan, no necesitan hablar, tan sólo son dos cuerpos que se follan cada miércoles, de dos a cuatro de la tarde, no hay cita, tan sólo un acuerdo tácito que se concreta en gemidos, movimientos, temblores. intimacy, de patrice cheréau)

(las escenas me resultan violentas, tan acostumbrado como estoy a consumir pornografía. dos actores y un voyeur detrás de la pantalla, siento asco y paro la película, la continúo a trompicones, pienso en mi polla y en mis frustrantes relaciones sexuales, pienso en mí como una ballena que se hunde en el atlántico, un animal solitario que no se deja tocar y que huye de cualquier señal de peligro. el hombre se llama jay, la mujer se llama claire, jamás en la vida haría algo así)

(porque jay no tiene suficiente con que le coman el rabo una vez a la semana, no: jay tiene la necesidad de fiscalizar a claire y aprender qué hay detrás de ese cuerpo, qué vida, qué siente, qué quiere, qué desea y, sobretodo, qué no tiene y por qué le busca cada miércoles, de dos a cuatro de la tarde, sexo anónimo de mediodía en una casa que es una puta pocilga, así que la sigue y persigue y caza porque no tiene suficiente con la piel, necesita su cabeza colgada y muerta en la pared del comedor, jay lloriquea mientras le arruina la vida a claire, ella sólo quería que alguien le follase el corazón)

(termina la película con otra canción de david bowie, no me gusta david bowie, vomitaría pero no tengo nada dentro, nada salvo bilis y tristeza, la piel de neopreno mientras actualizo el antivirus y mariano, él sí sabe qué es lo que hay que hacer)
(sueño que estoy en una playa en virginia, la arena es fina y se engancha en los pies húmedos, la marea deja pequeñas balsas de aguas estancadas, apenas hay olas al llegar al mar, como una gigantesca piscina de aguas transparentes, corales arcoiris y bancos de peces plateados, me lanzo y siento una agradable sensación de ingravidez mientras avanzo por la inercia, podrían ser minutos, emerjo, respiro, despierto)
(sueño que veré a nu nu delante del liceu, camino a través del raval en dirección a la rambla, es de noche, ha llovido, los bares están llenos, hay tanta gente en la calle que tengo miedo de no encontrarla, despierto, me revuelvo en la cama)

sábado, 14 de enero de 2012

(un chico bota la pelota en la pista de al lado, está a no más de cinco metros de distancia de la canasta, piensa, mide, calcula, sopesa, lanza de una manera torpe, un poco con las dos manos, un arco estalla en el aro, el balón sale despedido hacia la valla metálica, el chico corre sin ganas, lo atrapa y regresa caminando lentamente a la posición inicial, repetición de la coreografía en la zona cero con idéntico resultado, no puedo evitar mirarle, sentir que es mi espejo, brillante superficie de nada)
(hoy es el cumpleaños de tino, debería escribirle, abrazarle, desearle algo, pienso en él como si fuera alguien que cae al vacío sin que pueda evitarlo)

(no puedo dormir, llevo dos horas despierto, me arrancaría la puta cabeza sólo para no oír los ronquidos de mis vecinos a través de las paredes de papel, la respiración entrecortada, sus pasos de felpa hasta la cocina o el baño)
(sólo las cosas imprescindibles. hoy cogí una bolsa de basura grande, un saco de plástico azul y lo llené de zapatos, de todos los zapatos que no usaba, zapatos de cordones, zapatillas deportivas, sandalias, chancletas, buenos zapatos de cuero apenas sin usar, catorce pares en total. anudé la bolsa y con un rotulador negro escribí sabates y zapatos y shoes en letra grande, también dibujé un zapato como el que hubiera dibujado un niño que no sabe dibujar y la dejé junto al container de residuos, encima de un sofá azul que se ha ido mojando con la humedad de las últimas noches hasta convertirse en un cadáver. tres horas después ya no estaba y yo, de alguna manera, tampoco)

miércoles, 11 de enero de 2012

(regreso a hamburgo. el apartamento es pequeño, con el suelo de madera vieja, un solo espacio con cocina americana, por la única ventana se ven las grúas del puerto, gigantescos polipastos oxidados moviéndose como insectos)

(uno cocina lo poco que cocina en un hornillo eléctrico, ahorra para comprar naranjas, guarda las pieles para hervirlas con canela y tomar el agua como infusión)

(en el lavabo hay un grifo que gotea a intervalos de gota cada dieciséis segundos. molestó la primera noche pero enroscándole un trapo que cayera hasta la loza dejó de ser un problema)

(mejor no fumar aquí, si abro la ventana para ventilar se iría el calor ganado durante los días. guardo la ropa limpia en un armario empotrado, de la sucia no me preocupo todavía, así que está doblada en el suelo, capas de calcetines, camisetas, calzoncillos formando un montoncito que crece a cada ducha)

(hoy una chica me ha pedido diez céntimos por la calle pero sólo llevaba un euro, así que se lo he enseñado y le he pedido disculpas. creo que ella no ha entendido por qué)

(exilio interior. en el bolsillo del abrigo, un cortaúñas, un pendrive tdk azul con dos películas —intimacy, de patrice cheréau; notre jour viendra, de romain gavras—, un trapito rojo para limpiar las gafas y un reloj de pulsera casio, manecillas cayéndose lentamente)

lunes, 9 de enero de 2012

(juraría que tengo algo de fiebre y la cama me envuelve como una niebla de edredón blanco llena de epiteliales y vellos púbicos tristes y sucios. podría empezar a vomitar y comportarme como un géiser durante horas. podría dejar de pensar en la mujer china de ayer, pudriéndose la vida detrás de un mostrador en un bar de mierda, rodeada de sonriente basura alcohólica. podría ceñirme al día de trabajo, insulso y cuadriculado, al libro que hojeo sin querer entender, a la película que se aburre en la pantalla, pero sólo soy capaz de sentir cómo algo vive en mi vientre y insiste en cerrarme los ojos, buenas noches)

domingo, 8 de enero de 2012

(un submundo de chusma que lleva mil años muerta, aguantando el equilibrio con una cerveza en la mano y los días hechos ropa sucia. bebo quintos de cerveza con iron, hace cien años que no nos vemos, vive en la gomera, ha vuelto para trabajar dos meses soldando depósitos en el puerto de barcelona, me enseña fotos de su hija en un móvil que maneja torpemente, se llama ainara, nos hemos encontrado por casualidad —la misma casualidad que me cruzó con andrés el mudo hace unos días, el mismo paisaje desértico, la misma conversación acerca de la nada— y una palabra nos lleva a otra y así, la puerta se abre y entonces las llamas y las dunas)

(tomás y germán el del camión y los hermanos mancha y miguel ángel y angelito y pedrín el de correos. también la gentuza del boxeo y los motoristas del domingo. son galápagos, dice iron, seres perpetuos, lentos, resistentes, desafiantes a días de pastillas, farlopa y alcohol, risas huecas y dientes podridos. alfredo lleva desde el jueves sin dormir y los ojos son dos manchas borrosas, los bares se cierran y siempre queda la casa de alguien, los bares se vuelven a abrir y el sol empuja a las tortugas a sacar la puta cabeza de la cáscara, a arrastrarse aquí y allá, a volver empezar porque es la casilla de la muerte, se le cae al suelo un trozo de tortilla de patatas con sabor a fideos chinos, iron ríe, fuego camina conmigo, ponte dos quintos más, no, tres, elige tú la tapa)

(antes de eso soñé que venían mis amigos y salíamos a cenar y había gente que no conocía o que conocía vagamente y era una tarde de domingo animada pero no me apetecía quedarme, tampoco tenía dinero, me despedía, una mesa redonda con una lámpara redonda colgando del techo como una luna de cristal blanco y a todos besos, a todos la mano, míriam estaba allí y no la había visto y sentía pena, daniel me acompañaba en coche, estábamos en una casa de piedra encima de una montaña, la carretera serpenteaba por el paisaje desnudo, no había árboles, tan sólo precipicios a los que el coche se asomaba, casi parecía que conducía en el aire, sentía miedo, despertaba, tristeza y incienso y mirra)

sábado, 7 de enero de 2012

(la fina capa de neopreno que separa la piel del submarinista del agua negra y fría, la fina piel de agua que separa la piel del submarinista de la fina capa de neopreno, cómo salvarse de la hipotermia, cómo seguir vivo hoy, ayer, la vida entera)

jueves, 5 de enero de 2012

(qué pedir, es un día para pedir pájaros en llamas, fondue de queso, intimidad. qué pedir, es un día para pedir el aire caliente entre unos muslos, el humo y el horizonte y que sean las tres de la tarde dentro de un minuto. pedir, aunque los reyes sean los padres)
(estoy en un polígono industrial, es de noche, al fondo se ven las luces de una autopista, estoy en mitad de la nada, un coche frena y un hombre, charles burns, me pregunta cómo llegar hasta allí, le indico, me lo agradece, me da una tarjeta de color rojo, su nombre es ramon toll, sale su número de teléfono, dice que tiene un bar, las letras son amarillas y borrosas, es un defecto de impresión)

(tecleo su teléfono en google y ramon toll se llama vicenç y se prostituye, tiene una bonita polla circuncidada, ese número también sale asociado a una librería en vielha, una librería moderna donde también puedes tomar café)

(estoy en vielha y camino hasta esa dirección, charles burns o ramon toll o vicenç está llorando en una mesa, estoy cansado de mentir, le acaricio la nuca y me da la mano, tiene los cristales de las gafas llenos de lágrimas, despierto)

(mitad de la nada: recuerdo cuando viajaba a sevilla, el tren nocturno cruzaba desiertos sin apenas luz. cuando dejas atrás tarragona y lleida, hasta zaragoza sólo hay un agujero y, después, hasta madrid, el vacío, de vez en cuando un pueblo, madrugada, ése es el paisaje del sueño)

miércoles, 4 de enero de 2012

(sueño que tengo una raíz de jengibre en el bolsillo del pantalón y me molesta y me sorprende y me fijo y está podrida y tiene como diminutos huevos amarillos y secos, envueltos en una fina telaraña)

(y sacudo la raíz y se parte y cae al suelo una larva morada de ojos negros desproporcionadamente grandes, se mueve deprisa, hay un gatito que juega y se acerca y la huele y la muerde y empieza con convulsiones y grito y el despertador se harta de sonar porque)

(antes de eso sucede que estoy en una casa, hay gente conocida —trabajé con nicolás hace años, era un hijodeputa; su mujer también está allí, es ella quien abre la puerta—, van a darme trabajo, llegan hombres jóvenes y trajeados, encienden velas, parece una ceremonia, todo el mundo sonríe y se abraza, caminan por un pasillo hasta una habitación, el trabajo que he ido a buscar de repente me parece complejo, cambia por momentos, me siento inseguro, no sabré hacerlo, estoy sentado en la mesa del comedor, hay un hule con flores pequeñitas, se abre la puerta de la calle y llega javier, el hijo de nicolás, también trabajé con él, era otro hijodeputa)

martes, 3 de enero de 2012

(llaman a la puerta, bajo las escaleras, el dueño de la casa viene a cobrar el alquiler, es bajo, gordo, una suerte de demjanjuk con gafas de sol verde botella, los pies reventados dentro de zapatos ortopédicos, respuesta mecánica, àngels no está, no vendrá esta tarde, todo eso, mañana, mejor por la mañana)

(subo las escaleras, aprovecho para cambiar la emisora, suena beethoven y podría ser peor, busco fotografías, el mundo es una cuadrícula mugrienta, seguro que está lleno de personas piadosas pero no soy una de ellas, busco bicicletas, escribo a un anuncio pero ya está vendida, alguien me contesta desde el trabajo, en la firma del correo electrónico hay un link a una web de un estudio de grabación)

(elijo salir de aquí y caminar la palma y después josep anselm clavé y girar a la derecha por el minúsculo trozo de nou antes de las escaleras de la iglesia y la calle padró hasta la carretera de santiga y cruzarla y la biblioteca y el colegio y el instituto y el puente sobre la autopista llena de coches y la avenida de l'estació y la carretera de barcelona y la avenida primavera y el puente del tren y quedarme allí, quieto, sin respirar, pensando en la espera de la ternera encadenada en el matadero)
(sueño que corro por rivadeneyra hacia plaza catalunya, una paloma atropellada aletea en el suelo, una chica se me acerca riendo, la boca sucia y los brazos abiertos, me cubre con una manta y me abraza como un nudo, despierto, todavía me queda una hora)

(en la radio está carles francino, hace un día turquesa, estoy solo en el estudio porque la navidad se estira hasta el día diez. los últimos días en el trabajo se me vuelven tensos a pesar de ser tranquilos, aburridos, grises como quistes. el futuro es un siluro que se traga todas las esperanzas, un pez frío y negro mordiéndome el cuello por dentro. siento que estoy aquí, sentado en una silla de oficina de color verde, pero no estoy en ningún lugar, como si la cabeza estuviera perdida para siempre)

(no hablo mucho de las cosas que importan, acabo reduciéndolo todo a las mismas frases de siempre, mariposas nocturnas atrapadas en la luz. me quito las gafas, palabras en piloto automático sorteando obstáculos, las manos y la ceniza)

domingo, 1 de enero de 2012

(empezar de nuevo, frío dentro de la manta blanca, redibujar el primer domingo de algodón y apnea, empaparlo en alcohol, quemarlo y ver cómo descarrila en las curvas y en las cartas y todos los correos electrónicos respondidos y por responder, lavar los platos con una gota de fairy, otro largo descenso sin respirar en la fosa de las marianas, residuos nucleares y luminosa fauna abisal en esta ciudad sin cielo)
(me voy a dormir temprano, más o menos a medianoche, me desvelo enseguida, soñaba con algo así como que me lavaba la cara, el agua estaba caliente, en el espejo había una mujer de luto, pequeña, consumida en arrugas, una ventana abierta, la vieja caminaba detrás de mí y yo aceleraba el paso hasta que)

sábado, 31 de diciembre de 2011

(el hombre de la ferretería no tiene apenas voz, es alto y flaco, leptosomático, canoso, sobre los sesenta, se mueve lentamente dentro de ropa demasiado grande, la papada le cuelga como una bolsa de carne muerta y, bajo ella, una cicatriz rosa oscuro que tiembla y me hipnotiza)

(vuelvo a casa por navidad, turrones el almendro, y me cruzo con andrés el mudo, las manos sucias, los dientes negros y mucho más que podridos, veinte años sin vernos y sigue borracho a las cinco de la tarde, nunca besarías su boca ni sus párpados cerrados, el punk ha muerto y no ha resucitado, se arrastra hasta la casa de su hermana, la nuca llena de canas y el lenguaje incomprensible de quien ya no está en ningún lugar)

(triste noche la última noche del año. he salido hace un rato con isa, una infusión en una cafetería llena de gente, la conversación, las flores de su vestido azul, el olor del pan saliendo del horno, feliz todo)

jueves, 29 de diciembre de 2011

(marta y yo comemos en un restaurante chino, juego con el cuchillo sobre el camino de mesa con ideogramas dibujados, dos copas de ikea llenas de agua, me escucha con los ojos muy abiertos, la sopa está sabrosa y caliente, el camarero nunca perderá la sonrisa, hace una hora mi vida se ha ido detrás de una chica resfriada con dos mochilas, valldonzella con tallers, otra vez el mucci's, mierda de franquicias, mierda de fin del mundo)
(soñamos el río nung como una serpiente que nos muerde el corazón, nos sueña el miedo remontando la corriente, las sombras y los ojos)

miércoles, 28 de diciembre de 2011

(uno. sueño que estoy en sevilla, las escaleras mecánicas del nervión plaza no se acaban nunca, se estrechan, la pared se vuelve de cristal, adornos de navidad blancos y plateados, me acurruco y siento miedo)

(dos. avanzo por el río nung, sudo, bebo, hablo a gritos, la selva está llena de fantasmas y el coronel en el espejo)

(tres. cruzo la diagonal a la altura de passeig de gràcia, subiendo en dirección a gran de gràcia, es mediodía, pausa, dejar de respirar a cada paso de esa chica)

martes, 27 de diciembre de 2011

(sueño que el cura joven mata a una niña y también la viola y es algo de lo que todo el mundo habla llorando y llevan flores a la plaza y ahora es un altar y las sabinas se deforman porque miran al rosetón gigante y la gente habla de milagro, milagro, y hay una escultura de hierro y óxido azul que parece un demonio o un dragón y no me encuentro bien y me palpo el vientre y la piel es tan fina que puedo sentir las heces y defeco a escondidas y con miedo porque juraría que es una historia de fantasmas)

lunes, 26 de diciembre de 2011

(chocar de frente con un coche, matar a una preñada y a un niño de seis años, ahogar un bebé en una bañera llena de agua caliente, romper con los dedos una flor, un brote en una orquídea, vivir después de eso, imitar lo que los demás esperan de nosotros, máscaras y vómitos. another earth, de mike cahill)
(un hospital neurológico que sólo es un edificio vacío y sucio, sin camas, largos pasillos y habitaciones de baldosas grises, en la puerta nos espera un autobús amarillo con rejas en las ventanas, somos un grupo en el que no conozco a nadie, uniformado en batas blancas abiertas por detrás, el hombre que viaja a mi lado habla por teléfono con su padre, le cuenta que no controla los esfínteres, que todo el mundo en ese autobús se caga encima sin darse cuenta y que nos evacúan hacia el este, siento extrañeza, tiene que haber un error, yo controlo perfectamente mis esfínteres, estoy sano, no sé qué hago allí, hay una doctora joven que me mira y señala mi asiento)

sábado, 24 de diciembre de 2011

(sueño con ernest milà y su hija, estamos en verge de montserrat, cuatro, bajos segunda, allí viví de pequeño, un barrio de mierda, desde la ventana del comedor se ve la autopista que lleva a sabadell y terrasa y manresa, una ola de aguas negras y furiosas crece por momentos, huimos escaleras arriba, por las azoteas hasta el final de la calle, la riada arrastra cuerpos que no gritan, que no luchan, pequeñas motas blancas en la vorágine, vivos y ahogados se confunden y abandonan)

viernes, 23 de diciembre de 2011

(el gordo se quita el abrigo azul y enseña una camiseta vieja de manga corta, sudada en el pecho y el vientre, resopla, se sienta, se encoge y mira por la ventanilla hacia el tren del andén contiguo)

(la mujer es rubia teñida y se acaba de levantar. alguien debería decirle que las uñas postizas —como cualquier otra prótesis— deben ser llevada con dignidad. a pesar de ello, juega con destreza sobre la pantalla de su iphone: su whatsapp es el puto satán)

(ruth o raquel, una resuelta y moderna viejecita de metro y medio, reza el rosario discretamente, con concentración mariana, muy en los tiempos que corren. lleva un bolso vagamente étnico y un anillo de oro con una cruz en el centro: está casada con dios padre)

(la chica filipina me mira, a la próxima le saco la lengua, no lo hago, sería capaz de sonreír y entonces no sabría qué hacer. manos de dedos largos, escribe en una diminuta libreta lila, la imagino desnuda, dejo de pensar, barcelona es el vertedero de sao paulo)

(primer día de vacaciones, compro un regalo para isa, desde un cibercafé en la calle xuclà mando unos correos electrónicos, diez minutos, cincuenta céntimos; un violinista, cincuenta céntimos; kleenex por la calle, cincuenta céntimos; la vida a la mierda, completamente gratis)

jueves, 22 de diciembre de 2011

(duermo, la habitación a oscuras, se abre la puerta, despierto un poco, una sombra como de niño entra lentamente y se apoya en la pared, justo al lado de la cama, me mira y jadea, grito, intento encender la luz, tiro los libros y la puta lámpara al suelo, cuando consigo encontrar el interruptor son las tres de la mañana, la piel desvelada)

martes, 20 de diciembre de 2011

(una chaqueta de lana que apesta a viejo, manzanas amarillas, un pastel en el horno que se acabará quemando por los bordes, melocotones en almíbar, correos electrónicos desde hace días y los pies helados)

(volver a escribir: un sábado en stroika, la sala llena de gente es ver fantasmas todo el tiempo, cuerpos que atraviesan otros cuerpos y música vacía, penumbra para no acabar un gintonic, ginebra azul y el vientre lleno de helio, la puta cena envenenada)

(porque hablamos en la puerta de ese bar y de ese otro, fumando encogidos por el frío. en el lavabo de uno de ellos coincidiré con ewan y nos saludaremos efusivamente: detrás de la puerta de las chicas estará escondido pablo escobar y la puta colombia entera, todos en un gran estado de forma)

(las caras se deforman, prótesis de las emociones primarias, perfiles detrás de besos, bocas grandes, movimientos rítmicos, fórmulas de despedida como cicatrices de una torpe cirugía estética. lunes, martes otra vez, el combate cotidiano, la trinchera, la música de vivaldi, de the men, las cosas que estallan sin que podamos controlarlas, los pasos que se pierden antes de volver a casa)

sábado, 17 de diciembre de 2011

(en esa casa, en el sótano, dan películas, podríamos ir, dice les, sí, claro, y entramos y bajamos siguiendo la barandilla y en la pared del fondo hay sombras verdosas de tortugas laúd que se cruzan y vuelan lentamente, se transparentan y desvanecen, algo precioso, una puerta y un jardín con aspersores, despertar sin despertador)

(les abre la pizza, el horno ya está caliente, mide los tiempos programando el móvil, se echa un poco de orégano en la mano y lo esparce con cuidado por encima de, círculo en el sentido contrario de las agujas del reloj, les es zurdo, hablamos, fumamos, isa vendrá más tarde, hemos dejado de ser los animales moribundos que somos y ahora estamos ahí, viernes, diez de la noche, amigos con verdades tranquilas encima de la mesa)

(y en la televisión, siempre encendida, benjamin button. y en el techo, cascarillas de yeso y humedad, puta mierda de vecinos que tienen que arreglar el patio, puto parvulario de escalera, putas goteras y ducados y cerveza sin alcohol. por fin)

viernes, 16 de diciembre de 2011

(sueño que tania terror vive en un local de nou de la rambla en el que unos viejos venden lavadoras usadas, en un altillo en la parte de atrás. allí tiene el cuerpo de un travesti con las tetas tumefactas de silicona, bronceado, limpio, abierto en canal desde la barbilla hasta el pubis y cosido con prisa, pelo rizado y quemado por el tinte. dice tania terror que a veces se lo pone como un traje pero no quiere hacerlo para mí, por mucha curiosidad que tenga por verla desaparecer dentro de una muñeca rusa. sueño que tania terror es mi novia, que viajamos en tren y que les trabaja de camarero en el bar de la estación término, pantalón negro, camisa blanca, delantal a rayas gruesas, que hay grandes cubos de basura llenos de agua helada, hay que meter el brazo para sacar las botellas del fondo. les me guiña constantemente el ojo pero no consigo entender qué coño quiere decirme, suena el despertador durante tanto rato)

miércoles, 14 de diciembre de 2011

(me encojo en la cama, apago la luz, el corazón se detiene, algo lo pisa y se cae, es una sensación física desagradable, levemente dolorosa, se repite trescientas veces cada día, cierro los ojos, es imposible que pueda dormir rápido, cansancio y tensión, las palabras se reubican, se ordenan, insisten en volver aunque sea para nada, enciendo la luz, una tarjeta de visita, mi nombre, mis apellidos, diseñador gráfico, hace dos meses o tres que no tengo teléfono móvil, es como si me hubiera tragado la tierra, sólo es eso, una hermosa canción de raphael en la televisión)
(tengo ochenta y un años, una familia que es un racimo de tumores, la navidad me anula por completo, miércoles, joder, catorce de diciembre, una nubecita de polvo junto a la funda de la guitarra, recógela, déjala en la papelera, cae lentamente sobre todo el papel de wc acartonado por el semen, las bolas de papel de periódico llenas de pelo, enciende el ordenador)

lunes, 12 de diciembre de 2011

(sueño que estoy en una iglesia, una catedral, altísimas paredes de piedra antigua y un rosetón lleno de luz de colores al final de la nave, un grupo de niños me ve, corre hacia mí, huyo, hay una reja inmensa que no puedo cerrar, los críos se detienen, respiran agitados, el que está más cerca apreta los puños, tengo miedo, no hay confusión posible, despierto, sudo, lunes, seis y veinte)
(sueño que me rasco en la pierna y me hago una herida y no paro y puedo meter el puño porque la carne es blanda y se deshace entre los dedos y el hueso es algo como de caucho y no sale sangre y la casa está sucia y hay muertos en las paredes, muertos detrás de hornacinas tapadas con papel gris y una mujer que reconozco porque es una actriz preñada y loca que me indica dónde y quiénes pesan más y quiénes menos y cuándo y por qué y no siento miedo ni asco porque sé que tengo que estar allí, es un puzzle de mil quinientas piezas que encajar y fiebre de madrugada)

sábado, 10 de diciembre de 2011

(frío en los pies, venas de hielo temblando en la espalda, las manos ásperas que escriben y borran, unos calcetines largos encima de la mesa, nudos que deberían evitar la pérdida, un vaso vacío, un poso de leche, la cabeza llena de náufragos y animales abandonados, sábados a la deriva)

miércoles, 7 de diciembre de 2011

(miro en los ojos de esa chica y sólo es un pozo, lo lleno de alcohol, me caigo dentro, todo deja de importar, nada sirve para llegar a la orilla)

martes, 6 de diciembre de 2011

(sueño que estoy en un hospital de paredes acristaladas y azules, largos pasillos que no conducen a ningún sitio, anchos tramos de escaleras, una chica oriental con traje de azafata que habla en alemán, cabinas para escuchar música y ver videos, amplios sofás de ikea, rampas y bifurcaciones)

(visto una bata blanca, llevo una bolsa con unas converse negras que compré pero no para mí porque son un treinta y siete, si salgo por esa puerta doble y camino en línea recta, aparezco en la otra punta y llego tarde y todo vuelve a empezar, me sacan sangre, me limpian la espalda con algodón yodado, dicen que no con la cabeza, sincronizadas enfermeras rusas trabajando como un solo hombre)

(antes de eso estoy en un ascensor con una pareja, un hombre trajeado, calvo y gris, levita y pashmina negras, una mujer de tetas grandes, se acarician las manos llenas de anillos, llevan cuencos de porexpán con comida china)

lunes, 5 de diciembre de 2011

(sueño con xavi, hay una fiesta, una nave industrial, cogemos hielo de bolsas que se derriten, ginebra de modernas botellas verdes, grandes vasos de plástico, tiene que venir todo el mundo, está más delgado, deporte después del divorcio, un comentario suyo entre risas me distancia, siento asco al despertar)
(el último aliento, veintiún gramos flotando en la nada, lunes como viernes, semana llena de agujeros en los que mirar para ver monstruos, mundos seguros, iluminados y limpios, asépticos, mundos en los que las conversaciones se repiten como un eco que no quiere desvanecerse nunca, mundos en los que sólo puedo moverme disfrazado)
(caída libre, la vida a la mierda, la burbuja donde poder vivir una existencia de luz y color, supermercados, neones, dinero limpio en los bolsillos para poder comprar un poco de felicidad, hoy, ahora, caminar sonámbulo por la ciudad desconocida, buscando qué)

viernes, 2 de diciembre de 2011

(hola, diez cervezas después me encuentro como una copia gaussiana de meat loaf, nada que una galleta de chocolate no pueda remediar, un edificio abandonado lleno de fantasmas invitando, tirantes en lugar de cinturón)

jueves, 1 de diciembre de 2011

(suena el teléfono a la cinco de la mañana, alguien respira, alguien no contesta, alguien cuelga, la puta madre de alguien, ya no puedo dormir)

(un yogur barato, un plátano en cuatro mordiscos, me veo a mí mismo como una masa ósea en calzoncillos, la comida se desliza garganta abajo, soy una radiografía que vuelve a la cama, puertas que se cierran y puertas que se abren hacia ningún lugar)

miércoles, 30 de noviembre de 2011

(lisabö en la cima de las cosas bonitas, lisabö encerrado en mi cabeza, lisabö túneles y apisonadoras en una ciudad que se muere de sueño y cemento. escaneo fotografías, las retoco, maqueto un libro que no hace sino engordar a cada día que pasa, trabajos babosos y incomprensibles que me darán de comer y le darán de comer al banco. mis jefes tienen halitosis, es una sensación desagradable estar cerca de ellos y respirar su aliento, no tengo mucho olfato pero es que ellos son una puta ciénaga. puedes leer a zygmunt bauman y apretar fuerte los ojos con la modernidad líquida, pero si por dentro sólo eres una balsa de aguas fecales, a mí sólo me dan ganas de alejarme y esconderme y pensar en el montón de gente a la que le metería un tiro en la puta nuca si pudiera)

lunes, 28 de noviembre de 2011

(beber vasos de cerveza, copas de ratafia, hablar de cine, hablar de fútbol, hablar de lo que significa un hijo, una familia, hablar de la puta crisis, hablar de las personas comunes y de los motivos para no estar allí y de lo que hicimos ayer y el otro y de la última vez que, hablar de salir a fumar y del frío que hace y de comprar pollos para comer, domingo de combustión espontánea y abrazos y despedidas)
(hola, te tengo miedo, tengo miedo de la relación que tenéis marcel y tú, he tenido cuatro años para entender que no pensar —y, por tanto, no decidir y obedecer— era lo único que me garantizaba la supervivencia en esta empresa, exactamente el proceso de domesticación de los perros. éste es mi punto de partida, domingo, café con leche, mi jefa a cincuenta centímetros, fango del somme)

sábado, 26 de noviembre de 2011

(algo precioso esta tarde. un petirrojo en el patio, salta, picotea, vuela y baja otra vez, se encarama en la verja y en el ficus y en el níspero y en la higuera, me atrapa su pecho, su corazón que quiero de oro)

(cenar pizza, huir por huir, los pasos detrás de la puerta, en el piso de arriba hasta volverme loco)

(una canción de pink floyd, no me gustan pink floyd, me revientan pink floyd, sí me gusta esa canción, la toca walt berkman en the squid and the whale, de noah baumbach, pedir ayuda con un hilo de voz)

jueves, 24 de noviembre de 2011

(arcade fire como un colchón en el que dejarse caer mientras los vecinos gritan y se acusan, bocas llenas de espuma y verdades a medias. begoña me manda cuatro fotos de aitana, es preciosa esa niña, las guardo en el disco duro, sé que no las volveré a mirar. en el mismo correo electrónico me cuenta de su madre, la quimioterapia funciona/ha funcionado, está animada, es la única que realmente está animada. se acaba la música y la mente es una sábana sucia, son las nueve de la noche, mañana es viernes, piloto un avión de combate a nueve mil metros de altura y me dejo caer)

(escucho lo último que grabamos en manresa, más o menos a finales de julio, un mantra de electricidad que estalla en el suelo como estallan los corazones de porcelana. daniel dice que deberíamos grabar algo más, quizás para diciembre, cuando tengamos algo parecido a vacaciones. él puede con todo y yo camino de prestado)

miércoles, 23 de noviembre de 2011

(sueño que bajo escaleras tan rápido como puedo y todo está lleno de bolsas de plástico con perritos dentro, cachorros negros húmedos de sangre, algunos están aplastados, una mujer se ha suicidado, debo encontrar a su hijo adolescente en el campamento de la komsomol que está detrás del campo de tiro, no puedo llegar nunca)

(es un sueño pero no es un sueño, estoy en una reunión, a mi jefa se le escapan las lágrimas al hablar de la empresa, no siento nada, nunca siento nada cuando los demás lloran, es como si estuviera vacío por dentro, me miro las uñas, junto los pulgares, todos los dedos, me miro las botas, cruzo las piernas, miro sus palabras porque flotan en el aire, son peces muertos)

(llorar, llorar, mejillas bañadas en llanto, pienso en las lágrimas de nu nu y en las lágrimas de míriam y pienso en seis millones de judíos apiñados ante el muro de las lamentaciones, al borde de una fosa común en un pueblo perdido de ucrania. llorar, llorar, mejillas bañadas en llanto, pienso en las lágrimas de nu nu y en las lágrimas de míriam y en mis manos como un cuenco vacío por el que se escapa toda el agua que tengo para beber)

(no es un sueño pero es un sueño, tengo acidez de estómago, copio y pego que me lavo los dientes tres veces al día, que me lavo la cara casi constantemente, que me limpio las gafas cada vez que me lavo la cara, que me lavo las manos cada vez que me toco la polla, que antes de y después de, que también me lavo la cara cada vez que me toco la polla, que esta tarde me he hecho una paja, que mientras me corría sin ganas me he sentido viejo, cansado, totalmente vencido, incapaz de parar de caer, no sé qué de la puta cabeza)

domingo, 20 de noviembre de 2011

(y, en breve, españa como un abismo de azul technicolor. sueño que robo calcetines y zapatos, me da por recordar la primera vez que acaricié un sexo por encima de unas bragas, deditos de algodón húmedo, bebo café descafeinado y sigo soñando, una película con julianne moore y lo falso que me resulta julio medem, lucía y el sexo ayer de madrugada, pienso en lourdes —de pronto lo entendí todo, eso me dijo hace mil años, después de ver la puta película, por teléfono, era domingo como hoy; entendió que yo era la mentira más grande de su vida y que cada vez que me leía sólo podía apilar más y más motivos para odiarme— y qué estará haciendo, calles brillantes porque las luces de navidad y los chiquillos y un patín a toda velocidad, casi me mato)

sábado, 19 de noviembre de 2011

(y poder dormir y no dar vueltas y vueltas arrepintiéndome de todo, fantasmas y palabras, miedo al ridículo en los espejos)

viernes, 18 de noviembre de 2011

(sueño que estoy en sevilla, en algún punto inconcreto que me llevará a esa galería comercial diminuta que está cerca de la estación de santa justa. sueño que hay un guardia de seguridad que me conduce a través de un laberinto de pasillos mojados, indicándome a su paso las habitaciones disponibles, todas con cama doble, con baño, con ropa limpia, son gratis, aquí sólo vienen yonquis y estudiantes y putas baratas, tenemos que cuidarlos bien. sueño que hay un bar en el que esperaré a una chica morena, una cita, sólo es follar, follar con una desconocida, mecanismos sin apenas fantasía. sueño que entro por la puerta de atrás y todo el mundo mira una gran pantalla de televisión, una película, da lo mismo, imágenes en movimiento, hay parejas y mujeres solas, pido un café y mucha azúcar y un poco de leche, me siento en la barra y voy mirando de reojo, las caras cambian, ella no vendrá)

(sueño que una mujer se sienta a mi lado y me pregunta dónde has estado, qué has hecho antes, y le empiezo a contar y pienso que es una historia que he oído tantas veces que ya parece la vida de otro, no la mía, remuevo el café, se derrama en el plato, quiero mear, hay otra chica, bajita, aniñada, lleva una blusa demasiado abierta y su pecho sonrosado es el de un crío, lleva un bebé sonriente que camina a trompicones, se llama irene y sus orejitas me parecen graciosas, grandes, anchas, de lóbulos carnosos, son orejas de hombre mayor y es así que me imagino a su padre, quizás su abuelo, no se parecen, da lo mismo porque suena el despertador y todo, pum, vuelve a empezar)

miércoles, 16 de noviembre de 2011

(me pongo de pie, se me caen los pantalones, me cojo la entrepierna y estiro hacia arriba, siento calor en la mano derecha, se me ven los tobillos, los calcetines de hilo, los zapatos que me gustan a pesar de ser inservibles cuando llueve, hay bombillas que no alumbran lo suficiente, así que mejor dejarlas encendidas, también ardor de estómago después de tanta comida congelada y un jersey gris de la bolsa de los jerseys, la vida y los días en plomo)

(si hablásemos, lo haríamos en idiomas diferentes. sería como ir con una máscara todo el puto día, midiendo los muros, trazando planes, dibujando retratos aproximados de lo que debería ser y nunca es)

martes, 15 de noviembre de 2011

(una cabeza de oso de peluche rosa mientras escucho algo de bach que no conozco, el trabajo se espesa, apenas deja avanzar, todas las dudas hacen de mí un animal aterrorizado, llueve, nos reunimos por enésima vez, damos vueltas a los temas de siempre, la misma mierda económica, incapaces de afrontar la triste verdad, hablo, me tiemblan las manos, alguien debería poner la puta estufa, alguien debería gritar que no nos soportamos)

(una cabeza de oso de peluche rosa mientras limpio las botas, pantalones un poco mojados, la última manzana, el futuro está lleno de moscas y yo no sirvo, sólo eso, no sé, nunca sabes, ya lo sé)
(salgo de la ducha, son casi las ocho de la mañana, apago la luz, la vuelvo a encender, me miro, la puerta del armario está abierta, la cama ya está hecha, todavía estoy mojado, la polla me cuelga como una piel muerta, tengo el cuerpo feo y frío, pienso en eso del otro día mientras cojo un calzoncillo gris, unos calcetines negros, un polo negro, un jersey negro, cuando me dio por un oso gigante, metro y medio de peluche rosa, cortarle la puta cabeza con el cuchillo del pan, vaciarla por dentro, ponérmela, hacerme fotos, sentirme carne de presidio, respirar caliente, recordar, volver, pisar, correr, pelear, perder)

lunes, 14 de noviembre de 2011

(escribo hogar, escribo panal, escribo piel)

(la casa está en un claro del bosque. podríamos cruzar la piscina sin respirar. todos los recuerdos se acaban convirtiendo en ruinas. hundes las manos en la tierra húmeda y sientes frío)
maría ramos colgó ayer unas palabras mías en the bird shot, gracias, maría)

(lunes como un nudo en la garganta, lunes endoscopia, lunes cáncer de laringe, lunes cielo azul y miedo a hablar, lunes otoño y tilos desnudándose, lunes pecho gris lleno de cruces)

viernes, 11 de noviembre de 2011

(vacío. a ese tipo le llamaban calígula y le partía la cara a todo dios, botas y tirantes rojos en el ochenta y nueve. verlo ahora, veintitrés años después, viejo y inofensivo dentro de su mono de empresa lleno de mierda a las diez de la noche, sólo me produce compasión. me mira, me reconoce, me cago en su puta madre mentalmente, hago un viaje instantáneo hasta entonces y me vuelvo a encontrar con pedro pons y andrés el mudo y la ñoño jugando al billar, inflados de carajillos porque era como ir hasta arriba de farlopa y encima te abrigaba)
(cero. la luz de tu pecho es una segunda oportunidad cada vez que caminas descalza por el piso)

(uno. después viene cuando uno se confunde repetidas veces ante el espejo del cuarto de baño, mejillas pintarrajeadas de desánimo)

(dos. una chiquilla sentada en las rodillas de un chiquillo, polaroids desde los quince años, el amor como un souvenir un poco más allá del fin de semana)

(tres. me lavo los dientes, me sangran las encías, necesito hacer las cosas con más cuidado y dejar de desear un enjambre de coches bomba)
(sueño que betty cruza la calle entre los coches, ha llovido, se abalanza sobre mí y está contenta y me hace fiesta y feliz porque está caliente como sólo los pequeños perros marrones pueden ser, así que no importa que me manche los pantalones de barro, retroceder en el tiempo hasta desaparecer)

(sueño que voy en tren y la chica se llama sofía y viajamos de espaldas y estamos en torre baró porque vamos a barcelona y el tren está detenido con las puertas abiertas y el chico que está delante de nosotros se quita los zapatos y los mete en una bolsa de deportes negra que mete debajo de su asiento y se levanta para irse y a mí me entra pánico porque pienso que es una puta bomba y intento arrastrar a sofía sin que nadie se dé cuenta y ella duerme profundo y no quiere que la despierten, así que me siento de nuevo y acepto que vamos a morir allí, despertador)
(miedo a todo)

jueves, 10 de noviembre de 2011

(sueño que conduzco una moto de color blanco pero no la conduzco realmente porque me veo desde atrás y un coche se me lleva por delante y salgo volando como veinte metros y después estoy en un edificio en ruinas y hay una jaula con pájaros amarillos, quizás son canarios, me gustaría que cantasen pero no cantan, si miro por los agujeros de la pared siento que estoy lejos de casa y quiere llover)

(qué hacer con las palabras, cantar canciones tibias para que la luna y las orcas tristes, soñar, soñar)

lunes, 7 de noviembre de 2011

(y ahora duele sin querer y toda la tarde con la cabeza perdida y lovers who uncover y el teléfono que suena, podría ser medianoche y edvard munch)

domingo, 6 de noviembre de 2011

(sueño que estoy en casa y entro en la cocina y hay cuatro vasos sucios de zumo de tomate y me cabreo hasta lo indecible y los lavo con agua fría y me salpico los pies desnudos y voy a mi habitación y me lío a patadas con la guitarra acústica porque siento tanta rabia dentro que algo tengo que hacer y vuelvo a la cocina y cojo una freidora y la desmonto pieza a pieza hasta que sólo es un amasijo de chatarra que no soy capaz de volver a montar y tengo las manos llenas de heridas que sangran y voy a la farmacia y hay un recital de poesía y es una puta basura de poesía y pienso en luna miguel y todos sus amigos poetas y guays y en la puerta está yolanda morín con más gente, antiabortistas todos, y me señala un cubo de plástico azul con tapa que está lleno a rebosar de una papilla de fetos y me grita es culpa tuya y me asusta y camino por una calle que no conozco pero que es la gran vía de madrid aunque no se parece en nada a la gran vía de madrid que pinta antonio lópez y me cruzo con una mujer que tiene barba y le falta el brazo izquierdo, pienso en mister potato porque los ojos y la boca y la nariz y las orejas son como prótesis pegadas sin gracia y sigo andando y me cruzo con una mujer que es como sandra ann, la gangbang queen, y me da unos papeles que parece que están en blanco pero sólo están escritos con letra muy débil pero no sé lo que pone y no me interesa porque allí está el casino de l'aliança y antes de entrar me cruzo con una mujer que lleva dos niños de la mano y los arrastra como si estuvieran vacíos por dentro y hay una chica vestida de esqueleto y la sigo porque estoy enamorado de ella y despierto y está lloviendo y es como si me hubiera lavado los dientes con farlopa)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

(llueve, pongo la ropa a secar en una silla del comedor, preparo té, exprimo un limón, caliento sopa, la última manzana en la bolsa transparente, una naranja llena de semillas, pido hora en el ambulatorio, nueve tres siete dos ocho cuarenta y cuatro cuarenta y cuatro, once de noviembre, seis y diez de la tarde, la cabeza se me va un poco mientras espero que una voz conteste)

(cartas a emma bowlcut, de bill callahan. compré el libro esta tarde, las calles estaban llenas de gente y hacía un poco de calor. un pequeño lujo, supongo. noviembre, algo que leer, las manos cerradas apretando los recuerdos contra el pecho)

(el mismo ciervo jadea pesadamente en el suelo, la sangre a borbotones lentos, un charco de miedo, imágenes que siempre están ahí, dentro de los ojos)

domingo, 30 de octubre de 2011

(sueño que mi madre está muerta en una bolsa de deportes llena de ropa sucia y que espero un autobús y hay un chico que lee a joyce y me regala el libro y me encanta ese chico con su pelo sucio y le pido un correo electrónico y lo apunta en un trocito de cartón que le da una amiga y que yo guardo en el bolsillo de atrás del pantalón)

(sueño que meto más ropa sucia en la bolsa de deportes y mi madre es un cuerpo pequeño y encogido y yo estoy contento porque en ese trocito de cartón una chica ha escrito algo así como te quiero y me empiezo a comportar como un imbécil y ofrezco comida a alguien que se llama gonzalo muñoz muñoz y no me mira y siento su desprecio pero no sé parar porque)

(y estamos en un sitio que parece la ronda de dalt a la altura de vallcarca y es de día y gonzalo muñoz muñoz estudiaba conmigo, con nosotros, un buen chico que tartamudeaba, alto, rubio, hizo derecho, a saber qué mierda debe)

jueves, 27 de octubre de 2011

(lluvia intensa a las tres de la tarde, ropa empapada, cielo de plomo, la pantalla del ordenador es una piscina olímpica en la que flotan colores, hace tres semanas que no tengo teléfono móvil, la dependienta de la frutería nueva no tiene dientes, sueño con trabajo todas las putas noches, vidas de cuarenta y ocho céntimos y mañana mogwai)

domingo, 16 de octubre de 2011

(sueño que estoy en una pista de baloncesto con gente que no conozco y esperamos y tiramos a canasta con balones buenos y caros, un poco blandos, sin presión, la pelota cae floja dentro del aro. sueño que un poco más allá de la valla hay un campo de golf y después un polígono industrial y después la carretera que lleva a sabadell y después un camino que termina en un sitio que se llama saioles, se puede ir andando, sólo es un buen paseo. sueño también con una chica vestida de negro que lleva un libro con la cara de alfredo landa, una de esas ediciones de la taschen que están bien impresas y que no son muy caras)

(el campo de golf está lleno de gente, si abres un navegador en un ipad puedes verlo a través de un satélite cualquiera, bultitos de colores que se mueven despacio aquí y allá, casi tan claro como las estrellas detrás del cielo lleno de mierda)

(la chica vestida de negro presume de estar rebosante de sol, no te puedes ni imaginar lo que desprecio a la gente así, la conciencia colectiva pringada de felicidad)

(hace días que me duele la garganta y tomo hibitane y tomo phonal pero el dolor no se larga y es entonces que busco cáncer de laringe en el google y de los nueve síntomas tengo cinco pero me da lo mismo, caliento la sopa y como temprano, cómo es posible que no estés preocupado, no, no sé explicarme, es que me da lo mismo, así que sigo lavándome los dientes y sigo teniendo la piel llena de fantasmas, los ojos borrosos, la polla llena de sudor, aquí se mezcla todo)

sábado, 15 de octubre de 2011

(un ciervo, otro ciervo, atrapado en un fingido escenario de plantas de plástico y planos paisajes fotográficos, la vida en el museo de historia natural)

(una cabeza de ciervo, otro ciervo, como un trofeo más en una pared cualquiera, fotos de bodas y otras cacerías, sonrientes cachorros de león)
(tengo nueve años y nos cortamos el pelo en la barbería del viejo xufré, en la calle de sant quintí, cerca de casa. justo al lado hay un taller mecánico y el dueño nos deja entrar cada vez que vamos: en una jaula apenas más grande que mis brazos abiertos, un zorro lleno de grasa consume sus días, enroscado, sin apenas moverse. a mi hermano y a mí nos parece la puta ostia tener un zorro y fantaseamos con algo así cuando seamos mayores)

viernes, 14 de octubre de 2011

(mi jefe, antes de dejar la empresa y largarse a la puta kenia, ha empezado a hacer un horario extraño, así que no viene los viernes ni los lunes y entonces pasa que trabajo más en silencio aún, conceptualizando tonterías para tener las horas ocupadas, preguntándome qué coño, escuchando lo que den en la radio, pensando en un ciervo moribundo con los ojos muy negros y brillantes y el costado lleno de flechas, un bosque antiguo de helechos, un manto de nieve brillante, una calle llena de gente que cruzará un paso de cebra)

jueves, 13 de octubre de 2011

(una lechuga podrida en la nevera, una carta encima de la mesa, una llamada a la hora prevista, el movimiento del caballo en un tablero de ajedrez)

martes, 11 de octubre de 2011

(no quiero que me hables porque no tengo nada que decirte, le digo a mi madre mientras como, ella me imita como si tuviera cinco años y se levanta de la mesa, me mata y yo la mato, insistimos en matarnos, apoya la pistola de mi hermano en mi frente mientras duermo, un poco de matarratas en la sopa agria, yo la asfixio con cualquier cojín babeado, tiembla y deja de moverse, sesenta y ocho años en la cárcel, corremos como fantasmas por el piso vacío a las seis de la mañana, las tres de la tarde, las once y cuarto de la noche, no nos tocamos, no nos miramos, no tenemos nada que perdonarnos porque no tenemos nada)

lunes, 10 de octubre de 2011

(la puta tarde con el unknown pleasures y el closer y bebiendo té caliente mientras una paja y videos cerdos con pollas descomunales y borrosas y culos que no huelen a nada. la puta tarde a oscuras, but we remember when we were young)

sábado, 8 de octubre de 2011

(esperar/desear/temer que un tren me descarrile en la puta boca, la vida así, la vida siempre)
(ya he estado más veces en ese sitio y ya le he visto antes, pero esta noche es la primera vez que he hablado con ese chico, mackenzie flores, toca el clavicémbalo primero con la mano izquierda y después con la derecha y vuelta a empezar, rutina de ejercicios)

(hay más críos allí, una especie de colegio que realmente es una cárcel y también un conservatorio, una estructura radial de pasillos abovedados que se alejan del centro, un patio cubierto donde juegan a tenis y estudian mientras esperan algo que mackenzie me cuenta y que no consigo recordar, quizás en el próximo sueño)

(está sentado en el suelo y me llama la atención por su físico, asexuado, de unos doce años, alto para su edad, muy delgado, muy rubio, me reconoce y me llama, se convierte en mi guía y protector, pienso en ranxerox y lubna, en cómo dibujaba liberatore)

jueves, 6 de octubre de 2011

(no me queda vómito en el cuerpo)

(pero no era de eso, no, era del sueño de esta noche, una casa llena de gente en vacaciones, son mis amigos pero no reconozco ni sus cuerpos ni sus caras, bueno, sí, vicente y david fontanals flotan y ríen en la piscina, se bañan vestidos, beben, me ofrecen porros y me mojan con su abrazo)

(y mi madre sudando en la cocina con ollas a fuego lento para darles de comer, ya casi está, no hace falta que me ayudes, ollas grandes, gigantes, ollas llenas de cosas que se derraman, sopa de colores cuadrados y redondos, un pez despanzurrado y sangrante encima de una de ellas y un calor que ahoga a cristo)

(y entonces llega kathleen, estamos en cádiz y viene con una amiga suya, una lesbiana que hará fotos a escondidas a una chica que se pinta las uñas de negro y se masturba en mi habitación, sólo un poco, han venido en dos coches grandes llenos de maletas)

miércoles, 5 de octubre de 2011

(toca trabajo, toca planteamiento, nudo, no toca desenlace. sueño que estoy ante una pantalla, que pixelizo fotos, que cuadro textos, que lo convierto todo en rutinas de cuadraditos de dieciséis colores diferentes, la realidad como un andamio de veinticuatro horas)

(los días en el estudio se caen de la puta silla. aquí no hay futuro, ya sé que allí tampoco pero allí no me importa, me importa aquí y me importa ahora. la trampa de la cooperativa, los precios a pagar, sé que tengo miedo pero el bloqueo mental me impide actuar, mi única respuesta es hacerme una paja pensando en)

(pero la importancia del dinero es mínima si la ponemos en una balanza frente al capital humano. sería como naufragar junto a personas a las que hasta hace cuatro días no me hubiera importado demasiado ver ahogadas en cualquier orilla, pero no, ahora toca salvarnos todos juntos, remando como buenos chicos y repartiendo equitativamente la poca mierda que nos queda. no sé si podría vomitar)

(hablo con paco, con él sí me entiendo. tanto él como yo tenemos mucho que perder —ya se sabe, somos los asalariados, la puta clase obrera de esta película— y, en rigor, poco que ganar. es trabajo, sí, claro que sé que es trabajo, pero es un trabajo enfermo de cáncer que elige quimioterapia y santos al mismo tiempo: aquí no hay dinero porque la administración pública, nuestro principal cliente, ahorca a sus perros antes de morir y todo el mundo sabe que es imposible colgar indefinidamente de una cuerda)

(manchas de humedad, en la radio sólo se hablan gilipolleces y a mí se me llena la cabeza con edie sedgwick y esa canción de espanto y los television personalities antes de caer con la cabeza abierta después de un concierto de mierda)

martes, 4 de octubre de 2011

(sueño que me cuesta andar, que tengo heridas en los pies pero no me atrevo a quitarme las botas, míriam me trae una silla de ruedas y así puedo seguir los pasos de los demás, estamos en una feria, hace calor y es de noche, son mis amigos pero no son sus caras ni sus cuerpos, la silla cada vez menos, tengo heridas en las manos, ya no se mueve, unos chiquillos se ríen de mí, comen algodón de azúcar y arrancan pedacitos que soplan como copos de nieve rosa, vuelan sobre la multitud y sobre la noria y el pulpo y el tiovivo, nunca podrás tragar, hijo de puta, hijo de puta, cantan y despierto, dos y veinte)

(las botas quizás están llenas de insectos que no quiero matar al caminar)

domingo, 2 de octubre de 2011

(detrás del colegio hay un barrio entero que no conocía y allí, una cárcel de rejas inmensas donde una mujer loca predice tu futuro, tienes las manos sucias, no me toques, me dice, haz lo que quieras pero no me toques)

(un hombre camina a gatas, está desnudo, sé que es miquel —el hijo menor de maria raich— a pesar de estar en un cuerpo viejo, arrugado, se acerca, nos acariciamos, me gusta su polla, es pequeña y circuncidada, me siento bien, despierto, cierro los ojos, me tapo, me ovillo)

(conduzco un coche grande y pesado, un hummer quizás, recojo a una mujer con la que quiero follar, tenemos tres horas, se quita los zapatos, tienes los pies bonitos, observo, ella agradece mientras se calza unas sandalias finas, ahora sus pies están llenos de pelos en el empeine, uñas agrietadas y oscuras, garras de animal que sonríe)

(compro un vinilo de anestesia a pesar de saber que no lo podré escuchar nunca porque no tengo plato ni intención de. la tienda está al final de la celda, camino con cuidado para no despertar a nadie, una bolsa con mi nombre escrito y el disco dentro)

sábado, 1 de octubre de 2011

(espejito, espejito, hasta cuándo vas a poder con todo, fingir que)

martes, 27 de septiembre de 2011

(un campo de tierra como cuando éramos pequeños, un camino asfaltado a modo de línea divisoria que se pierde en la distancia, chiquillos que lanzan piedras, guijarros que vuelan, mi ojo izquierdo estalla, mi boca estalla, caigo al suelo, no siento nada, despierto, son las seis de la mañana, me toco la cara, sueño, imagen recurrente, desayunar de cualquier manera)

(antes de eso, jaume vila entra llorando en el restaurante, también su pareja, su hija en un carrito de color azul tejano, él siempre tan pulcro y ahora despeinado y con los ojos rojos, encharcados, sin gafas, camina descalzo, se sientan en mi mesa, visto de negro, leo la torah, busca el levítico veinte)

sábado, 24 de septiembre de 2011

(bajo una carpa de circo, de animal disecado a domador de leones. los últimos días son extraños en el trabajo. después de veinte años, marcel deja la empresa y ahora tengo encima de la mesa una propuesta para convertirme en socio de la cooperativa. todo es una gigantesca y sorprendente trampa para osos, otra más)
(sueño que estoy en la sala de espera de un aeropuerto, hay montañeros vascos, hay chicas que viajan solas con grandes mochilas, voy al lavabo, es amplio, de paredes grises y espejos grandes pero colocados a baja altura, me lavo la cara muchas veces, cago, la taza se mueve como si no estuviera realmente fijada al suelo, me limpio como puedo, me ducho porque también hay duchas, me seco con toallas de papel, compro arroz blanco y algo de sushi en bandejas de porexpán negro, también chocolate caliente para beber, elijo volver al lavabo, no llevo equipaje, me siento en el suelo, las puertas son de cristal, los montañeros vascos me miran y ríen, baby baby baby you're out of time, canta chris farlowe, quizás sea el hilo musical, despierto con esa canción, llueve, todo así de)

viernes, 23 de septiembre de 2011

(hola, he bebido pero no estoy muy borracho, tengo los ojos calientes, necesito un abrazo, necesito una mamada, necesito que mi amor me clave su cuchillo y me pierda, me pinte luz en la puta boca)
(en la televisión hablan de ballenas varadas; la comida que sobre, a la nevera; suena el teléfono, cuelgan, mejor así)

(da igual el satélite desintegrándose y la muerte de troy davis sabiéndose inocente, da igual perder cinco años que perder diez meses o diecinueve kilómetros, da igual dormir solo que llorar en la espalda de alguien después de intentar follar)

miércoles, 21 de septiembre de 2011

(sueño que estoy en casa de marta, en un sitio que ella llama bergen-belsen pero que no tiene nada que ver con el campo de concentración. jezu, su novia polaca, duerme en la habitación de al lado)

(tendríamos que irnos, dice marta, por qué no la despiertas tú? claro, voy, es un cuarto grande, la chica ha trabajado hasta tarde y ahora es apenas un bulto que respira lentamente en la cama que hay bajo la ventana —hay tres más, dos de ellas vacías, unos plegatines que sólo almacenan ropa—. hace un día gris, lluvioso, las persianas no están bajadas y a lo lejos se ve una central térmica, cemento, algo de bosque verde oscuro)

(me siento junto a jezu y retiro el pelo de su frente, abre los ojitos, se despereza, se levanta y me abraza, sonríe. me extrañan tantas muestras de afecto porque ella no me conoce. pienso intermitentemente en mis abuelos, como si también estuvieran allí)

(la imaginaba más pequeña y más delgada, no es que no lo sea, es que la imaginaba con aspecto de chiquillo de doce años. me gusta cuando me abraza y ése es el recuerdo que se me queda dentro cuando despierto, son las doce de la noche, tengo fiebre, me paso la madrugada soñando que sueño que estoy en casa de marta, un sitio que ella llama bergen-belsen y que jezu y la central y la habitación de cuatro camas)

lunes, 19 de septiembre de 2011

(el titanic vuelve a hundirse, el titanic nunca dejará de hundirse, como si el tiempo dejara de transcurrir para encharcarse y derramarse y durar para siempre —de algo así escribió bergson y después handke, bonita manera de tirar un invierno por la ventana— atrapado en otro corazón de plomo, la puta orquesta en la tormenta)

(la periferia de los días, un horario de oficina, un trabajo, unas horas arrinconadas, calcetines negros aparentemente iguales, otro saco de excusas llenas de carbón)
(la tía preñada de esa mesa fuma sin tragarse el humo, hiedras y volutas tatuadas en el empeine, palabras como edificios en ruinas, juguemos a la carta más baja, puta inercia)
(marcas de dientes en el corazón, es la historia de nuestros mundos, gente anónima respirando con dificultad, empapando las sábanas una noche tras otra)

(duele ahí, pienso, son las tres de la mañana y hace frío, no quiero moverme ni para coger una manta del armario, vuelve a ser lunes, arriba y abajo y pasos erráticos, fruta demasiado madura que se deshará en la boca con un leve sabor a alcohol, piel vieja en el espejo, fotografías de una evanescente duquesa de alba en una revista en el bidet, nudo en la garganta, los ojos llenos de las mujeres que amo y que ahora escondo vacías)

domingo, 18 de septiembre de 2011

(estoy en uno de los apartamentos del edificio resitur, en la calle salado, en sevilla. dos camas, colchas marrones y ásperas, una pequeña cocina office en tonos grises y un cuarto de baño. hay una mujer pelirroja sentada en una de ellas, la que está más cerca de la ventana. llueve fuera, todavía es temprano, la sensación al despertar es de haber estado allí, de haber vuelto allí sin saber por qué)

(miro el techo durante largo rato, cuelga una bombilla más o menos en el centro, un cable corto forrado de cinta aislante de color negro con manchas de pintura blanca, está apagada, pienso en la puntera de goma de las chuck taylor, las converse de siempre. en los modelos actuales es mucho más grande que hace veinte años, por ejemplo. a mi modo de ver es algo que afea el calzado, no sé)

(pienso en la muerte de mi padre. imágenes de un hombre atravesando un desierto en una película ruidosa llena de efectos digitales. mi madre me habla, ríe, miro, asiento, pregunto, responde, termino mi plato, recojo la mesa, necesitaría dormir la vida entera)

viernes, 16 de septiembre de 2011

(escribir entre paréntesis es como hablar en voz baja, sin molestar a nadie, sin decir cosas importantes, un monólogo que podría ser interior y sólo es basura en la pantalla)

(acto de bienvenida al pequeño monstruo interior, dos días con diarreas, el hada de la sangre se hace esperar pero el dolor en el bajo vientre me hace arrugar la nariz, es un viejo conocido, es el hijo que vuelve a casa por navidad como los putos turrones el almendro, justo ahí, abajo a la derecha, la sensación de tener una bola de metal calentándose en el recto, a ver por dónde, a ver cuándo)

(pero es viernes, los días se me juntan y acaban pareciendo todos iguales, días en los que caminar de puntillas y escribir entre paréntesis para no nada nunca nadie)

jueves, 15 de septiembre de 2011

(un edificio abandonado, espacios amplios y sucios, escaleras que evito, agujeros en el suelo que dejan el encofrado a la vista, también el piso inferior, camino con una polla de plástico entre las piernas y siento placer al hacerlo, ligeramente húmeda de aceite)

(el patio de un colegio, niños que juegan, tengo los bolsillos llenos de pequeñas caracolas vacías, las cambio por canicas de colores brillantes, si sigo caminando me encuentro con pilar y un chiquillo de ricitos sudorosos en un triciclo blanco, me sonríe, apenas nos miramos, la beso en la frente, me toca el pecho como si me borrara el corazón con la mano, tiza en la pizarra, me alegro de verte, despertar, seguir durmiendo, jueves que se quiere escapar y no, por qué)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

estoy solo en el estudio. todo el mundo se ha ido a ver el partido contra eslovenia, ventajas de ser jefe. he llamado a un tipo que me debe cuatrocientos euros, la semana que viene, me ha dicho, este viernes es un poco justo, he tenido impagados pero la semana que viene y disculpa por el retraso, nada que decir, qué coño decir después de tres meses esperando

escucho el partido por la radio y españa gana de veintimuchos. los comentaristas de la cope me dan náuseas pero resultan divertidos así, tan enfermos de españolismo, con las gónadas hinchadas y la boca seca de tanto gritar. son ciudadanos de bien, buenos demócratas liberales. me da por pensar en rosa díez, señora afín. imagino su cabeza estallando como un melón maduro sobre su plato de lentejas, lecciones básicas de identidad, tribu y pensamiento político, gregorio ordóñez, game over para mí también